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Se
aprobó la modificación de las Normas Subsidiarias para que el
Meliá pueda hacer su campo de golf El
Partido Popular votó en contra alegando que este cambio va en contra de lo
que contemplan las disposiciones urbanísticas locales
Las alegaciones fueron desestimadas y las presiones
ejercidas para que se aprobara este punto hacen dudar de la transparencia
en este asunto
El 15 de marzo pasado se aprobó en un pleno extraordinario, de forma
provisional, la modificación número 8 de las Normas Subsidiarias
relativa a las categorías de suelo no urbanizable protegido por áreas
arboladas y por interés agrícola, y a la regulación de las edificaciones e
instalaciones de utilidad pública e interés social y del estudio de
impacto ambiental.
Era el punto tercero y para que nos entendamos, se
trataba de aprobar el cambio de las NN. SS. para casi ocho millones
de metros cuadrados, con el objetivo de que se pueda hacer en Campano un
nuevo campo de golf, así como otras instalaciones deportivas. Esos metros
estaban diseminados por varios puntos del término municipal. El PSOE votó
a favor y el PP en contra. Sin embargo, en esta historia hay muchos
intereses y las presiones para que se aprobara han sido grandes, con lo
que surge la duda de la legalidad y de la necesidad de llevar a cabo ese
cambio urbanístico. En
el pleno de agosto de 2001 fue cuando se presentó este punto a pleno, y lo
que pretendían con ello era convertir un terreno protegido, masa arbórea,
en uno apto para que la cadena hotelera Meliá construyera un nuevo
campo de golf. Al Partido Popular le cogió de sorpresa y ya mostró su
disconformidad con este cambio. Meses más tarde se llevó a pleno y quedó
el punto encima de la mesa al alegar los populares que no tenían la
documentación necesaria para poder opinar al respecto, información que no
le fue facilitada por los socialistas antes de esta sesión, y que
entregaron a posteriori. En marzo, por fin, fue a pleno, aprobándose con
la mayoría aplastante del PSOE y los votos en contra del PP. ALEGACIONES
Cuando el equipo de gobierno de Chiclana presentó esta modificación ya
explicamos las causas y ese tufillo a ilegalidad que tenía (octubre 2001).
Ecologistas en Acción presentó alegaciones a dicho cambio y
manifestó que las enviaría también a la Junta de Andalucía (Consejería de
Medio Ambiente) si el Ayuntamiento las desestimaba, asegurando que si era
necesario irían a los tribunales. Decían los ecologistas que lo primero
que les llamaba la atención era que ahora que se está haciendo el PGMO
recurra a las antiguas Normas Subsidiarias del año 1987, que el
propio PSOE considera obsoletas. La doble actitud de llevar a cabo el
desarrollo del PGMO y por otro, en agosto, el de unas Normas
llamadas a desaparecer “no puede responder más que a un deseo de
opacidad y clandestinidad en la realización del planeamiento. La propuesta
municipal es conflictiva e inaceptable”. En
dichas alegaciones resaltan que al afectar a todo el suelo no urbanizable
de interés agrícola del término municipal “no se puede considerar
modificación puntual, ya que no afecta a un punto determinado sino a
muchos de ellos, repartidos por todo el término, por lo que no es
admisible esta modificación”. Consideran los ecologistas más oportuno,
puestos a modificar, “hacerlo con las Normas Subsidiarias en su
totalidad”.
Aseguraban así mismo que el cambio de más de
700 Has. de suelo no urbanizable protegido masa arbórea a suelo protegido
de interés agrícola “no puede deberse a un error de planimetría o a la
necesidad de reajuste de planos a la situación real, porque se trata de
una superficie demasiado extensa y su no presencia de arbolado ha de
deberse a desaparición , permitida o no”. Ecologistas en Acción
solicitaba la recuperación del carácter forestal de los más de siete
millones de metros cuadrados “ya que el término ha perdido y sigue
perdiendo sus espacios libres y especialmente los forestales, por lo que
admitir esta nueva modificación de las NN.SS.. Resulta inaceptable”.
