PARIS
Una mítica ciudad para disfrutar y deleitarse con su belleza



Torre Eiffel


Arco del Triunfo


Ayuntamiento de París


Fuente de la Concordia


Museo del Louvre


Museo del Louvre. Interior de la pirámide


Arco del Triunfo


La Asamblea Nacional


Notre Dame


Palacio de la Opera


Torre Eiffel


Vista desde la Torre Eiffel


Disneyland París

    Refugio de poetas y artistas que impregnaron sus calles de bohemia, con sus cafés nostálgicos que nos hablan de una ciudad en la que se recuerdan los años de la Belle Epoque, los paseos románticos por el Sena a bordo de un barco, las noches de cabaret en cualquiera de sus celebérrimos clubes, espectáculos de ópera, monumentos góticos, vanguardistas y barrocos y, cómo no, sus maravillosos museos, París es una ciudad para disfrutar con calma, sin prisas, de forma sosegada, ya que de lo contrario no se podrá apreciar toda su belleza.

 

    Apreciada por los romanos hace más de dos mil años, al principio de la Era Cristiana, con el nombre de Lutece, se desarrolló sobre sus dos islas, extendiéndose con el paso de los siglos sobre ambas orillas del Sena. La catedral gótica de Notre Dame, el Palacio de la Conserjería y la Santa Capilla definen al viejo París. En el margen derecho del río están los principales monumentos: El Museo del Louvre, La Bastilla, los Campos Elíseos, el Marais..., mientras que en el izquierdo nos encontramos con la ciudad intelectual: El Palacio de los Inválidos (donde reposan los restos de Napoleón), el Panteón (donde están los héroes franceses y escritores como Zola y Víctor Hugo) y una de las joyas góticas, el Museo Cluny.

MANERAS DE DESCUBRIR LA CIUDAD

    Hay varias formas de conocer las bellezas que encierra esta urbe. Paseando por el Sena a bordo de un barco es la más famosa y romántica de todas. Durante el paseo se verán los lugares más famosos como Los Inválidos, la Plaza de la Concordia, el Louvre, la Conserjería, la isla de la Cité con Notre Dame dominándola, y la isla de Saint Louis (rodeada de hermosos palacetes). Otra manera es subiendo al segundo piso de la Torre Eiffel, desde donde se puede divisar toda la ciudad, o llegando hasta la cima del Arco del Triunfo o a los escalones del Sagrado Corazón, en Montmartre. Desde estos lugares podremos ver las siluetas de sus monumentos más importantes. También se puede recorrer andando, combinándolo con el metro y el autobús.

PARIS LA NUIT

    París es una ciudad luminosa, no sólo por el día sino también por la noche. Sus monumentos están iluminadísimos, lo que le da un aspecto mágico. Cada noche, en las iglesias góticas o en sus salas de conciertos ofrecen espectáculos musicales con los solistas más apreciados y los conjuntos más prestigiosos, pudiéndose ver desde un clásico de la comedia francesa a una obra contemporánea o una noche de ballet, sin olvidarnos del lugar más importante y famoso: la Opera. También dispone de una gran variedad cinematográfica, no en vano inventaron el cine y sus cineastas y actores son de los más renombrados.

    Pero quizás lo que más ha llamado la atención de París nocturno es la visita a locales famosísimos en los que se ha desarrollado mucha de la genialidad y fantasía de este país, algunos de los cuales han quedado para la posteridad gracias a canciones, cuadros, libros y películas, como es el caso del Lido, el Mouline Rouge, el Crazy Horse o el Follies Bergiere, por los que han pasado las estrellas más rimbombantes (Josephine Baker entre ellas).

    Tampoco nos podemos olvidar de las grandes y lujosas discotecas y de esos clubes de jazz en los que se pueden ver y oír a los mejores músicos del mundo. Francia siempre ha sido un país amante del jazz y ha contado y cuenta con grandes figuras. En sus clubes han tocado los mejores y París ha sido el refugio de muchos jazzmen americanos que se quedaron enamorados de esta ciudad y su ambiente bohemio. Grapelli, Reinhardt, Miles Davis..., son algunos de los músicos que se podían oír cada noche. París, junto a Estocolmo y Londres, es la ciudad que más y mejor ha entendido el jazz.

    Finalmente, reseñar las actuaciones musicales que se llevan a cabo en los teatros parisinos, en los que destaca el Olympia, por cuyo escenario han desfilado los artistas más importantes. París es Becaud, Aznovour, Trenet, Brassens, Holliday, Polnareff, Brel, Mirelle Matheu,  Edith Piaff y Maurice Chavalier. En el Olympia se puede ver lo más sobresaliente del mundo artístico.

