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LA CORUÑA, LA CIUDAD EN LA QUE, SEGÚN EL REFRÁN, NADIE ES FORASTERO
CÓMO LLEGAR La A-6, Autovía del Noroeste, nos lleva desde muchas partes de España a esta ciudad, situada en una zona de la península especialmente peligrosa para la navegación marítima. Llegar por carretera a La Coruña es bastante fácil, contando además con la A-9, Autopista del Atlántico, que transcurre desde Vigo y que cruza Galicia de norte a sur. Viajar por estas carreteras es una delicia por los bellos paisajes que se pueden admirar. La primera es gratuita en casi todo su recorrido. Desde éstas se puede acceder a otras que llevan a Santiago (ver), La Toja y Sanjenjo, entre otras poblaciones. No hay que olvidarse de otra vía, la Nacional 634, conocida como la del corredor cantábrico, que llega hasta Francia. De todas formas, hasta que no se haga en su totalidad una autovía o autopista seguirá con muchos atascos. Es el itinerario más bonito al ir bordeando casi todo el tiempo el mar, pero, así mismo, el más lento, por lo que hay que armarse de paciencia. No dejar de visitar las Rías Bajas y los impresionantes acantilados de La Capelada.
También se puede acceder por tren, barco y avión. El primero tiene varias conexiones diarias con la capital del Estado, Talgo incluido, así como con Barcelona, Bilbao y resto del País Vasco. Hay buenas conexiones con las poblaciones gallegas, con trenes especiales que paran sólo en las estaciones más importantes. El aeropuerto de Alvedro está cerca de la ciudad, con varios vuelos diarios a Madrid y varios semanales a Barcelona y Lisboa, son otros destinos desde La Coruña. El aeropuerto de Lavacolla, en Santiago de Compostela, a cincuenta y cinco kilómetros y poco más de media hora en coche, es otro punto importante hasta el que se puede viajar.
La Coruña es una ciudad en la que el mar tiene una importancia suprema en su formación urbanística y cultural. Se formó en una pequeña península, que se refugia de la bravura de las olas tierra adentro. Los antiguos pobladores se instalaron en lo que hoy es el casco antiguo, aprovechando una elevación que les protegía de los invasores, resguardándoles también de los fuertes vientos del norte. En el otro extremo está la Torre de Hércules, referencia desde hace siglos de los marinos que han pasado por la zona, siendo el faro romano en activo más antiguo que existe.
Uno de los barrios más importantes es el de la Pescadería, creado
en las edades Media y Moderna. La Plaza de María Pita, donde se
encuentra el Ayuntamiento, es uno de los referentes de esta población. El
entorno es una joya, con el edificio Consistorial que presenta un aspecto
imponente. En su entorno
El Ensanche es una de las zonas más modernas, uniéndosele Monte Alto, Ciudad Jardín, Agra do Orzán, La Gaitera, Elviña, Os Mallos, Os Castros o Monelos. CLIMA AGRADABLE El
verano es la mejor zona para visitar la ciudad si lo que buscamos es playa
y sol, aunque este último no es seguro en ninguna época del año, como
tampoco lo es en el resto de Galicia o Asturias. Sin embargo, el clima
En
verano también se celebran numerosos festejos y actividades, aunque lo más
importante es disfrutar de las bonitas p
De siempre se ha dicho que los habitantes de La Coruña son gente muy amable y para ello hay un refrán antiquísimo que así lo confirma: aquí nadie es forastero. Por esta urbe han pasado numerosos pueblos en el transcurso de los siglos y, como ya hemos dicho en otras ocasiones, a través del mar. A ella ha llegado gente de toda la comunidad autónoma y de otras partes de España, dándole una característica a sus pobladores, la de la amabilidad, tratando muy bien a todos los que los visitan. Los gallegos tienen fama de hoscos, serios (en Andalucía diríamos malages), pero son todo lo contrario, aunque siempre hay excepciones. A los coruñeses les gusta pasear y no es para menos porque tienen una ciudad muy bonita, que anima a caminar por sus calles, llenas de edificios bonitos e históricos, con enormes y bellas cristaleras. Si además, esos paseos los regamos con buenos vinos y los animamos con las excelentes tapas que se pueden degustar en cualquier bar o tasca, el recorrido puede resultar una gozada.
