SEVILLA, UNA CIUDAD DE CONTRASTES DE UNA BELLEZA INIGUALABLE


   Sevilla es una de las ciudades más bonitas del mundo y también una de las más conocidas. Miles de turistas se acercan cada día hasta ella y las sorpresas que se encuentran en los diversos recorridos que se pueden hacer en esta localidad la convierten en una de las más admiradas. Asentamiento de varias culturas, conserva hermosísimos monumentos de ellas. Sevilla es una ciudad para ver, oler, comer, beber y soñar. Es el referente de Andalucía en el extranjero, incluso de España, y sus manifestaciones religiosas y festivas la hacen muy atractiva para el turista. La renombrada Expo 92 la embelleció aún más, dotándola de infraestructuras modernas, que conviven perfectamente con la monumentalidad existente desde hace siglos.

   Sevilla es una ciudad de cine. En ella se han rodado numerosas películas (Lawrence de Arabia, La guerra de las galaxias, Misión Imposible II, además de muchas españolas y de otros países). Su belleza natural es el gancho para los visitantes. Tiene restos almohades, judíos, romanos, góticos..., que pueden verse en cualquiera de los paseos que se pueden realizar.

ALGO DE HISTORIA

   La primera Sevilla que se conoce fue de un asentamiento comercial para las embarcaciones fenicias. Después pasaron por allí los cartagineses, los romanos, que la convirtieron en una ciudad esplendorosa, siendo la Bética su provincia senatorial preferida. César consolidó Hispalis y tuvo en Itálica el complemento. Después llegaron los vándalos y comenzó la dominación visigoda. Leovigildo, Recaredo y Hermenegildo fueron algunos de sus reyes, fue la patria de san Leandro (el apóstol de los godos) y de san Isidoro.

   La ocupación islámica fue larga (la llamaron Isbilia), ya que duró desde el año 711 al 1248, cuando la reconquistó Fernando III El Santo. Al-Mutamid fue quien le dio más esplendor, dejando muchos vestigios de esa época que hoy pueden admirarse. Al rey santo le sucedió su hijo Alfonso X el Sabio, que creó a su alrededor una corte de legisladores, escritores y artistas. Surgieron conventos, hospitales, o palacios con estilo mudéjar. Convivieron cristianos, judíos y árabes en perfecta armonía.

   La conquista de América fue otra época dorada en el crecimiento de la población del Guadalquivir. La Casa de Contratación y el Archivo de Indias son ejemplos de ese auge. Elcano salió de aquí para dar la primera vuelta al mundo. A Sevilla llegaron el oro y los nuevos productos americanos, se acuñó moneda, navegantes italianos y alemanes abrieron casa en este lugar y el Alcázar se convierte en residencia real. El traslado de la Casa de Contratación a Cádiz en el siglo XVIII provocó una reversión económica hasta la llegada del asistente real, Pablo Olavide, que en la línea progresista de Carlos III, fundó y creó universidades, academias, tribunales, hospitales y edificaciones singulares.

MONUMENTOS PARA VISITAR

    El Parque de María Luisa y la Plaza de España, juntos, son de los lugares más frecuentados y bellos de la ciudad. El primero es un rico y hermoso jardín botánico, ideal para el paseo, la lectura o la práctica del deporte. En él encontramos edificios de la Expo del 29, muy bien conservados, en manos de la administración pública la mayoría de ellos. La Plaza de España es una de las joyas arquitectónicas de esta urbe, construida con motivo de la exposición de 1929. Impresionan sus torres y el color que tienen, además de su grandiosidad. Cerca se encuentra la antigua fábrica de Tabacos, desde hace años universidad, el teatro Lope de Vega, y el río Guadalquivir.

   El más importante de los monumentos es la catedral, que se construyó sobre los cimientos de la Mezquita Mayor. El Patio de las Abluciones (hoy los Naranjos), la Puerta del Perdón, la torre de la Giralda con su Giraldillo, numerosas capillas, pinturas de Murillo, Goya o Zurbarán, son algunos de los atractivos de este lugar. Los Reales Alcázares, Archivo de Indias, Palacio Arzobispal, Hospital de los Venerables, Hospital de la Caridad, Torre del Oro, Plaza de Toros de La Maestranza, el Ayuntamiento (más bonito e interesante por detrás), etc.

BARRIO DE SANTA CRUZ

   Es la joya de Sevilla. La vieja judería se mantiene como si no hubiesen pasado los siglos por ella. Todo es bello, coqueto, recogido, con plazas como la que da nombre al barrio o la de Doña Elvira, callejuelas, iglesias, sinagoga, los jardines de Murillo colindando, la casa de este pintor... Es un lugar que hay que recorrer entero, ya que su belleza y variedad es muy grande. En él se encuentra la Hostería del Laurel, donde según Zorrilla quedaron Don Juan Tenorio y Luis Mejía para contarse sus aventuras amorosas. Hay numerosos bares y tabernas, tablaos, restaurantes, tiendas de regalos y artesanía.

