VENECIA, LA CIUDAD DEL ROMANTICISMO


   Una de las ciudades míticas del mundo es Venecia. Y también de las más bellas. Por sus calles y canales han discurrido infinidad de historias, se han rodado multitud de películas y ha sido protagonista de cientos de libros y canciones. Aunque no la hayas visitado nunca, Venecia es una de esas ciudades que nos resultan tan familiares como si hubiésemos estado allí un montón de veces. Es la ciudad donde mejor se puede representar el amor, siempre presente en cualquiera de sus rincones, con el Puente de los Suspiros como principal referente. Visitar este lugar es algo que nadie debería dejar de hacer, al menos una vez en la vida.

    Venecia se extiende sobre un conjunto de ciento dieciocho islas muy cercanas entre sí. Ciento sesenta canales las unen y se encuentran en medio de una laguna de unos 50 km. de longitud y 15 km. de ancho. Son precisamente sus canales lo más identificativo de ella, y su medio de transporte más usual son las góndolas. El Canal Grande, su calle principal, atraviesa y divide la ciudad en dos. Sus edificios reflejan la larga historia de la ciudad: pueden verse casitas diminutas, palacetes y grandes mansiones. La riqueza arquitectónica de Venecia constituye una gran atracción turística. Entre sus monumentos más importantes están San Simeone Piccolo, con su hermosa cúpula en color verde, la gran escalinata y la linterna con la escultura de Cristo Redentor, la majestuosa Iglesia de Santa María de Nazareth, San Jeremías, el gran Palazio Labia, la estatua de San Juan Nepomuceno, etc.

    La Fondac de los Turcos, el Palazzo de Ruoda, el Gussoni-Grimani della Vida, el Palazzeto de Lezze, el Palazzo Boldú, y el de Contarini-Pisani son otras de las joyas arquitectónicas que se pueden ver a lo largo del Gran Canal. La Basílica de San Marco, coronada por cinco cúpulas y con una fachada de mármol, se encuentra en un extremo de la plaza y simboliza la prosperidad y el auge artístico que ha alcanzado la ciudad.

ESPLENDOR

    El esplendor de esta ciudad sigue patente, y a pesar de los malos augurios, Venecia sigue en pie sobre las mismas islas que conocieron esa época, cuando era una de las grandes capitales del mundo. Es cierto que se hunde, 23 centímetros cada década, pero es algo con lo que ha tenido que convivir desde sus comienzos. También es verdad que se está despoblando. De los 170.000 habitantes que residían de forma permanente en 1946, sólo quedan de forma oficial unos 67.000, con una perdida anual de alrededor de mil. 

    Venecia está conociendo un nuevo renacimiento urbano. La restauración de los grandes palacios es casi total y se están construyendo nuevas viviendas o habilitando las antiguas con fines sociales. Muchos de los 400 puentes han sido consolidados, instalándose ascensores especiales para discapacitados en algunos de ellos. Las calles que dan a los canales están siendo ampliadas y subidas de nivel.

    Todos estos trabajos están beneficiando a los residentes estables y a los 35.000 turistas que visitan la ciudad diariamente, y a otros muchos miles que viven en ella de una forma menos convencional. Un importante número de casas han sido adquiridas como segunda residencia, tanto por extranjeros como por italianos, que no han podido resistirse a la tentación de ser propietarios de un trocito de este lugar absolutamente único.

RUTAS TURÍSTICAS

   La llegada a Venecia se hace a través del vaporetto, ya que no se puede acceder a esta hermosa ciudad de otra manera. Una vez allí, hay diversas rutas turísticas, todas muy interesantes, con las que se pueden visitar los rincones y monumentos más importantes. El barrio de Rialto es uno de esos sitios, lugar propicio para tapear y degustar ricos vinos además de deambular por el mercado.