Los primeros datos que se tienen de La Coruña provienen del siglo II, cuando los romanos construyeron la Torre de Hércules, aunque entonces era conocida como Brigantium. En torno a ella fueron apareciendo residuos poblacionales, que ya existían en un pequeño monte (castro), donde hoy radica la parte alta. Los romanos los dejaron abandonados ante los bárbaros, hasta que a finales del siglo XII y principios del XIII el rey Alfonso XI funda una nueva población en el asentamiento romano. Le otorga Fuero y le concede una serie de privilegios, la fábrica de moneda entre ellos. A mediados del siglo XV obtiene el título de ciudad y cuatro décadas después se instaló la primera imprenta. Por esas fechas los Reyes Católicos le otorgaron otros privilegios y años más tarde Carlos I celebró cortes allí antes de partir hacia Alemania para su coronación. A
punto de rendirse los que defendían la ciudad, se puso al frente de la
resistencia. Tomó la espada de su marido, que se hallaba muerto a sus
pies, y se arrojó contra el oficial que llevaba la bandera, matándolo,
provocando la inmediata reacción de los coruñeses, obligando a los
atacantes a levantar el sitio. Quince días más tarde, tras repetir el
ataque, decidieron abandonar definitivamente el asalto, habiendo perdido
1.500 hombres. Drake atacó poco después Lisboa, pero tampoco puedo hacerse
con esta ciudad, por lo que el pirata tuvo que retirarse con el rabo entre
las piernas y perdiendo un tercio de sus efectivos.
La Coruña es parte importante de acontecimientos acaecidos en siglos pasados. Especial relevancia tiene, además de lo ya citado, la salida a mediados del siglo XVIII de los últimos jesuitas tras ser expulsados por Carlos III, la fundación de la fábrica de tabacos, símbolo de la industrialización local; la Batalla de Elviña contra las tropas napoleónicas, contando como aliado con el ejército británico, mandado por el general Moore, que se convirtió en un héroe tras la defensa de la ciudad, muriendo en combate, y cuyo mausoleo se puede visitar en los jardines de San Carlos; a principios del siglo XX se fundó la Real Academia Galega, en 1992 tuvo lugar el hundimiento del petrolero Mar Egeo, que arrasó con todas las especies marinas que cogió el fuel a su paso, y más recientemente, en 2002, otra catástrofe marítima, la del Prestige, volvió a llevar la muerte a los mares gallegos, contaminando la pesca y poniendo en peligro la supervivencia de millones de gallegos, que más de un año después todavía ven restos del desastre en sus playas y rocas.
Esta ciudad cuenta con numerosos itinerarios que se pueden visitar dependiendo de lo que se pretenda ver. Está la Ruta Picasso, que vivió cuatro años allí, del 1891 a 1895, siendo donde celebró su primera exposición y aprendió las técnicas del dibujo y la pintura en la Escuela de Bellas Artes. El paseo se hace a través de los lugares que este genial pintor frecuentaba, y los paisajes pintados por éste, Torre de Hércules incluida, la playa de Riazor, etc. CIUDAD ALTA
Otra ruta es por el puerto y sus aledaños. Los jardines de La
Rosaleda y Méndez Núñez, con un calendario floral que
indica con plantas la fecha en la que estamos. Hay numerosas plantas y
árboles de todo tipo. Hay numerosas esculturas dedicadas a sus personajes
más relevantes; el edificio
Yendo por el Paseo
Marítimo llegamos al castillo de San Antón, fortín hace siglos,
cárcel después y ahora sede del Museo Arqueológico, donde podemos ver
numerosas piezas de diferentes siglos, reflejo de lo que ha sido esta
ciudad. Al lado está el muelle deportivo y cerca de éste el Instituto
Oceanográfico. Por la zona se encuentran los jardines de La
Maestranza, donde está la universidad coruñesa. La playa de San
Amaro es otro de los lugares que podemos visitar y, especialmente, la