    Tampoco podemos olvidarnos de las numerosas flores que adornan las casas, patios, plazas y calles, ya que los sevillanos son grandes amantes de éstas. Petunias, claveles, rosas, geranios o buganvillas aportan un colorido único. Hay muchos espacios verdes en la zona del centro, al contrario que en la mayoría de las ciudades, donde la arboleda escasea.

MUSEOS

   También en este apartado Sevilla ofrece al visitante gran cantidad y calidad. El de Bellas Artes, de Arte Contemporáneo, Arqueológico, de Artes y Costumbres Populares, Casa de Pilatos, Casa de Murillo, La Marina, el de la Basílica de la Macarena, el Taurino, ubicado en la plaza de toros. En ellos pueden verse obras de Velázquez, Murillo, El Greco, Zurbarán, Romero de Torres, Saura, Viola, Tàpies, Zobel...Todos están cerca unos de otros, por lo que se pueden visitar con comodidad.

PASEAR POR EL CENTRO

   El centro de Sevilla tiene muchas calles peatonales, por lo que es un placer pasear por él. La calle Sierpes es la más famosa, pero a ella van a dar otras muchas, con comercios y tiendas de todo tipo. La Campana y alrededores son otros sitios para ver, existiendo numerosos monumentos e iglesias. También se puede andar un poco más hasta otro barrio famosísimo y muy bonito: La Macarena. La zona de la Expo del 92 ofrece puentes modernistas como El Alamillo, hoteles construidos para la ocasión, la Cartuja donde estuvo dicha exposición y ahora alberga Isla Mágica, la estación del AVE, etc.

TRIANA

   Otro barrio que hay que visitar es  Triana, santo y seña de los sevillanos. Cruzando el puente del mismo nombre tenemos la Plaza del Altozano, con un monumento al torero Juan Belmonte, trianero de pro. Entre la calle Betis y la zona moderna encontramos calles típicas, con edificios muy bien conservados, con patios grandes y bonitos y rincones muy especiales. El Guadalquivir separa este barrio de la otra parte de Sevilla. Triana linda con Los Remedios, barrio señorial y moderno, donde se instala la Feria.

   Semana Santa y Feria son las dos épocas más propicias para visitar Sevilla, aunque se encontrará con muchos turistas, por lo que si quiere tranquilidad puede hacerlo en cualquier otra época del año. Un paseo en coche de caballos es una experiencia que no olvidará. Sevilla cuenta con gran número de tablaos flamencos, aunque están destinados casi todos al turista.

COMER, BEBER Y DORMIR

   Este es un problema que no encontrará en esta ciudad. Sevilla cuenta con muchos y excelentes bares y restaurantes, así como hoteles de todo tipo. El Hotel Alfonso XIII es el más espectacular y célebre, construido también para la exposición del 29, de estilo neomudéjar. Otros hoteles son Colón, Husa Sevilla, Inglaterra, Los Lebreros, Macarena, Meliá, Porta Coeli y todos los que hicieron para el 92, de gran lujo la mayoría de ellos. También abundan las pensiones y los hostales, por lo que el alojamiento es adecuado para todos los bolsillos.

   En cuanto a restaurantes, sucede como con los hoteles. Los hay de todo tipo y precios. Entre los más conocidos destacan La Dorada, Becerra, Ezcaray, Don Raimundo, El Burladero, El Prado, Jamaica, Figón del Cabildo, La Albahaca, Ox´s, Oriza, Rincón de Curro, Río Grande, Hostería del Laurel, El Tenorio, La Judería, Real Venta de Antequera...

   Para copas y tapas el barrio de Santa Cruz es ideal. En Los Remedios, Reina Mercedes o Macarena también son lugares recomendados para estos menesteres. Jamón, queso, caña de lomo, pescaíto frito, carne, caracoles, cabrillas..., son algunas de las cosas que se pueden degustar en estos lugares, sin olvidarnos de los centros gastronómicos vascos o gallegos, ya citados. La gastronomía sevillana es muy variada y rica, sin olvidarnos del vino fino que puede degustar, procedente de la provincia de Cádiz.

ALREDEDORES

   En las cercanías de Sevilla están las ruinas de Itálica, una ciudad monumental como Carmona, Osuna, y otras ciudades y pueblos dignos de visitar. Estas excursiones pueden unirse a paseos en barco por el Guadalquivir, llegando incluso a Sanlúcar de Barrameda, donde desemboca este río. El clima es apropiado para venir en cualquier época, aunque en verano no es muy aconsejable debido al calor. No se olvide la máquina fotográfica y un calzado cómodo, porque tendrá que andar mucho.

   Llegar hasta Sevilla es fácil ya que tiene aeropuerto, tren (en AVE está a dos horas y media de Madrid), buenas comunicaciones por carretera y varias líneas de autobuses.

 

GALERÍAS DE IMÁGENES
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La Cartuja

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Reales Alcazares

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