ALMERÍA, UNA GRAN DESCONOCIDA, TIERRA DE CONTRASTES Y DE RICO BAGAJE CULTURAL


   Almería es una de las ciudades y de las provincias más desconocidas de este país y posiblemente de Andalucía, a pesar de que desde hace muchos años suena en el mundo del cine, no en vano en sus tierras se han rodado cientos de películas, habiendo sido llamada el Hollywood español. De ser una provincia desértica, con pocos recursos y dejada de la mano de nuestros gobernantes, estatales y autonómicos, Almería se ha convertido en un vergel, con miles de invernaderos que la han catapultado a lo más alto de Andalucía, con un índice de paro mínimo y siendo una de las zonas que más trabajo proporciona a españoles y emigrantes, que abundan allí sin problemas, aunque en el año 2000 surgieron aquellos brotes de intolerancia que, afortunadamente, han pasado a mejor vida.

   Almería siempre ha sonao a mu lejos, como si se encontrara en el confín del mundo, cuando en realidad está más cerca de lo que en principio parece. Llegar hasta esta provincia no es muy difícil, aunque las comunicaciones no sean las más apropiadas, pero todo se andará. La capital sorprende cuando la conoces por primera vez, porque siempre la habías imaginado poca cosa, con un castillo en lo alto de la ciudad, un puerto y poco más, pero Almería tiene muchas cosas que ver, monumentos que visitar y calles que recorrer, porque es una población con mucha historia y cultura. La luz de esta ciudad es distinta a la de cualquier otra parte del mundo. No decimos que sea la más bonita o sorprendente, simplemente es distinta, con toda la belleza que encierra durante el día y esos atardeceres, donde las puestas de sol no tienen nada que envidiar a las de otras partes, muy famosas debido en algunos casos a la presencia de algún presidente adicto a becarias gorditas y juguetonas. Es una luz que ha llamado la atención de importantes fotógrafos, aunque el lugar más llamativo sea el del Cabo de Gata.

CIUDAD  Y PROVINCIA CON MUCHA HISTORIA

   Almería, decíamos un poco más arriba, es una ciudad con mucha historia y ésta queda reflejada en la cantidad de pueblos que han pasado por ella y la provincia en el transcurso de los siglos. En la provincia hay restos arqueológicos del Paleolítico, que según los investigadores, fueron los primeros síntomas de vida aquí. También encontramos del Neolítico y hay estudios realizados por importantes historiadores que reflejan la existencia de restos de la Edad del Bronce, del tercer milenio antes de Cristo, conocidos como Los Millares. Un milenio más tarde, la cultura de El Algar dejó numerosas muestras en el sureste de la provincia. Íberos, fenicios y romanos visitaron estas tierras. Los últimos las anexionaron a la provincia de Hispania Ulterior Baetica y llevaron a cabo un importante comercio de frutas con la capital del imperio: Roma.

   El pueblo que estuvo más tiempo fue el musulmán, con diversas etapas, desde Muza Ben Nuisair que llegó alrededor del año 714, hasta finales del 1400, casi ocho siglos en los que fue emirato, periodo califal, reino de taifa, almorávide y perteneciente al reino nazarí de Granada. Es ésta quizá la mejor época de la ciudad, ya que se construyó la Alcazaba, con tres recintos, en el siglo IX, siendo ampliada y consolidada por Abderramán III un siglo más tarde. Un terremoto la destruyó en 1487, reconstruyéndose varias veces. Cuando se hizo este monumento se construyó también todo el sistema de torres de comunicación de la costa con la capital del reino Nazarí. Por otra parte, la Almería del siglo XI es el principal puerto exportador de una seda muy apreciada por su calidad, hacia gran cantidad de países islámicos.