Torre de Hércules, santo y seña de la ciudad. Construida en el
siglo II, gobernando Roma Trajano, ha sido la guía de los miles de
navegantes que han pasado por sus alrededores en dieciocho siglos. Tiene
una altura de cincuenta y ocho metros, en un cerro que está a cincuenta
metros sobre el nivel del
Enfrente está la antigua cárcel, abandonada desde hace años y en lamentable estado de conservación. A unos cientos de metros está el Acuario Finesterre, conocido también como la Casa de los Peces. Es uno de los más completos que existen, con diversas salas, integrado con el entorno, que sufrió por esta causa los avatares de la catástrofe del Prestige, teniendo que trasladar a otras instalaciones españolas algunos de sus habitantes marinos. Focas, pulpos, rodaballos, estrellas de mar, cigalas..., y tres enormes piscinas exteriores y una interior, hacen de este lugar un sitio que hay que visitar para conocer a fondo todo lo relacionado con el mar, con más de seiscientas especies. El jardín de plantas litorales y un surtidor de agua marina de cincuenta metros de altura, son otros atractivos de este museo. La entrada general es de 6 €, con precios reducidos como en la Torre de Hércules (ver la página web antes citada, museos). Fue inaugurado en 1999. PLANETARIO Y CASA DEL HOMBRE
Además de estos centros culturales La Coruña cuenta con numerosos monumentos y uno de los más importantes es el del Ayuntamiento, construido a principios de 1900, con una interesante pinacoteca y una colección de relojes. Tampoco podemos olvidarnos del Teatro Rosalía de Castro (de estilo neoclásico), el Obelisco, las Iglesias de San Jorge y San Nicolás, la de las Capuchinas, el Mercado de San Agustín, y en la plaza del mismo nombre, algo singular: La plaza del Humor, inaugurada en 1990, que cuenta en las baldosas del suelo con imágenes de los autores más famosos del humor, desde Esopo o Sócrates a Mortadelo y Filemón, Astérix, Obélix, Charlot, Snoopy, etc. En la Plaza de Pontevedra está la paloma de Picasso y por la zona numerosas iglesias y jardines. El Palacio de la Ópera y el Coliseum (de diseño vanguardista) son otros edificios sobresalientes de la ciudad gallega. En el segundo se celebran todo tipo de actos, desde convenciones a corridas de toros, pasando por conciertos diversos, actos deportivos, ferias, exposiciones, una pista de hielo...
Las más conocidas son las de Orzán y Riazor (ambas con bandera azul). Tienen buena y fina arena, así como aguas limpias y cristalinas. Son extensas y en sus alrededores cuentan con numerosas cafeterías, hoteles, restaurantes y bares de todo tipo. En la primera hay un bonito monumento dedicado a los surfistas y cerca de allí otro de Botero, además de edificios modernistas. Otras playas situadas en el casco urbano son las de San Roque, Matadero (bandera azul), Las Lapas (al pie de la Torre de Hércules y con bandera azul), Adormideras, Oza y San Amaro (bandera azul).
Desde hace unos pocos años Coruña cuenta con un tranvía, que va desde el puerto, cercano a la Plaza de María Pita, rodeando la ciudad y pasando por la Torre de Hércules, Acuario y finalizando en la playa de Orzán. Pasa cada media hora y el recorrido, aunque corto, es muy bonito y rápido, además de barato (un euro). La intención municipal es ampliarlo hasta completar un itinerario que circunde toda la población. Es aconsejable cogerlo en vez de andar con el coche, porque excepto en la Torre de Hércules, no hay sitio para aparcar, y en el puerto, donde existen varios aparcamientos, la cercanía del centro los tiene llenos de vehículos habitualmente. También se puede dejar el coche en la torre y desplazarse hasta el centro en el tranvía. Una vez allí, lo mejor es pasear por sus calles y plazas, un goce para la vista, además de disfrutar de su gastronomía.
