LA CORUÑA, LA CIUDAD EN LA QUE, SEGÚN EL REFRÁN, NADIE ES FORASTERO


   La Coruña es una ciudad que sorprende al visitante desde el primer momento. Sus enormes cristaleras en la mayoría de los edificios deslumbran, y las casas del centro son joyas arquitectónicas, especialmente la Plaza de María Pita, donde se encuentra el Ayuntamiento. La Torre de Hércules, sus playas, las esculturas urbanas y el Acuario Finisterre son algunas de las bellezas de esta ciudad, rodeada de agua, donde el mar es parte importante de la vida de sus ciudadanos. Sus restaurantes y su gastronomía son otros atractivos para no dejar de visitarla.

CÓMO LLEGAR   

   La A-6, Autovía del Noroeste, nos lleva desde muchas partes de España a esta ciudad, situada en una zona de la península especialmente peligrosa para la navegación marítima. Llegar por carretera a La Coruña es bastante fácil, contando además con la A-9, Autopista del Atlántico, que transcurre desde Vigo y que cruza Galicia de norte a sur. Viajar por estas carreteras es una delicia por los bellos paisajes que se pueden admirar. La primera es gratuita en casi todo su recorrido. Desde éstas se puede acceder a otras que llevan a Santiago (ver), La Toja y Sanjenjo, entre otras poblaciones. No hay que olvidarse de otra vía, la Nacional 634, conocida como la del corredor cantábrico, que llega hasta Francia. De todas formas, hasta que no se haga en su totalidad una autovía o autopista seguirá con muchos atascos. Es el itinerario más bonito al ir bordeando casi todo el tiempo el mar, pero, así mismo, el más lento, por lo que hay que armarse de paciencia. No dejar de visitar las Rías Bajas y los impresionantes acantilados de La Capelada.

   Viajar en autobús es otra buena opción, ya que existen numerosas compañías que te acercan a cualquier punto de la comunidad autónoma. Viajar hasta Coruña desde cualquier punto del país es sencillo ya que hay muchas empresas que te llevan hasta esta urbe. Desde Portugal y otros países europeos son bastantes las líneas de autobuses que trasladan a los turistas hasta una de las ciudades más bonitas que existen.

    También se puede acceder por tren, barco y avión. El primero tiene varias conexiones diarias con la capital del Estado, Talgo incluido, así como con Barcelona, Bilbao y resto del País Vasco. Hay buenas conexiones con las poblaciones gallegas, con trenes especiales que paran sólo en las estaciones más importantes. El aeropuerto de Alvedro está cerca de la ciudad, con varios vuelos diarios a Madrid y varios semanales a Barcelona y Lisboa, son otros destinos desde La Coruña. El aeropuerto de Lavacolla, en Santiago de Compostela, a cincuenta y cinco kilómetros y poco más de media hora en coche, es otro punto importante hasta el que se puede viajar.

EL MAR, UNA INFLUENCIA MUY FUERTE

   La Coruña es una ciudad en la que el mar tiene una importancia suprema en su formación urbanística y cultural. Se formó en una pequeña península, que se refugia de la bravura de las olas tierra adentro. Los antiguos pobladores se instalaron en lo que hoy es el casco antiguo, aprovechando una elevación que les protegía de los invasores, resguardándoles también de los fuertes vientos del norte. En el otro extremo está la Torre de Hércules, referencia desde hace siglos de los marinos que han pasado por la zona, siendo el faro romano en activo más antiguo que existe.

   Uno de los barrios más importantes es el de la Pescadería, creado en las edades Media y Moderna. La Plaza de María Pita, donde se encuentra el Ayuntamiento, es uno de los referentes de esta población. El entorno es una joya, con el edificio Consistorial que presenta un aspecto imponente. En su entorno hay numerosos restaurantes y cafeterías, además de una impresionante escultura de la heroína gallega, teniendo a sus pies un soldado inglés. El tamaño de la plaza impresiona también, además de su belleza.