Además, “supone aceptar que el planeamiento lo realizan los hechos
consumados, cosa que en Chiclana empieza a ser demasiado característico y
crónico”.
POLÍTICA DE HECHOS CONSUMADOS Los
ecologistas hicieron referencia a varios artículos del reglamento de
Gestión Urbanística y de las propias Normas Subsidiarias. Para
ellos, las instalaciones en suelo no urbanizable agrícola es el punto más
grave de la modificación: “La mayoría del término no urbanizable
pasaría a ser, según pretende el equipo de gobierno, para equipamientos
turísticos, centros asistenciales especiales, campo de golf, centro
ecuestre, parques de agua, instalaciones de pernoctación (hoteles), de
restauración (restaurantes), campamentos, hoteles rurales, etc. Se va a
permitir todo, excepto casas rurales, que es lo que hay por todos los
sitios”.
Alegar que no hay árboles en la zona es para
Ecologistas en Acción “una política de hechos consumados.
Se acaba con los árboles y luego se dice que no había. Esta política se ha
hecho demasiado en esta ciudad. Dejan que se construya ilegalmente por
cualquier zona y luego se preguntan que qué hacen, con lo que la salida es
convertir esas zonas de carácter urbano”. “En todo este proceso y
otros ocurridos en Chiclana en estos años-declaró Juan Clavero,
coordinador regional de Ecologistas en Acción-ha habido
pasividad, negligencia y complicidad absoluta por parte del Ayuntamiento
de Chiclana y la Junta de Andalucía, y ahora, cuando no quedan árboles,
dicen que le quitan esa protección y lo pasan a agrícola, le cambian la
norma y se puede construir cualquier cosa. Esto es un escándalo”. DISTINTO RASERO
Todos estos argumentos no han servido para nada y el PSOE, amparándose en
su mayoría, los desestimó. Lo mismo que hizo con las alegaciones de
Jesús Martínez, principal perjudicado por la construcción del campo de
golf del Meliá, ya que al lado tiene él el suyo y no le dejan hacer
en su finca otro. Conservar la masa arbórea ha servido para que el PSOE
deniegue su solicitud y aboga por su conservación. Al lado, todos los
árboles que había hace años han ido desapareciendo poco a poco, aunque
quedan los restos (ver fotos). Conservar unos cientos o miles de árboles
(ha arrancado muchos también y así lo hemos denunciado) le ha salido mal a
este promotor. Otros anduvieron más listos y ahora han salido
beneficiados. PROTECCIÓN Las
Normas Subsidiarias protegen los espacios arbóreos. Así se
contempla y así se lo recordó en el pleno de marzo el concejal del Grupo
Municipal Popular, Agustín Lucena: “Se pretende disminuir la
masa arbórea protegida por las NN. SS. en vigor y hay unos
artículos que son tajantes al respecto y que hablan de la protección de
áreas arboladas”. “Con esta propuesta socialista-siguió
diciendo Lucena-no se consigue ni la protección ni la conservación que
estas normas determinan”. Hizo una pormenorizada exposición sobre lo
que dicen varios artículos de nuestras Normas: “En el 527 dice
que los propietarios de suelo protegido estarán obligados a repoblar para
mantener y restituir las condiciones naturales de los terrenos, o cuando
se lo exijan los organismos públicos competentes, en este caso el
Ayuntamiento, y éste, con esta propuesta, no está propiciando la
reestructuración, la repoblación ni la restitución”.
