| EXCURSIONES 2005 |
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LOS DOMINGOS, VISITA A TÁNGER. Precio adultos, 63,00 euros; niños 3-12 años, 53,00 euros. |
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Alcalá de Henares, la ciudad de Cervantes, de las tres culturas y de las cigüeñas
Alcalá de Henares se encuentra a 30 kilómetros de Madrid. Se llega por la nacional II o también puede hacerse en tren, ya que cada diez minutos sale de Atocha uno en dirección a esta localidad. También está cerca el aeropuerto de Barajas, a 18 kilómetros, lo que facilita su fácil acceso. Es una ciudad que tiene dos partes bien diferenciadas, la antigua, que es la que merece la pena, y la moderna, que no. Es la única población de la Comunidad de Madrid que ha sido declarada por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad. Desde 1998 cuenta con este reconocimiento, muy merecido. Cuando la visiten comprobarán por qué ha recibido semejante nombramiento.
Alcalá fue considerada la ciudad de las tres culturas: la judía, la árabe y la cristiana. El eje principal de la judía es la Calle Mayor y la Sinagoga Mayor, hoy Corral de la Sinagoga, es lo más importante que queda de aquella época. De la árabe y la cristiana hay restos y numerosos edificios. En 1499 el cardenal Cisneros fundó la Universidad Complutense. Cuarenta y ocho años después nació su ciudadano más ilustre, Miguel de Cervantes Saavedra, que casi seis décadas más tarde escribiría la obra más importante de la literatura española, Don Quijote de la Mancha. No debemos olvidar a otro ilustre escritor, natal de esta tierra, el Arcipreste de Hita. Pasear por las calles y plazas de Alcalá es una gozada. Cualquier lugar hacia el que dirijas la mirada es una obra de arte, impregnada de casas y edificios que recuerdan sus dos mil años de existencia. Los restos romanos de Complutum pueden verse en la Casa de Hippolytus o en el Museo Arqueológico Regional.
El
renacimiento tiene aquí su máximo esplendor. Sin llegar a la altura de
Baeza o Úbeda, mucho mejor conservadas y con mayor número de monumentos,
Alcalá de Henares es una joya de muchos quilates. El más importante es
el de la universidad, con fachada de estilo plateresco. Por este lugar
han pasado los más importantes literatos de los siglos XVI y XVII, entre
los que podemos citar a Lope de Vega, San
ITINERARIOS PARA GRUPOS Hay rutas para grupos en las que se puede conocer muy bien Alcalá. Se puede conocer la parte histórica partiendo de la catedral y pasando por el museo arqueológico, la calle Mayor, el Hospital de Antezana, finalizando en la Plaza de Cervantes; la monumental, saliendo del mismo lugar y discurriendo por algunos de los lugares citados, así como la casa de Cervantes, terminando en la Universidad. La parte cultural es la misma de antes, con algunos sitios menos, pero finalizando en el Corral de Comedias. La época romana contempla la visita a la Casa de Hippolytus y al museo arqueológico. También hay otros itinerarios como el universitario, el literario y el completo, de un día. Los grupos deben tener un máximo de treinta personas y los precios varían según el recorrido, que dura dos horas y media. Hay también visitas teatralizadas, con actores que van enseñando la Alcalá literaria, por el casco histórico, de dos horas de duración. Otra visita que merece la pena es la que se hace en compañía de Don Quijote y Sancho Panza. Así mismo, hay visitas didácticas para escolares.
Del 12 de marzo al 12 de junio y del 10 de septiembre al 11 de diciembre todos los fines de semana parte de la estación de Atocha, en Madrid, a las 11,00 de la mañana, el Tren de Cervantes. Es para grupos y los actores y figurantes, ataviados con trajes de la época, informan a los viajeros sobre la ciudad y lo que allí encontrarán. El viaje dura 25 minutos y durante éste son obsequiados con productos típicos de Alcalá. Al llegar son atendidos por guías, que les llevarán por el casco histórico. MUSEO ARQUEOLÓGICO Es un lugar que no se pueden perder si quieren conocer la historia de Alcalá y de la comunidad madrileña. Está en el sitio que ocupó en el siglo XVI el Convento Dominico de la Madre de Dios, pero el edificio actual se hizo en los siglos XVII y XVIII. Durante la invasión francesa fue Cuartel de Caballería. También ha sido cárcel y juzgado. Allí se puede encontrar restos arqueológicos muy importantes y los distintos apartados ofrecen información sobre los primeros pobladores, primeros agricultores y ganaderos, cerámica y metalurgia, poblados, la romanización, la edad medieval, la Corte, etc. Es muy didáctico, de fácil comprensión y usando las últimas tecnologías. Celebran exposiciones y tienen una biblioteca especializada en arqueología y cartografía. La entrada es gratuita y cierra el lunes.