   En 1524 se puso la primera piedra de la catedral, que fue templo y fortaleza como defensa de la ciudad ante los ataques de los piratas musulmanes. Años antes había comenzado la construcción de la sociedad cristiana y la repoblación como en el resto de la península. Bajo los reinados de los Austrias primero y de los Borbones después, Almería se fue alejando del resto de España, aislada en la comunicación y con tardío desarrollo económico e industrial. En el siglo XVIII, en el reinado de Carlos III, comenzó su crecimiento cultural y económico gracias a la agricultura y el comercio. Vivió en el XIX momentos de esplendor económico gracias a la minería (hierro y plomo), lo que da lugar a realización de obras de ingeniería muy importantes para la época, como fueron el Cable Inglés de la escuela arquitectónica de Gustavo Eiffell y los numerosos puentes que se realizan para salvar los desniveles del terreno, dando salida al mineral a través del mar. El final del siglo será un momento clave con la llegada del ferrocarril,  que terminará con el aislamiento.

RIQUEZA AGRÍCOLA

    El siglo XX no supuso nada importante para el despegue de Almería si exceptuamos los últimos veinticinco años, aunque la uva motivó un gran desarrollo para el puerto por el comercio de este producto agrícola. Las técnicas más avanzadas de cultivo propiciaron el desarrollo empresarial, convirtiendo a la provincia en una de las zonas más importantes de explotación agrícola en toda Europa, recibiendo el sobrenombre de la huerta de Europa. Las zonas costeras del Levante y el Poniente tienen miles de hectáreas de invernaderos, donde se cultivan todo tipo de hortalizas y frutas, que le da un aspecto a veces agobiante y otras de calma, ya que conforman en la distancia un mar de plata, que llega a confundir el Mediterráneo con estas grandes extensiones de plástico.

   Este modelo de cultivo está siendo imitado (y estudiado) en todo el mundo, provocando así mismo que los laboratorios de semillas e industrias auxiliares de este sector de las multinacionales más importantes se hayan asentado aquí. Desde Motril ya se empiezan a ver a ambos lados de la carretera que lleva a la capital enormes franjas de plástico, confundidos en la montaña algunas de ellas, ya que se ha aprovechado todo el espacio disponible y algunos invernaderos están situados en lugares inverosímiles. Un ejemplo claro de lo que era esta zona hasta hace treinta años y lo que es ahora lo tenemos en el campo de Dalías, antes un desierto y en estos momentos uno de las grandes productores agrícolas del mundo.

     Este importante despegue económico se completó con un gran desarrollo de la piedra natural y el turismo. La extracción de piedra ha experimentado una enorme progresión en los últimos años. Los mármoles de Almería, cuya principal representación es la marca Mármol de Macael, adornan palacios, edificios y todo tipo de construcciones en cientos de países de todo el globo.

TURISMO DE PLAYA

    El fuerte desarrollo de la economía almeriense se ha completado gracias al turismo. Las urbanizaciones costeras en municipios como Roquetas de Mar, Aguadulce, Vera y otros lugares costeros son ya conocidas en toda España y gran parte de Europa. Mientras, en el Levante almeriense siguen existiendo otra gran cantidad de playas prácticamente vírgenes, que las convierten en parajes de enorme atractivo para los amantes de la naturaleza y del mar en estado salvaje. Las playas almerienses tienen de todo, aunque sus arenas son mucho mejores (en general) que las de la Costa del Sol, aunque sin llegar a la calidad de las de Cádiz y Huelva, las mejores, con diferencia, de Andalucía.

    Las grandes y lujosas urbanizaciones en las zonas más turísticas como Roquetas de Mar y Aguadulce son quizás las más atractivas para los miles de turistas que visitan estas tierras. Tienen desde campos de golf hasta puertos deportivos, pasando por toda la oferta de servicios que pueda plantearse. Urbanizaciones como Almerimar en El Ejido, Playa Serena y Aguadulce en Roquetas de Mar o complejos hoteleros como los situados en estos puntos y en Vera o Mojácar ofrecen  una completa gama de divertimentos. Otra opción la tenemos en la  multitud de calas salvajes y playas alejadas del ruido urbano, donde todavía se puede combinar el sonido de la naturaleza y la mezcla del reino animal, vegetación autóctona y mar en libertad. La zona del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar, en la que el respeto al medio natural ha de ser la norma de comportamiento, es el ejemplo más bello de esta vivencia.