En cuanto a restaurantes, el número y la variedad es muy grande también. El manantial, Casa Pardo (uno de los mejores), Mesón Coral (pescados y mariscos), La lubina de Arance, A Penela (cocina tradicional gallega), La Marina, Torremar, El Alpendre, A la brasa, Fornos (carnes y pescados a la brasa), Pil-Pil (cocina tradicional y de mercado), Pimentón, Manda truco, Mundo, La Casa Vasca, A Casona, Asador castellano, Calemae, Botanita, Casa Chicho, Rilo, Seve, El ariete, Sancho Panza, El manjar, Guaraní, Javier Montero, La cabaña del cazador, La paella de Roberto, La Viña, Las Cavas, Marván, El Granero, Félix, O Fado, O'bo, Os Arcados, Pablo Gallego, Panaché, Prada a Tope (cocina de El Bierzo), Marisquería La Uva Dorada, Ricardo, Varela..., a los que hay que unir bastantes más y los de los hoteles, muchos y de gran calidad. En la página web municipal hay una buena información al respecto, por lo que recomendamos visitarla, ya que además presenta planos del lugar donde están ubicados.
De todos es conocida la rica gastronomía gallega. Numerosos platos hacen las delicias de los paladares más exquisitos. Los pescados y los mariscos son los más apreciados y los más cocinados. Nosotros sólo queremos apuntar algunos de éstos, porque hay muchísimos más, aparte de las especialidades de cada bar, restaurante o tasca, que en eso los coruñeses tienen una amplia imaginación. Aquí van algunos: Calamares, gambas en varios estilos, langostinos, percebes, pello al ajillo, chipirones, oreja picante y normal, ternera de diversas formas preparada, pero todas excelentes; rodaballo, parrilla de carne y pescado mixta, lacón con grelos, mejillones, pulpo, almejas, jamón asado, pimientos de Padrón, callos, caldo gallego, empanada gallega, navajas, vieiras, centollos, bogavantes, merluza a la gallega, bacalao al horno, tarta de castañas, pastel de centollo, salmón marinado, rape, tosta de anchoas, pastel de puerros con cigalas, salpicón de bogavante, tortilla de bacalao, turbante de mariscos, pulpo a la mugardesa, caldeirada...
Aparte de los bares y restaurantes no debemos olvidarnos de los distintos cafés, bares de copas o cafeterías que hay en esta ciudad. Son muy bonitos y confortables la mayoría de ellos, con grandes cristaleras, ideales para charlar con los amigos o degustar buen café, vinos de todas clases y exquisitos dulces. El Manhattan, Marfil, Vecchio, La Barra, Bonilla a la vista, Stollen, Playa Club (al lado de las playas de Orzán y Riazor), La Jijonenca, Las delicias, Atlantis, El consulado, Dublín, Universal, A cova folk, La Marmita, A cova céltica, Tío OvidioA casa de Lubre, Capuchino, Cascarilla o Macondo son ejemplos de lo dicho. HOTELES Y ALREDEDORES La Coruña posee un gran número de establecimientos hosteleros, de todas las categorías. El Meliá Confort, Crunia, Riazor, Finisterre, Ciudad de A Coruña, Atlántico, Rías Altas, Sada Marina, María Pita, Sol Porto Cobo, son los más lujosos, pero también los hay a precios más moderados como el Avenida, Maycar o Alameda (la lista es más amplia). En los pueblos cercanos hay numerosos hoteles, casas rurales y campings, de diversos precios y estilos. Con todas estas recomendaciones ya no tiene motivos para no acercarse a una de las ciudades norteñas más bonitas y con más ofertas para los visitantes y residentes. Si quiere pasar unas buenas vacaciones, en cualquier época del año, dé una vuelta por La Coruña, a tiro de piedra de Ferrol, Santiago, Lugo, Orense, Vigo o las Rías Bajas, sin dejar las Rías Altas. Asturias también está cerquita y esa zona es de las más bonitas del país. El verde y el mar, sus montañas y acantilados son razones suficientes para viajar hasta esta población. Que lo disfruten.
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