   El Ensanche es una de las zonas más modernas, uniéndosele Monte Alto, Ciudad Jardín, Agra do Orzán, La Gaitera, Elviña, Os Mallos, Os Castros o Monelos.

CLIMA AGRADABLE

   El verano es la mejor zona para visitar la ciudad si lo que buscamos es playa y sol, aunque este último no es seguro en ninguna época del año, como tampoco lo es en el resto de Galicia o Asturias. Sin embargo, el clima es muy agradable en cualquier fecha, con inviernos templados y veranos frescos, donde el mar juega un papel muy importante. La temperatura media anual es de unos 14 grados, por lo que en verano hay que usar chaquetas o jerseys por las mañanas y al anochecer sobre todo, no siendo necesario esos hermosos abrigos de zonas cercanas en el invierno. La lluvia está presente casi siempre, pero tampoco tanto como se cree. La situación de la ciudad y los frentes que por allí pasan hace que sus cielos estén casi siempre nublados, pero no quiere decir que vaya a llover o que el clima sea malo. También es visitada por el viento, pero este tipo de visita no es mala, como se puede ver en otras poblaciones españolas, las gaditanas preferentemente.

   En verano también se celebran numerosos festejos y actividades, aunque lo más importante es disfrutar de las bonitas playas, como Riazor y Orzán, con arenas finas y limpias y aguas transparentes. Visitar Coruña en primavera o en otoño tampoco es baladí, sobre todo en la primera estación citada. En estas fechas se puede disfrutar de diversos museos, la Ópera, el Coliseo, teatros, exposiciones y conciertos de estilos variados. En octubre es la fiesta de la patrona, la Virgen del Rosario, y en Semana Santa o Carnaval también cuenta con numerosos atractivos culturales.

AMABILIDAD DE SUS GENTES

   De siempre se ha dicho que los habitantes de La Coruña son gente muy amable y para ello hay un refrán antiquísimo que así lo confirma: aquí nadie es forastero. Por esta urbe han pasado numerosos pueblos en el transcurso de los siglos y, como ya hemos dicho en otras ocasiones, a través del mar. A ella ha llegado gente de toda la comunidad autónoma y de otras partes de España, dándole una característica a sus pobladores, la de la amabilidad, tratando muy bien a todos los que los visitan. Los gallegos tienen fama de hoscos, serios (en Andalucía diríamos malages), pero son todo lo contrario, aunque siempre hay excepciones.

   A los coruñeses les gusta pasear y no es para menos porque tienen una ciudad muy bonita, que anima a caminar por sus calles, llenas de edificios bonitos e históricos, con enormes y bellas cristaleras. Si además, esos paseos los regamos con buenos vinos y los animamos con las excelentes tapas que se pueden degustar en cualquier bar o tasca, el recorrido puede resultar una gozada.

RECORRIDO HISTÓRICO

   Los primeros datos que se tienen de La Coruña provienen del siglo II, cuando los romanos construyeron la Torre de Hércules, aunque entonces era conocida como Brigantium. En torno a ella fueron apareciendo residuos poblacionales, que ya existían en un pequeño monte (castro), donde hoy radica la parte alta. Los romanos los dejaron abandonados ante los bárbaros, hasta que a finales del siglo XII y principios del XIII el rey Alfonso XI funda una nueva población en el asentamiento romano. Le otorga Fuero y le concede una serie de privilegios, la fábrica de moneda entre ellos. A mediados del siglo XV obtiene el título de ciudad y cuatro décadas después se instaló la primera imprenta. Por esas fechas los Reyes Católicos le otorgaron otros privilegios y años más tarde Carlos I celebró cortes allí antes de partir hacia Alemania para su coronación.