TURISMO RURAL Y RUTAS

    Los pueblos y sierras del interior de la provincia de Almería también son muy recomendables debido a su historia, con muchos monumentos, y su belleza. Pueblos blancos en los que el turismo rural comienza a ser una industria que mueve a muchas familias, bosques de pino y otras especies de árbol y matorral, escarpadas montañas e infinidad de lugares en los que la mano del hombre todavía no ha destrozado y esperemos que nunca lo hagan o que tarden muchos siglos en hacerlo. Y al margen de los bosques y las montañas, un paraje desértico único en Europa, el de Tabernas.

   La geografía almeriense ofrece al visitante tres Parques Naturales: el de Cabo de Gata-Níjar (33.663 hectáreas), el de Sierra María-Los Vélez (22.500) y el de Sierra Nevada (53.500 en total, la mayor parte en la provincia de Granada). Además existen cuatro Parajes Naturales: Desierto de Tabernas, Karts de Yesos de Sorbas, Punta Entinas-Sabinar y Sierra Alhamilla; así como dos Reservas Naturales: Albufera de Adra y Punta Entinas-Sabinar.

    En esta provincia pueden hacerse varias rutas, todas ellas muy interesantes. Una de ellas puede ser partiendo de Adra y continuando por Berja, Alcolea, Laujar de Andarax, Paterna del Río, Bayárcal y Darrícal, en plena Alpujarra. Todos estos lugares cuentan con interesantes monumentos que visitar. Otra ruta puede ser desde la Alpujarra a la Sierra de Gádor o de la primera a Sierra Nevada. La ruta de Andarax es una de las más atractivas. Para los amantes de aventuras tienen la subida y bajada del río del mismo nombre, hay varios yacimientos arqueológicos importantes en Santa Fe y varios balnearios.

   Otra ruta sería a través de la Sierra de Los Filabres, también muy aventurera y con innumerables sorpresas en el recorrido. Sus huertas son lo más llamativo sin olvidarnos de restos romanos y árabes. Otro recorrido turístico que podemos hacer  es el de los campos de Níjar a Sorbas. El famoso desierto de cientos de películas del Oeste y esos poblados (como el de Tabernas) que aparecen en ellas están al alcance del viajero. Pueblos blancos, artesanía, torres musulmanes y castillos árabes.

   Las sierras costeras también tienen su encanto. Mojácar, fundado por los cartagineses y donde los árabes dejaron su importante huella, puede ser el comienzo de esta nueva ruta, que tras pasar por diversos y bonitos pueblos finalizamos en Carboneras, pueblo pesquero, turístico e industrial. De Pulpí a Vera pasando por Cuevas del Almanzora, de éste a Garrucha o al norte de la provincia, de Huércal-Overa a los Vélez, Blanco y Rubio, en pleno Parque Natural de Sierra María, donde podemos admirar edificios señoriales y con importantes monumentos en todas las poblaciones cercanas, son otras rutas que podemos hacer, eso sí, con mucho tiempo, porque si queremos disfrutar de todo lo que nos ofrece no es recomendable la prisa.

TIERRA DE CONTRASTES

   Así ha sido definida  Almería. En los casi nueve mil kilómetros cuadrados de extensión que tiene esta provincia ofrece al visitante el frío de Sierra Nevada y el calor de un litoral con 219 kilómetros de costa; la frondosidad de bosques de pino en el interior y la sequedad del desierto de Tabernas; el atractivo turístico de las urbanizaciones en Vera, Roquetas de Mar y El Ejido, contrastado con la belleza salvaje del Parque Natural Cabo de Gata Níjar; el espectacular paisaje del mar de plástico que antes citábamos y las inmensas canteras del Mármol de Macael. Una amplia y atractiva oferta para satisfacer cualquier gusto. En Almería se puede pasar, en menos de una hora, de esquiar en Sierra Nevada a practicar esquí acuático en las playas y quizás ese sea el gran atractivo de una provincia que ya ha sido descubierta, hace años, por turistas del norte y la parte central de Europa. Su buen clima es otro de los factores para viajar hasta este lugar situado al sureste de España.

