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OVIEDO, LA CAPITAL DE ASTURIAS, UNA CIUDAD SEÑORIAL |
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Dice la historia que un grupo de monjes se estableció en el año 781 en la colina de Oveto, ya por entonces tan fértil como lo es en la actualidad, no sólo esta localidad sino todo el Principado. Estos monjes fundaron un monasterio, que dedicaron a San Vicente, comenzando la andadura de la ciudad, que sufrió dos sucesivas destrucciones musulmanas (794-795). Dichas huestes fueron derrotadas por el rey Alfonso II, que eligió Oviedo como nueva capital del Reino de Asturias (808). Esto motivó que la ciudad experimentara un gran crecimiento, ya que el monarca la engrandeció y embelleció con palacios, iglesias y obras públicas, labor que continuaron otros reyes (Ramiro I, Ordoño I y Alfonso III), sucesores en el trono. Cuando los hijos de este último trasladaron la corte a León, Oviedo perdió la capitalidad del reino (910-924) y parte del esplendor del que había gozado hasta entonces.
En 1955 el caso antiguo fue declarado zona monumental. En él se pueden ver edificios señoriales como el que acoge la Junta del Principado de Asturias. Se han rehabilitado plazas y edificios, construidas fuentes, instaladas esculturas de conocidos artistas, se ha mejorado el mobiliario urbano. Esto ha despertado el interés de urbanistas nacionales e internacionales. Pasear por él es un constante descubrimiento. Cada calle, cada esquina, dan paso a plazas coquetas y monumentos deslumbrantes. Una de las zonas más bonitas es la del Fontán. En ella se encuentra el Mercado de Abastos, con una hermosa plaza, y en los alrededores se montan puestos de flores y de ropa. Muy cerca está la plaza del Ayuntamiento y la Iglesia de San Isidoro. En el primero hay un arco que era la antigua entrada desde Castilla hacia Oviedo y si se pasa por debajo del arco se va a dar a la zona más antigua de Oviedo. Andando unos cuantos metros llegamos a la plaza de la catedral. Allí está la estatua de La Regenta, popular obra de Leopoldo Alas, Clarín. En la citada plaza podemos admirar el edificio de la Audiencia Provincial, el hogar del pensionista y la majestuosa Catedral de Oviedo, de estilos románico y gótico. Tiene solo una torre porque se quedaron sin presupuesto y dicen que no se hicieron más, aunque se comenta que si se hizo alguna, pero que se destruyó por la guerra. Dentro está la Cruz de la Victoria y el Santo Sudario, que llegó a esta ciudad en 1113. El de Turín es el más grande y fue el que cubrió el cuerpo de Cristo. El ovetense es más pequeño y se puso, según la leyenda, sobre su cabeza. No tiene ninguna imagen, pero unos estudios revelan que contiene sangre similar al de la ciudad italiana. Se saca tres veces al año, una de ellas el 21 de septiembre, en San Mateo (fiesta patronal de Oviedo). En el lateral izquierdo está la Capilla de Alfonso II, El Casto. También puede contemplarse un patio con estatuas de los antiguos reyes de Asturias. En la parte derecha de la catedral se encuentra la Iglesia de San Tirso, románica, y al lado está la oficina de Información y Turismo de Oviedo. Cerca de la Iglesia citada se encuentra el museo de Arte Antiguo.
Frente a la Catedral
tenemos la Plaza Porlier pero que todo el mundo la conoce como la Plaza
del Viajante por una estatua de un emigrante con unas maletas, realizada
por Úrculo. A escasos metros tenemos el Centro de Estudios
Asturianos y detrás del viajante inmortalizado por el escultor asturiano
está la sede del BBVA, que es un edificio muy característico y uno
de los más bellos de la ciudad, arquitectónicamente hablando. Cerquita de
allí se ubica la antigua universidad de Derecho, con el Paraninfo, la
Capilla, la Biblioteca, etc. Es del siglo XVII, (1.609), año en el que se
fundó la Universidad de Oviedo. En el centro está la estatua del fundador
de la universidad, el padre Valdés, y en las columnas así como en
todo el edificio, hay unos agujeros que son los recuerdos de las bombas y
metralla de la guerra. Sin desplazarnos muchos metros del lugar citado anteriormente llegamos a la Plaza de la Escandalera en la que hay una nueva estatua, La Maternidad (una gorda con un niño en brazos, de Botero). Enfrente se encuentra el Parque de San Francisco o Campo de San Francisco, ubicado en el centro de la ciudad, lindando con la calle Uría, la más importante, que va a dar a la estación de RENFE. En el interior del parque hay pavos reales, patos, ardillas, distintas áreas de recreo, paseos y alamedas, varias fuentes, un pequeño lago con un chorro, y el Bombé, que es donde tocan los músicos. Es muy coqueto y acogedor este recinto, con diversas esculturas y donde encontrarán al típico barquillero con el bombo metálico rojo. En dicho lugar se haya la escuela de hostelería. Enfrente podemos ver el edificio de la Junta del Principado de Asturias, el del Gobierno del Principado y el de Hidroeléctrica del Cantábrico.
La calle Gascona,
también conocida como el Boulevard de la Sidra porque está llena de
sidrerías, con estupendas tapas y raciones con las que acompañar la sidra.
El recorrido podemos iniciarlo por la parte de abajo, empezando por la
Sidrería Asturias, Pumarada, y subiendo, a
derecha e izquierda hay donde elegir. En todas ellas podemos degustar una
buena tabla de quesos, pero en el Terra Astur especifican
con cartelitos de qué zona de Asturias estamos comiendo el queso. Dispone
de tienda propia en la que podemos comprar productos típicos como quesos,
embutidos y, por supuesto, sidra.
Otro lugar en el que podemos tomar sidra es en
el Monte Naranco, disfrutando además de una hermosa vista
de la ciudad. Arriba está el Cristo del Naranco y aprovechando que subimos
hasta allí podemos visitar el Palacio de Santa María del Naranco y la
Iglesia de San Miguel de Lillo, de arte asturiano o pre-románico.
Para beber bien la sidra hay que seguir los siguientes pasos: GASTRONOMÍA
El restaurante de más fama en Oviedo es Casa Conrado. Aparte
de la fabada asturiana, son típicas las fabes con almejas o con marisco,
pescados y mariscos de todas clases (percebes, langostinos, parrilladas de
pescado y marisco, chopa, bocarte (boquerones, exquisitos), pixin (rape)
con setas, bugre (bogavante), rey, rodaballo, buey de mar, centollos,
lenguado, lubina, etc.), arroz con bugre, cordero, chorizo a la sidra,
tablas de quesos (el más conocido es el de cabrales)... Postres hay muchos
y variados como el arroz con leche, tarta de queso
VISITAS TURÍSTICAS Cerca de Oviedo hay muchos pueblos dignos de visitar. También está Gijón, Avilés, Covadonga (un poco más lejos), Villaviciosa (con numerosas sidrerías, no en vano es la cuna de la sidra), Pola de Siero, y en la costa localidades bellísimas como Llanes, Cudillero, Luarca, etc. Por cualquiera de sus carreteras podemos acercarnos hasta lugares de película, verdes, con diferentes colores, con una luz única, eso sí, con lluvia muchos meses del año, pero no por ello dejan de ser encantadores esos sitios. Viajar a Oviedo y Asturias es un premio para el cuerpo y los cinco sentidos.
GALERÍAS DE IMÁGENES
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