   Con Felipe II experimentó un gran realce, instalándose la Capitanía General y la Real Audiencia del Reino de Galicia. En 1588 partió de Coruña la Armada Invencible con rumbo a Inglaterra y un año después fue atacada por el pirata Francis Drake, que posteriormente sería coronado Sir por el Reino inglés. Entonces fue cuando surgió la leyenda de la heroína gallega por excelencia: María Pita. Pertenecía a una hidalga familia de origen leonés. Se casó cuatro veces y tuvo cuatro hijos, dos de ellos militares. En 1589 la ciudad fue atacada por ochenta navíos y 14.000 soldados y marineros, mandados por el corsario citado en calidad de almirante, que quería aprovechar la mala situación de nuestra flota tras la derrota de la Armada Invencible en el Canal de la Mancha un año antes. Querían invadir Portugal para posteriormente provocar la sucesión en este país y conquistar las Azores, pudiendo atacar impunemente los barcos españoles que volvían de América y controlar la ruta atlántica.

   El 4 de mayo la ciudad fue sitiada por las tropas inglesas. Los coruñeses se prestaron a su defensa. Los soldados del pirata hicieron varios desembarcos en distintas zonas, obteniendo alguna victoria pírrica. Sin embargo, los defensores rechazaron victoriosamente los primeros asaltos a la fortaleza y mandaron a pique algunas naves, pero los ingleses atacaron la ciudad por varios puntos a la vez, luchando cuerpo a cuerpo con la fuerte resistencia que oponían las tropas españolas y los voluntarios que se les unieron. Abrieron una brecha en un muro y por allí fueron penetrando con mucha dificultad. Un oficial británico, que enarbolaba la bandera inglesa, quiso plantarla en la muralla. Allí se encontraba María Pita proporcionando piedras a los soldados, como lo hacían otras mujeres. Ella misma tiraba cargas de artillería debido a las grandes bajas sufridas por el ejército defensor.

   A punto de rendirse los que defendían la ciudad, se puso al frente de la resistencia. Tomó la espada de su marido, que se hallaba muerto a sus pies, y se arrojó contra el oficial que llevaba la bandera, matándolo, provocando la inmediata reacción de los coruñeses, obligando a los atacantes a levantar el sitio. Quince días más tarde, tras repetir el ataque, decidieron abandonar definitivamente el asalto, habiendo perdido 1.500 hombres. Drake atacó poco después Lisboa, pero tampoco puedo hacerse con esta ciudad, por lo que el pirata tuvo que retirarse con el rabo entre las piernas y perdiendo un tercio de sus efectivos. 

   Además de la heroína citada, en Coruña ha habido otras mujeres que vivieron en el siglo XIX y que marcaron un hito en la historia de la población. La escritora Emilia Pardo Bazán, Juana de Vega y Teresa Herrera, benefactoras (la última da nombre a uno de los trofeos veraniegos de fútbol más antiguos y de prestigio que organiza cada año el Deportivo. Fue la fundadora del Hospital de la Caridad, en el que atendían a los pobres).

   La Coruña es parte importante de acontecimientos acaecidos en siglos pasados. Especial relevancia tiene, además de lo ya citado, la salida a mediados del siglo XVIII de los últimos jesuitas tras ser expulsados por Carlos III, la fundación de la fábrica de tabacos, símbolo de la industrialización local; la Batalla de Elviña contra las tropas napoleónicas, contando como aliado con el ejército británico, mandado por el general Moore, que se convirtió en un héroe tras la defensa de la ciudad, muriendo en combate, y cuyo mausoleo se puede visitar en los jardines de San Carlos; a principios del siglo XX se fundó la Real Academia Galega, en 1992 tuvo lugar el hundimiento del petrolero Mar Egeo, que arrasó con todas las especies marinas que cogió el fuel a su paso, y más recientemente, en 2002, otra catástrofe marítima, la del Prestige, volvió a llevar la muerte a los mares gallegos, contaminando la pesca y poniendo en peligro la supervivencia de millones de gallegos, que más de un año después todavía ven restos del desastre en sus playas y rocas.