   Si queremos conocer el arte y la historia podemos elegir el poder del pasado, visitando la Basílica de San Marco, el Puente de los Suspiros y el Palacio Ducale. También tenemos otra ruta referente al gótico y al renacimiento, paseando cerca de la Plaza de San Marco para poder admirar la arquitectura veneciana de los siglos XV y XVI, presente en iglesias como la de San Zaccaria, Santa María del Miracoli, la estatua ecuestre realizada por Verrocchio y dedicada a Colleoni, o las importantes y excelentes pinturas de Bellini.

   Los quinientos años de la pintura veneciana se pueden ver en la Galería de la Accademia, con obras del citado Bellini, Tintoretto, Tiziano, Veronese, Carpaccio o Bellotto, entre otros. En la escuela veneciana del color, con pinturas de Bellini, Tintoretto y Tiziano, hay que acercarse hasta la Iglesia del Frari y la Escuela Grande de San Rocco.

   El monasterio de San Giorgio Maggiore, la Iglesia del Redentore son otros lugares  recomendables, como pasear frente a la Plaza de San Marco, donde las obras de Palladio y sus influencias están a la vista de todos. No podemos olvidarnos tampoco de un paseo en barco durante seis horas para conocer las islas de la Laguna de Venecia: Murano (lugar emblemático del vidrio), Torcello (con una hermosa y milenaria catedral) y Burano (maravillosas e increíbles casas coloradas).

MUSEOS

   En esta grandiosa ciudad hay una gran cantidad de museos, en edificios que son también obras de arte y con mucha historia. El Palacio Ducale es una maravilla gótica. Mil años de historia le contemplan.  Es posible ver las pinturas realizadas por Tintoretto, Tiziano y Veronese y hacer un viaje por las prisiones antiguas donde Casanova pasó  algunos años antes de escaparse.

   El Campanario de San Marco, reconstruido después de su derrumbamiento en 1902. Desde la torre de la alarma se puede admirar Venecia y las pequeñas islas. Recomendable subir cuando las horas cambian.

   La Basílica de San Marco es el símbolo de Venecia, con más de dos kilómetros cuadrados de mosaicos hermosos, que contienen tesoros como la Pala d'Oro, obra maestra de arte orfebre Gotica-Byzantina, cristales preciosos, ánforas, tazas y las vestiduras litúrgicas. Recientemente se ha hecho la restauración de los mármoles dentro de la iglesia.

   El Museo Marciano es otro de los lugares recomendados, como el Museo Correr, dedicado enteramente a Venecia, a su historia política y militar y a su presencia en cada línea del arte. A través de los cuartos de la Ala Napoleónica y de los Procuratie Nuove, se hace un recorrido por la escultura, la navegación y las profesiones del pasado.

   El Cà D´Oro está considerado uno de los edificios más suntuosos de Venecia por los colores hermosos de su fachada. Tiene una galería de arte con obras de Mantegna, Diana y Carpaccio, así como pinturas de la escuela flamenca. Se encuentra cerca del Canal Grande. El Palacio Mocenigo es el centro de la historia de la tela y el traje. Dentro de él se pueden admirar los mármoles hermosos que embellecen este edificio, donde estuvo alguna vez el poeta inglés Lord Byron.

   En el Museo Histórico Naval se encuentran góndolas y muchos otros tesoros de las antiguas repúblicas navales. En el de Historia Natural nos encontramos con un camino esencial para entender la historia de la evolución, desde la creación de la especie hasta la aparición del hombre sobre la Tierra. La colección de fósiles tiene importancia por la presencia de un esqueleto entero de dinosaurio

   El Museo Arqueológico guarda una colección importante de la escultura griega y romana, incluyendo varias originales griegas a partir del período clásico que dio una vez importancia a las colecciones de familias venecianas nobles activas en el mercado anticuario de las colonias.

   En Cà Pesaro hay una colección muy importante de arte oriental (japonés, chino, indonesio), brillando la sección japonesa con sus láminas. La Galería de Accademia es una de las más prestigiosa de Italia, guarda pinturas de la escuela veneciana desde la edad media a los años del renacimiento, con obras de Bellini, Tiziano, Giorgione, Tintoretto, Veronese..., hasta los pintores del XVIII como Tiepolo.