LA JUNTA ENMIENDA LA PLANA
Por una vez, la Junta de Andalucía ha
enmendado la plana al equipo de gobierno socialista. De los casi ocho
millones de metros cuadrados que nuestro Ayuntamiento quería modificar,
Medio Ambiente de la Junta lo ha dejado en poco más de un millón,
restándole más de cinco millones, de los que la mayoría hacen referencia a
zonas que el PSOE decía que no había nada que proteger y la Consejería
afirma que sí. Estos lugares son los Cerros de la Cueva de Galván,
Cerro de la Espartosa “que está urbanizada y se ha firmado un
convenio urbanístico”, zonas de pinares colindantes con la Laguna
de la Paja (también con convenio reciente), Cerros de Camila y
Junco Real.
“Esto
lo dice la Junta-señaló Lucena-y eso es ley. En la propuesta que
quedó sobre la mesa en enero tan solo estaba el plano número 3, los demás,
por lo visto, no se tiene en consideración y esto no es de recibo, porque
ese plano (del PGMO) va en contra de lo que dice la Junta,
que manifiesta que los cerros de la Cueva de Galván tienen especies
endémicas y con espacios protegidos, lo mismo que algunas zonas de
Camila y Junco Real”. Aseguró el edil popular que la Junta, en su
informe ambiental, le da la razón a los ecologistas “por lo que
deberían haber estimado las alegaciones de estos”. “El PGMO
en cuanto a la masa arbórea-argumentó-dice que hay que incrementar,
no mantener, sino incrementar, y sin embargo se propone disminuir. La
propuesta no se corresponde con la realidad, ya que de los ocho millones
de metros que propuso, un millón son de marismas, con Camila les
quitan cinco millones más”. Estas circunstancias pueden llevar responsabilidades civiles o penales según el concejal del PP.
POTENCIAR EL TURISMO DE INVIERNO Esta es la razón expuesta por el alcalde, Manuel Jiménez, en el citado pleno extraordinario: “Se trata de la propuesta que presentó la firma Meliá y se trata de potenciar el turismo de invierno, para que el empleo sea mejor, más estable. Se trata de un campo de golf sin ningún residencial a los lados y esto ha sido ampliamente alabado”. Aquí está el quiz de la cuestión. Hay que hacer lo que sea, cambiando lo que haya que cambiar para que un importante grupo hotelero pueda tener su campo de golf. Si hay que decir que no hay masa arbórea, se dice, y hasta se presentan fotos. Lo que no dice el concejal de Urbanismo es que ellos han consentido que donde había matorrales y árboles ahora sea casi un desierto. Todavía hay tocones quemados en esos terrenos que dice no tener árboles.
En esta modificación han ocurrido una serie de hechos que nos hacen creer que las cosas no son tan simples como las plantea el PSOE local. Por un lado, esta modificación la meten de improviso en el pleno de agosto, después no dan la documentación al PP cuando éste se lo pide y ciertos empresarios han llegado a ejercer presiones sobre los políticos socialistas para que se apruebe este cambio. Es posible que también lo hayan intentado con los populares, pero estos, por los votos del pleno, no se arredraron y votaron en contra. ¿Cuáles son esos intereses, para que se haya llegado a presionar a los que gobiernan y de acusar a los populares de no querer el progreso de Chiclana? ¿Cómo se puede ser tan demagogo cuando el interés general prima por encima del particular? Si ese pretendido progreso lesiona los intereses ciudadanos y medioambientales o vulnera la ley, no se puede llevar a cabo. No vale todo. Los socialistas están acostumbrados a mofarse de las leyes y tenemos muchas pruebas de ello con las sentencias emitidas. El PP debería acudir, como dijo en el pleno, a los tribunales, lo mismo que los ecologistas que así lo anunciaron públicamente, para que cada palo aguante su vela. Lo de Gil se debería hacer aquí. Al juzgado, y que sean los jueces los que digan si las actuaciones de los socialistas chiclaneros son o no legales. ¿Por cierto, la salida de José María Román del pleno fue para poner al director del hotel que quiere hacer el campo de golf en un buen lugar para que pudiera asistir al debate?
PACO LÓPEZ |
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