RUTAS DE VISITAS

   Esta ciudad cuenta con numerosos itinerarios que se pueden visitar dependiendo de lo que se pretenda ver. Está la Ruta  Picasso, que vivió cuatro años allí, del 1891 a 1895, siendo donde celebró su primera exposición y aprendió las técnicas del dibujo y la pintura en la Escuela de Bellas Artes. El paseo se hace a través de los lugares que este genial pintor frecuentaba, y los paisajes pintados por éste, Torre de Hércules incluida, la playa de Riazor, etc.

CIUDAD ALTA

   En verano se suele representar varios días a la semana en la Plaza de María Pita el asalto inglés del que ya les dimos cuenta un poco más arriba. Otra alternativa es por la ciudad alta. La Puerta Real o del Mercado, que da paso de la Plaza de María Pita hacia el Paseo Marítimo. Nos encontraremos en esa zona edificios modernistas, la Casa-museo Pardo Bazán (sede de la real Academia Galega), la Iglesia de Santiago, una de las más importantes y antiguas de la población, teniendo en su interior una imagen de la Virgen de la Leche; la Plaza de la Constitución, donde está Capitanía General; la Plaza de Azcárraga, una de las más bonitas; el Palacio de los Marqueses de Camarasa, sede del Gobierno Militar; la Colegiata de Santa María do Campo, del siglo XII; el Palacio de Cornide, frente a la Colegiata; el Museo de Arte Sacro, perteneciente a la Colegiata, con una gran colección de de orfebrería del siglo XVI; Plaza de Santa Bárbara, donde está el convento de las clarisas, del siglo XV; la calle Herrerías donde nació María Pita y donde se encuentra su museo; Iglesia de Santo Domingo; Plaza de Carlos I, donde están el Museo Militar y la Capilla de la Venerable Orden Tercera; La Maestranza, museo de armas, uniformes, estandartes, banderas y cañones; los Jardines de San Carlos (mausoleo de Sir John Moore; Biblioteca Pública y Archivo Histórico del Reino de Galicia; por el Paseo del Parrote podremos admirar los restos de la muralla. Esta ruta finaliza con La Marina, edificio de inigualables cristaleras, símbolo de la ciudad.

EL PUERTO Y ALEDAÑOS

   Otra ruta es por el puerto y sus aledaños. Los jardines de La Rosaleda y Méndez Núñez, con un calendario floral que indica con plantas la fecha en la que estamos. Hay numerosas plantas y árboles de todo tipo. Hay numerosas esculturas dedicadas a sus personajes más relevantes; el edificio Atalaya, la Diputación Provincial; La Terraza, edificio de TVE y RNE; el Kiosco Alfonso, un hermoso edificio dedicado a exposiciones... En esa área hay muchos vestigios modernos, mezclados con otros que también lo son aunque no tanto y que tienen mucha belleza. El Teatro Colón, Correos o la Estación Marítima son ejemplos de ello. Hay así mismo edificios neoclásicos y uno de los mayores atractivos coruñeses: la galería de ventanales (que hace que esta ciudad sea conocida como la ciudad de cristal), obras de arte en las que la luz del mar se refleja en ellas, dándoles un aspecto majestuoso. Con el paso de los años algunas de estas galerías se han ido perdiendo, pero aún quedan bastantes, como los soportales, que el tiempo ha ido haciendo desaparecer por la construcción de casas insulsas.

PASEO MARÍTIMO Y TORRE DE HÉRCULES

   Yendo por el Paseo Marítimo llegamos al castillo de San Antón, fortín hace siglos, cárcel después y ahora sede del Museo Arqueológico, donde podemos ver numerosas piezas de diferentes siglos, reflejo de lo que ha sido esta ciudad. Al lado está el muelle deportivo y cerca de éste el Instituto Oceanográfico. Por la zona se encuentran los jardines de La Maestranza, donde está la universidad coruñesa. La playa de San Amaro es otro de los lugares que podemos visitar y, especialmente, la Torre de Hércules, santo y seña de la ciudad. Construida en el siglo II, gobernando Roma Trajano, ha sido la guía de los miles de navegantes que han pasado por sus alrededores en dieciocho siglos. Tiene una altura de cincuenta y ocho metros, en un cerro que está a cincuenta metros sobre el nivel del mar, lo que la sitúa a ciento cinco metros sobre el citado nivel marítimo. Consta de 242 escalones. La vista de la urbe desde ese punto es impresionante. El precio de la entrada al público en general es de 2 €, con precios especiales para estudiantes, menores de 14 años y mayores de 65, y grupos. Los horarios de visita dependen de la época del año (para más información visitar www.aytolacoruna.es, turismo).