Alcalá de Henares puede considerarse como la ciudad de las cigüeñas. Están en todas partes, sobre sus nidos o sobre otros artificiales hechos por el propio municipio. El sonido de sus picos es habitual y sus vuelos causan la admiración de cuantos las ven por su majestuosidad. La cigüeña blanca es la más abundante. Como esta ciudad cuenta con muchas iglesias esta ave la escogió para anidar, teniendo en cuenta la dificultad de llegar hasta ellas. También cuentan con una rica vega, la del río Henares, encontrando comida con facilidad en los campos colindantes. Hay también una interesante ruta por los distintos edificios de la ciudad donde están ubicados sus nidos, que son casi todos los monumentos más importantes de la localidad.
Este apartado es muy importante en Alcalá, pues abundan los bares y restaurantes donde degustar exquisitas viandas. Como es costumbre les daremos los nombres de algunos de ellos, los más caros y los de precio asequible. En El Bedel, una taberna con manteles de hule, que ya se ven pocos, puede comer platos tan típicos como callos, oreja, garbanzos, boquerones en vinagre, lentejas o chorizo al vino. Pinchos de tortilla o patatas al alioli riquísimas en La Botica, en El rincón del Bierzo encontramos productos típicos de esa tierra como empanadas, cecina, chorizos…; El perro verde o La posada del estudiante son otros lugares donde disfrutar de la buena a precios asequibles.
El Gurugú está en lo más alto de Alcalá, en el monte que le da nombre, siendo un buen mirador del entorno, con cocina castellana y pescados frescos. Foguet, Gran Mesón La Casa Vieja (cocina cervantina, migas, gachas y carnes de castilla), Hostería del Estudiante, situada en el Colegio de San Jerónimo, una joya arquitectónica (cierra en agosto); La Galatea, Borssani (cervecería y restaurante), Cañas y Tapas (gran variedad y muy ricas todas), Café Central, Cisneros 32, Mesón Don José (comidas caseras y menú diario), La cueva de Antolín, Macandé, Nino, Cumplutum, Las cuadras de Rocinante, La Esgaravita, Marfil, Martin’s, Oliver’s, San Diego, Sotileza, Tupamaro, son otros buenos lugares para degustar las excelencias de esta tierra, sin olvidarnos del Restaurante Miguel de Cervantes, de los más caros (35 euros), pero con una cocina de calidad en la que destaca la carne de buey y los pescados. Está situado sobre un edificio de finales del XVII y muy cerca de donde nació el autor del Quijote. Un bonito entorno el de la mayoría de los establecimientos y cocinas excelentes.
En algunos de ellos se pueden degustar recetas que Cervantes citaba en su inmortal libro. Cuando habla de lo que comía Don Quijote cita duelos y quebrantos los sábados que no son más que unos riquísimos huevos con patatas y chorizo. Habla así mismo de cabrito a la aldea, olla podrida, albaladejo de trucha y migas dulces o saladas. Todavía se conservan costumbres de hace varios siglos como merendar chocolate con migas y picatostes (Hostería del Estudiante), la costrada en postres, especie de milhojas cubierto con una costra de almendras picadas, que se recuperó en la primera edición de la Semana Gastronómica. La posada, un postre entre el pudin y el flan, que también aparece en la obra del manco de Lepanto, o las almendras garrapiñadas, exquisitas, que elaboran las monjas clarisas. Éstas y otras recetas pueden encontrarse principalmente durante la semana gastronómica y la jornada gastronómica cervantina que se celebran cada año en Alcalá, pudiendo llevarse al buche carne estofada a la Dorotea, cabrito de la ínsula, codornices al vino viejo o conejo pastoril. Que ustedes lo disfruten. |
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