CASTILLOS E IGLESIAS

    Con la reconquista se elevarán construcciones emblemáticas como el Castillo de Vélez Blanco (s. XVI) y otras, religiosas o no, distribuidas por la provincia. Con el barroco llegarán la Catedral almeriense, en la que destacan lienzos de Alonso Cano, pinturas del flamenco Wolfants ...; el convento de Las Claras y construcciones religiosas como el monasterio de Nuestra Señora de Albox; las iglesias de San Juan, San Sebastián, Gádor, Laujar, Huécal Overa y Cuevas del Almanzora. El siglo XIX, con el neoclasicismo, dejará castillos y torres en varios puntos de la geografía, especialmente costera, diferentes ejemplos de iglesias rurales y el Claustro de la Catedral, además de manifestaciones de arquitectura civil, sobre todo ayuntamientos. Sin salir de este siglo, no podemos olvidarnos de la arquitectura del hierro, como la Estación de Ferrocarril, el Mercado Central y el Cable Inglés o Cargadero de Mineral, salido de la escuela de Eiffel.

RECORRIDO POR LA CAPITAL

    Almería capital tiene muchos lugares que visitar. Para no cansarles les citaremos los más importantes, aunque una vez en la ciudad, pueden ver otros edificios y monumentos interesantes. La Alcazaba no puede faltar en esas visitas. Desde ella se divisa toda la ciudad y el entorno. La calle del Arco, la iglesia de San Pedro, el archivo provincial (viejo palacio), el ayuntamiento (estilo neocolonial), el Círculo Mercantil, el Paseo de Almería, la Puerta Purchena, el Parque de Nicolás Salmerón (en él se rodaron secuencias de las películas Lawrence de Arabia y Patton simulando El Cairo y Palermo), la iglesia de San Juan (construida sobre las ruinas de la Mezquita Mayor), desde la calle del General Luque hasta Almedina (donde se ubicaba la población musulmana), calle De la Reina, Arráez, Juez, de la Plaza de la Administración Vieja hasta la calle mariana, Las Tiendas, Plaza del Quemadero, Plaza de Toros y otras vías del centro de la ciudad.

EL HOLLYWOOD ESPAÑOL

    El cine ha sido otro de los sectores que trajo riqueza a Almería. Partiendo del área semidesértica de Tabernas, donde el western encontró su hábitat natural fuera de Hollywood, muchos rincones de la provincia se han convertido en improvisados platós de cine, naturales o artificiales, para grandes superproducciones o bien para cintas de diferente calibre y calidad. Por esta provincia han desfilado gloriosas figuras de la pantalla y destacados realizadores. Todo ello ha dejado una importante herencia cinematográfica, que se traduce en el Certamen Nacional de Vídeo y el Festival Nacional de Cortos, hoy Festival Internacional Almería en Corto.

   El desierto de Tabernas ha sido el escenario de películas de Spielberg (Indiana Jones y la última cruzada) y del Oeste sobre todo. En 1951 se llevó a cabo el primer rodaje en la provincia. Fue en el puerto de la capital y la película se tituló La llamada de África. Mojácar ha sido Jerusalén en El beso de Judas, Tierra brutal fue la primera película de vaqueros que se rodó (1961), en el 62 le tocó el turno a Lawrence de Arabia (Almería, Níjar, Carboneras y el Cabo de Gata), en el 63 a Cleopatra, Patton (69) empleó a 25.000 extras y se hizo en parte en la capital. En torno a esta industria se crearon empresas de transportes, restaurantes, hoteles, agencias de viajes..., creando una riqueza rápida entre los habitantes del lugar. Tener en un pequeño espacio nieve, palmeras, desierto, arena y mar convirtió a esta provincia en un lugar ideal para sus rodajes, contando además con una mano de obra mucho más barata que en otros países.

   Entre los filmes realizados en una década destacan los citados y los de Sergio Leone, conocidos como spaghetti-westerns, como La muerte tenía un precio, El bueno, el feo y el malo, Por un puñado de dólares, Hasta que llegó su hora y un largo número de películas de directores italianos como Sergio Corbucci (Le llamaban Trinidad y secuelas) o españoles, que también se apuntaron al filón y a la moda de este tipo de películas, la mayor parte de ellas infumables e infames. Los extras eran los propios lugareños, los indios eran los gitanos de la zona, dirigidos por indios auténticos de Estados Unidos sacados de las reservas americanas. Corbucci dejó en el pueblo de Polopos, de 115 habitantes, cuando hizo 100 rifles, más dinero de lo que ganaban todos sus moradores en un año. Con ese dinero, al no tener agua potable, hicieron una carretera para acercar el poblado a un pozo distante varios kilómetros de la población.