ACUARIO FINESTERRE

    Enfrente está la antigua cárcel, abandonada desde hace años y en lamentable estado de conservación. A unos cientos de metros está el Acuario Finesterre, conocido también como la Casa de los Peces. Es uno de los más completos que existen, con diversas salas, integrado con el entorno, que sufrió por esta causa los avatares de la catástrofe del Prestige, teniendo que trasladar a otras instalaciones españolas algunos de sus habitantes marinos. Focas, pulpos, rodaballos, estrellas de mar, cigalas..., y tres enormes piscinas exteriores y una interior, hacen de este lugar un sitio que hay que visitar para conocer a fondo todo lo relacionado con el mar, con más de seiscientas especies. El jardín de plantas litorales y un surtidor de agua marina de cincuenta metros de altura, son otros atractivos de este museo. La entrada general es de 6 €, con precios reducidos como en la Torre de Hércules (ver la página web antes citada, museos). Fue inaugurado en 1999.

PLANETARIO Y CASA DEL HOMBRE

   Además de los museos citados tenemos la Casa de las Ciencias (Planetario) y la Casa del Hombre (Domus). Ambos son espectaculares y se pueden ver cosas sorprendentes. El edificio donde está ubicado el segundo de ellos es de pizarra, siendo un museo interactivo monográfico sobre el ser humano. Así mismo podemos disfrutar del cuadro de La Gioconda, realizado con más de diez mil fotografías enviadas desde todo el mundo. La entrada general es de 2 € y precios diversos como en los museos anteriores. La entrada al planetario es de 1 € y de 2 € a la Casa de las Ciencias, con otros especiales.

AYUNTAMIENTO Y OTROS MONUMENTOS

   Además de estos centros culturales La Coruña cuenta con numerosos monumentos y uno de los más importantes es el del Ayuntamiento, construido a principios de 1900, con una interesante pinacoteca y una colección de relojes. Tampoco podemos olvidarnos del Teatro Rosalía de Castro (de estilo neoclásico), el Obelisco, las Iglesias de San Jorge y San Nicolás, la de las Capuchinas, el Mercado de San Agustín, y en la plaza del mismo nombre, algo singular: La plaza del Humor, inaugurada en 1990, que cuenta en las baldosas del suelo con imágenes de los autores más famosos del humor, desde Esopo o Sócrates a Mortadelo y Filemón, Astérix, Obélix, Charlot, Snoopy, etc. En la Plaza de Pontevedra está la paloma de Picasso y por la zona numerosas iglesias y jardines. El Palacio de la Ópera y el Coliseum (de diseño vanguardista) son otros edificios sobresalientes de la ciudad gallega. En el segundo se celebran todo tipo de actos, desde convenciones a corridas de toros, pasando por conciertos diversos, actos deportivos, ferias, exposiciones, una pista de hielo...

PLAYAS

   Las más conocidas son las de Orzán y Riazor (ambas con bandera azul). Tienen buena y fina arena, así como aguas limpias y cristalinas. Son extensas y en sus alrededores cuentan con numerosas cafeterías, hoteles, restaurantes y bares de todo tipo. En la primera hay un bonito monumento dedicado a los surfistas y cerca de allí otro de Botero, además de edificios modernistas. Otras playas situadas en el casco urbano son las de San Roque, Matadero (bandera azul), Las Lapas (al pie de la Torre de Hércules y con bandera azul), Adormideras, Oza y San Amaro (bandera azul).