    Finalmente, resaltar el Museo Guggenheim. Allí están guardadas obras maestras de Kandinsky, Pollock, Ernst, Chagall, Dalí y otros nombres importantísimos de la pintura.

NO HAY QUE PERDERSE

    Entre las muchas cosas que se pueden hacer en Venecia, destacaríamos, entre otras, algunas de ellas. Si visita una de las fábricas de la ciudad de Murano podrá asistir a la creación de auténticas obras de arte en vidrio. Desde una pequeña figura hasta tarros de perfumes, esculturas, bisutería, etc., se pueden encontrar allí, pudiendo ver cómo lo hacen estos artesanos a la vista de todos y en pocos minutos. Su brillo, transparencia y colorido del cristal son los cebos para animarte a adquirir alguna de estas joyas.

    Tampoco hay que perderse las visitas a las numerosas tiendas de máscaras de carnaval, pues ya sabemos que es el más famoso del mundo en este apartado. Hay tiendas sólo de este arte, muy creativo, en el que la originalidad es el punto más importante, pues es difícil encontrar dos modelos iguales en dos tiendas distintas. 

    Viajar en góndola es otra de las cosas que debemos tener en cuenta a la hora de ir a Venecia. No montarse en una es como ir a París y no visitar la Torre Eiffel. Eso sí, hay que llevar la cartera llena de euros, porque un viaje en góndola es muy caro. Cuesta lo mismo una sola persona que un grupo de seis o siete, por lo que es mejor esto último y si no son tantos únanse a otras personas en circunstancias parecidas y entre todas podrán darse una vueltecita por la ciudad de los canales a un precio razonable. Lo más importante es regatear al gondolero y elegir el más barato. Estén atentos al recorrido para que no les den coba y el viaje termine en unos minutos. Prívese de otras cosas, pero nunca de un paseo en góndola por Venecia.

    Otra cuestión importante es darse un paseito por la Plaza de San Marco cuando oscurece, aunque debe ser antes de las 22,00 h., porque suelen cerrar sus puertas pronto los bares y restaurantes que allí hay. En sus terrazas (si no está la plaza inundada por la subida de la marea) puede sentarse a disfrutar de una copa y observar a las miles de personas que por allí pululan. Hay muchos grupos y orquestas de músicos que ofrecen sus repertorios a los visitantes. Como con las góndolas, aquí el sablazo es aún mayor, pues un cafelito suele costar doce euritos (2000 ptas.).

    Visitar así mismo los puentes, desde el de los Suspiros al Rialto. Todos son bonitos. Acudir a los distintos pubs existentes, de casi todos los países del mundo. Hay algunos en los que puede encontrar cualquier tipo de cerveza por rara que sea. En Venecia y Mestre, ciudad más cercana, hay gran cantidad de restaurantes, muchos de ellos con gran solera. En todos, las especialidades son los platos venecianos y sus buenos vinos. Algunos de estos restaurantes se encuentran en palacios del XV o XVI o en zonas anexas a estos.

    Resumiendo diremos que conocer esta ciudad es uno de los objetivos que todos deberíamos tener. Si además puede ir en verano o con buen tiempo, mejor todavía. Si encima coincide con el Festival de Cine qué le vamos a decir, ya que podrá ver a las estrellas más rutilantes del mundo cinematográfico, así como asistir a algunas de las proyecciones. Venecia es única, tanto para ir en pareja como solo o en compañía de amigos/as. Si tienen la oportunidad no la desaprovechen y si no, búsquenla, no se arrepentirán.

 

 
         
 

 
         
 

 

         
 

 
         
   

   

Vea también:

Artículo sobre Venecia, del poeta Federico Fontanella publicado en el suplemento de verano 2003

Especial  verano 2004: El cuarto puente de Venecia será español
 

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