   Las películas bélicas también pensaron en Almería y además de la citada Patton se hicieron Mercenarios sin gloria y otras que retrataban la segunda guerra mundial, además de ¡Cómo gané la guerra! de Richard Lester, con John Lennon en el papel de un soldado inglés. Su presencia no pasó desapercibida y Almería salió en todos los medios de comunicación mundiales. En los 70 se rodó Sol rojo, con Ursula Andrews, Yul Brynner, Alain Delon y Lee Marvin, De profesión reportero, de Antonioni, con María Schneider, la del Último tango en París.

   Charles Bronson, Burt Lancaster, Michael Caine, Claudia Cardinale, Sean Connery, Henry Fonda, Bud Spencer, Terence Hill, Brigitte Bardot, Burt Reynolds, Raquel Welch, Lee Van Cleef, Clint Eastwood, Eli Wallace, Orson Wells, Klaus Kinski, Franco Nero, Peter O,Toole, Omar Shariff, Anthony Quinn y Alec Guinnes, entre muchos otros, españoles incluidos, son estrellas de cine que han pasado por la provincia de Almería. Los últimos han sido Sancho Gracia y Alex de la Iglesia para la película 800 balas. Parece que puede volver a renacer esta industria, que ahora sólo sirve como atracción turística, con espectáculos de vaqueros para diversión de los que visitan Tabernas y alrededores.

PERSONAJES

    Esta provincia tiene bastantes personajes ilustres en los distintos campos de la sociedad civil y política. En el flamenco destacan El Cabogatero, El Ciego de la Playa, Juan Abad Chilares y sobre todo el guitarrista  Tomatito, acompañante durante muchos años de Camarón de la Isla y que actualmente triunfa en solitario en todo el mundo. También de aquí es el Maestro Padilla, autor de renombradas canciones. En el mundo del periodismo hay que destacar a Carlos Herrera. En política el personaje más importante es sin duda Nicolás Salmerón y Alonso, presidente del gobierno español, en este caso de la república.

GASTRONOMÍA

   Esta tierra, como el resto de Andalucía, es rica en platos gastronómicos. Las migas, los gurullos, hortalizas variadas, caldos de pimentón, puchero de pelotas, guisado de orejones con nabos, trigo (garbanzos y trigo), salmonetes con ajoblanco, arroces marineros con almejas o calamares, tortíca de avío, tortagachas de conejo, tortas de chicharrones, olla de hinojos, perdices estofadas o encebolladas, liebre, suspiros de almendra, longaniza, caracoles en salsa picante, habas con bacalao, mantecados de vino, almendrados, jabalí, migas con gazpacho de pepino, gachas, además de todo tipo de marisco y pescado, así como caza menor, son las delicias que podemos degustar en esta tierra, desconocida para muchos, pero que merece ser visitada a fondo.

CÓMO LLEGAR

    La mayoría del turismo que llega hasta las costas y el interior de Almería lo hacen en avión, aterrizando en el moderno Aeropuerto de Almería procedente de otros puntos de la geografía española y del norte y del centro de Europa. Hay vuelos regulares con Madrid, Barcelona y Melilla, además de una importante cantidad de viajes charters. Por tierra limita con Granada y Murcia. De Granada llega la Autovía 92, que une a esta provincia con el resto de las de Andalucía. De Murcia, la Autovía del Mediterráneo, que circunvala la ciudad y continúa hacia la provincia de Granada y la de Málaga, corriendo paralela a la costa. En cuanto al ferrocarril, la nueva estación, edificada junto a la antigua (un edificio de gran belleza arquitectónica), conecta a la provincia con Granada, Sevilla, Madrid y Barcelona. Que ustedes la disfruten bien.

 

 

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