PASEAR EN TRANVÍA, UNA DELICIA Y LA MEJOR OPCIÓN

   Desde hace unos pocos años Coruña cuenta con un tranvía, que va desde el puerto, cercano a la Plaza de María Pita, rodeando la ciudad y pasando por la Torre de Hércules, Acuario y finalizando en la playa de Orzán. Pasa cada media hora y el recorrido, aunque corto, es muy bonito y rápido, además de barato (un euro). La intención municipal es ampliarlo hasta completar un itinerario que circunde toda la población. Es aconsejable cogerlo en vez de andar con el coche, porque excepto en la Torre de Hércules, no hay sitio para aparcar, y en el puerto, donde existen varios aparcamientos, la cercanía del centro los tiene llenos de vehículos habitualmente. También se puede dejar el coche en la torre y desplazarse hasta el centro en el tranvía. Una vez allí, lo mejor es pasear por sus calles y plazas, un goce para la vista, además de disfrutar de su gastronomía.

COMER Y TAPEAR

   La gastronomía es uno de los principales atractivos de esta población y de la propia comunidad autónoma. El pulpo, la empanada, el caldo y los pescados y mariscos, además de carnes exquisitas, hacen del comer un arte, que podemos encontrar en numerosísimos restaurantes y bares, tanto en la capital como en los pueblos de los alrededores. En las calles colindantes con la Plaza de María Pita hay un sin fin de bares, tabernas y restaurantes en los que se pueden degustar numerosas y varias exquisiteces. Estrella, Olmos, Galera y La Franja son las vías a las que nos referimos, aunque no son las únicas. Bombilla, O Galego, El rey del jamón, Mesón Las Vieiras, El Serrano, El Populis, Suso, La Plancha, Café El Hispano, Mesón Las casas, A Codorniz, Cervecería Otros tiempos, Mesón Aturuxo, Cervecería O Corno (El club de la cerveza), A Troula, Don Pintxo, Las Tablitas, Otero (calamares), Casa Enrique, La Casa del Pulpo, O Porrón, O Tarabelo, Munín (jamonería), Las Tablitas, O Larpeiro, Cerillas, Plácido (calamares, setas, berberechos y empanadas), Malpica, El de las viudas, E'lotro (tapas de avestruz y canguro), Abrente (sidrería), Casa de las Tortillas, Gasógeno (buenos callos), A Roda I y II (tapas exageradas de grandes de albóndigas y tortilla), A Pulpeira de Arzúa, A Pulpeira de Melide, Cervecería La Estrella de Galicia, La Fonda del Sopapo, O Calexo, Marisquería Agustín, Casa Jesusa, Albeiro, Casa Ramón, Xestal, O Celeiro, O Paladar, A'cancela, Anduriña, La Viña, Pulpeira Laporte, Arume, El Huevito..., son algunos de los lugares recomendados para tapear o comer.

   En cuanto a restaurantes, el número y la variedad es muy grande también. El manantial, Casa Pardo (uno de los mejores), Mesón Coral (pescados y mariscos), La lubina de Arance, A Penela (cocina tradicional gallega), La Marina, Torremar, El Alpendre, A la brasa, Fornos (carnes y pescados a la brasa), Pil-Pil (cocina tradicional y de mercado), Pimentón, Manda truco, Mundo, La Casa Vasca, A Casona, Asador castellano, Calemae, Botanita, Casa Chicho, Rilo, Seve, El ariete, Sancho Panza, El manjar, Guaraní, Javier Montero, La cabaña del cazador, La paella de Roberto, La Viña, Las Cavas, Marván, El Granero, Félix, O Fado, O'bo, Os Arcados, Pablo Gallego, Panaché, Prada a Tope (cocina de El Bierzo), Marisquería La Uva Dorada, Ricardo, Varela..., a los que hay que unir bastantes más y los de los hoteles, muchos y de gran calidad. En la página web municipal hay una buena información al respecto, por lo que recomendamos visitarla, ya que además presenta planos del lugar donde están ubicados.