EL PLACER DE COMPRAR 

    Ir de compras por París es un placer, aunque su alto nivel de vida impida a veces hacer realidad el sueño de efectuar esa compra que tanto deseamos. Sin embargo, hay tiendas para todas las posibilidades. Los ricos podrán adentrarse en las numerosas tiendas de alta costura existentes. Dior, Yves Saint Laurent, Hermés, Lagerfeld, Balenciaga, Chanell... son algunas de las más conocidas. Los diamantes, esmeraldas, rubíes, perlas, collares y pulseras de todo tipo se encuentran el la Plaza Vendome y la Calle de la Paix, donde están las tiendas de Cartier, Van Cleef, etc.

Los que no podemos permitirnos esos lujos, que somos la inmensa mayoría de los mortales, podremos recurrir a dos grandes almacenes: Las Galerías Lafayette y Le Printemps, cercanas al Palacio de la Opera. En los Campos Elíseos se pueden recorrer las numerosas galerías comerciales que hay. Las callejuelas que rodean la iglesia de Saint-Germain des Pres están llenas de anticuarios y marchantes de cuadros, en las librerías de Viejo, a orillas del Sena, podremos encontrar libros antiquísimos, grabados y acuarelas y lo más popular lo podemos hallar en los mercadillos existentes en cualquiera de las calles de esta ciudad.

ARTE

    París es la capital del arte, en la que siempre hay importantes exposiciones internacionales. En el Museo del Louvre están muchas de las obras más significativas de la pintura  y la escultura (la Gioconda o la Venus de Milo entre otras), así como tesoros del antiguo Egipto, Roma y Grecia. El Museo D´Orsay, instalado en la antigua estación de ferrocarriles de Orsay, reúne lo mejor del arte del siglo XIX (Renoir, Monet, Cezanne, Van Gogh, Maillot, etc...), y el Centro Pompidou, una de las joyas de la arquitectura, desconcertante por sus tubos de colores, paredes de vidrio y acero, es el museo más importante del mundo para el arte del siglo XX (Matisse, Kandinsky, Miró, etc...). 

    También hay que reseñar los museos de Picasso, Rodin y Bourdelle, la Ciudad de las Ciencias y de la Industria, el Arco de la Defensa, la Pirámide de Vidrio de Pei a la entrada del Louvre, el Instituto del Mundo Arabe, el Ministerio de Finanzas, el Barrio de Plaisance y la Biblioteca Nacional de Francia.

COMER Y BEBER

    Los buenos restaurantes y hoteles abundan en una ciudad como ésta, por lo que recomendar alguno sería olvidarse de otros, seguro. Por eso, les daremos algunos nombres de sitios curiosos o muy especiales. Junto al Louvre está Le Fumoir, lugar de encuentro de la cultura parisina y con muy buen ambiente. En el barrio de Pigalle se encuentra el Chao Ba, donde se puede disfrutar de un cóctel a la vez que se disfruta de las vistas nocturnas del París de las luces rojas. Cocina franco-vietnamita. En el 22 del Boulevard de Clichy, metro Pigalle, está el restaurante donde se reúnen diseñadores, actrices, gente del espectáculo y de los negocios. Es imprescindible para entrar llevar chaqueta.

    En la orilla izquierda del Sena se puede visitar Les Deux Magots y el Café Flore, famosos por ser los lugares que frecuentaban los intelectuales de finales del XIX como Sartre, Simone de Beauvoir, Camus o Apollinaire. También es aconsejable una visita al Pub St. Germain, abierto las 24 horas y donde se pueden degustar más de 450 variedades de cerveza de todos los países del mundo.

DISNEYLAND

    Otro de los atractivos de la ciudad de la luz, sobre todo para los más pequeños, es sin duda Disneyland París. Con multitud de atracciones para la diversión, numerosos y variados hoteles y restaurantes dentro del recinto, sin olvidar las tiendas de regalos, convierten este lugar en una ciudad dentro de la ciudad. Se encuentra el este, a unos 32 kilómetros de distancia. Allí los niños son los reyes. Los personajes de Walt Disney se ofrecen para todo, desde disfrutar de un desayuno en su compañía hasta un almuerzo musical, pasando por la merienda en el saloon del Oeste. Tienen ofertas y regalos durante casi todo el año, por lo que es interesante informarse en la agencia de viajes. Goofy, Mickey , Peter Pan, la Cenicienta, etc..., desfilan en las cabalgatas que se llevan a cabo cada día. También hay proyección de películas clásicas de Disney, fuegos artificiales, carrozas, bailes, conciertos de rock, country, salsa, reggae, jazz y blues y numerosas actividades encaminadas a que nadie se aburra en ese parque mágico.

    Por último, señalar que desde París se pueden realizar diversas excursiones a ciudades que se encuentran cerca como Orleáns, Le Mans, Chartres, Chantilly o Reims.
 

 


Disneyland París

 


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