PLATOS PARA DEGUSTAR

   De todos es conocida la rica gastronomía gallega. Numerosos platos hacen las delicias de los paladares más exquisitos. Los pescados y los mariscos son los más apreciados y los más cocinados. Nosotros sólo queremos apuntar algunos de éstos, porque hay muchísimos más, aparte de las especialidades de cada bar, restaurante o tasca, que en eso los coruñeses tienen una amplia imaginación. Aquí van algunos: Calamares, gambas en varios estilos, langostinos, percebes, pello al ajillo, chipirones, oreja picante y normal, ternera de diversas formas preparada, pero todas excelentes; rodaballo, parrilla de carne y pescado mixta, lacón con grelos, mejillones, pulpo, almejas, jamón asado, pimientos de Padrón, callos, caldo gallego, empanada gallega, navajas, vieiras, centollos, bogavantes, merluza a la gallega, bacalao al horno, tarta de castañas, pastel de centollo, salmón marinado, rape, tosta de anchoas, pastel de puerros con cigalas, salpicón de bogavante, tortilla de bacalao, turbante de mariscos, pulpo a la mugardesa, caldeirada...

CORUÑA DE NOCHE

    Aparte de los bares y restaurantes no debemos olvidarnos de los distintos cafés, bares de copas o cafeterías que hay en esta ciudad. Son muy bonitos y confortables la mayoría de ellos, con grandes cristaleras, ideales para charlar con los amigos o degustar buen café, vinos de todas clases y exquisitos dulces. El Manhattan, Marfil, Vecchio, La Barra, Bonilla a la vista, Stollen, Playa Club (al lado de las playas de Orzán y Riazor), La Jijonenca, Las delicias, Atlantis, El consulado, Dublín, Universal, A cova folk, La Marmita, A cova céltica, Tío OvidioA casa de Lubre, Capuchino, Cascarilla o Macondo son ejemplos de lo dicho.

    Para bailar o actuaciones en directo hay una buena oferta, especialmente en la zona de Orzán y Juan Flórez: Picasso (para gente entradita en años), Trataplán, Green (una de las mejores discotecas, al lado del campo de fútbol de Riazor), Olé, Tambo, Hydra, La terraza, Pirámide, Fun House, Models, Estrella o el Bar de los Ron (para gente madurita). 

HOTELES Y ALREDEDORES

    La Coruña posee un gran número de establecimientos hosteleros, de todas las categorías. El Meliá Confort, Crunia, Riazor, Finisterre, Ciudad de A Coruña, Atlántico, Rías Altas, Sada Marina, María Pita, Sol Porto Cobo, son los más lujosos, pero también los hay a precios más moderados como el Avenida, Maycar o Alameda (la lista es más amplia). En los pueblos cercanos hay numerosos hoteles, casas rurales y campings, de diversos precios y estilos.

   Se puede también hacer distintas rutas turísticas por los pueblos cercanos a La Coruña. Cambre, Cecebre y Betanzos si van al sur, Pontedeume, Monfero y Caaveiro si viaja al norte y la más interesante de todas: la Costa de la Muerte (Costa da Morte). Esta última ha sido la más castigada por el Prestige, pero después de más de un año de trabajo duro casi está como siempre. Camariñas, Laxe, Muxía, Fisterra, son algunas de las localidades que merece la pena conocer.

   Con todas estas recomendaciones ya no tiene motivos para no acercarse a una de las ciudades norteñas más bonitas y con más ofertas para los visitantes y residentes. Si quiere pasar unas buenas vacaciones, en cualquier época del año, dé una vuelta por La Coruña, a tiro de piedra de Ferrol, Santiago, Lugo, Orense, Vigo o las Rías Bajas, sin dejar las Rías Altas. Asturias también está cerquita y esa zona es de las más bonitas del país. El verde y el mar, sus montañas y acantilados son razones suficientes para viajar hasta esta población. Que lo disfruten.

  

 

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