El vertedero de El Berrueco vuelve a arrojar lixiviados al arroyo Valsequillo

Han llegado a más de quinientos metros del basurero y las fugas continúan cada día a un rápido ritmo, sin que la Junta de Andalucía ponga remedio a ello

 


    Es el cuento de nunca acabar. Cada cierto tiempo el vertedero del Berrueco nos da un susto. Ahora lo ha hecho con la pérdida de muchos litros de lixiviados, que en teoría deberían estar dentro de una balsa construida para tal fin. Dicha balsa ha sufrido una rotura y está permitiendo que esos lixiviados se deslicen hasta el arroyo Valsequillo, colindante con este macro vertedero, en el que se arrojaron durante cerca de treinta años millones de toneladas de basuras sin reciclar y sin que se tomaran las medidas mínimas exigidas para este tipo de actividad.

   La Junta de Andalucía se ha gastado decenas de millones en unas obras que no han servido para nada, porque El Berrueco sigue echando líquidos al arroyo, que desemboca en el Iro, a poca distancia de allí, para posteriormente terminar en el mar y en los esteros chiclaneros, con el consiguiente peligro para los peces. El pasado día 6, conmemoración de la Constitución, comenzaron los vertidos al citado afluente del río chiclanero. El presidente de la Asociación de Vecinos Los Ardales, Juan Cabello, es el que ha dado el aviso de lo que estaba pasando: "Son normales ya estos vertidos. El lunes, día 3 se acercaron al vertedero miembros de la Junta de Andalucía (encargado del vertedero y un representante de la empresa que hizo las obras chapuceras, EGMASA) y me comunicaron que ésta lo dejaba por finalización de obra, que habían remitido una carta al juez, otra al propietario de la finca, Manuel Leal Sánchez y una tercera al Ayuntamiento de Medina. Dijeron que si Leal no se hacía cargo del mantenimiento subsidiariamente le pertenecía hacerlo a la corporación citada".

SE HAN GASTADO SETENTA MILLONES EN UNA CHAPUZA DE OBRA

   Tras esta respuesta de los responsables autonómicos, Cabello fue al Ayuntamiento asidonense: "Este es un grave problema y les comenté lo que pasaba, respondiéndome que era competencia de la Junta, de Medio Ambiente". Tras ser toreado por la Administración decidió avisar al Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil y a PUENTE CHICO: "Ya ves cómo está esto y el Seprona ha venido varios días, haciendo su atestado correspondiente, pero poco más puede hacer". Las personas de la Administración pública andaluza manifestaron al presidente vecinal que el mantenimiento "es muy caro y que le compete al dueño de la finca Lozano, Manuel Leal". También le aseguraron que el presupuesto inicial había sido aumentado dos veces, habiéndose gastado "setenta millones de pesetas y que no tenían más dinero".

   Los lixiviados están rebosando porque hace tiempo que no viene el camión cisterna que los recogía cada día y los transportaba a la depuradora de Jerez, siendo arrojados posteriormente al río Guadalete. Ese camión costaba un pico cada mes, por lo que estos trabajos realizados en realidad sirvieron de poco, como manifestó el dueño del vertedero, Manuel Leal, en una entrevista publicada en PUENTE CHICO en febrero de este año, en la que calificó dichas obras como "una mamarrachada" asegurando que al río Iro habían ido a parar miles de litros. Ahora ya se han llegado a unos quinientos metros del vertedero, y como puede apreciarse en las fotografías hechas el pasado día 8, sábado, el líquido es negro, putrefacto y perjudicial para la salud de las personas, animales y plantas.

LA JUNTA DE ANDALUCIA SE INHIBE EN ESTE ASUNTO

   La finca por la que discurren estos lixiviados recibió una fuerte subvención de la Junta de Andalucía para repoblarla con árboles autóctonos, ejemplares que se han perdido casi todos, y que muchos de ellos se encuentran al lado del arroyo por el que discurre el líquido citado. A poca distancia está el Iro, lugar al que irán a parar si antes no lo remedian. El delegado provincial de Medio Ambiente, el nefasto Sebastián Saucedo, sigue sin hacer nada para evitar estas filtraciones. Estas fugas perjudican a los acuíferos de la zona y si llega al Parque Natural de la Bahía las consecuencias serían gravísimas. esto es un claro delito ecológico y el responsable de él es el que tiene que hacer el mantenimiento del vertedero, que parece ser corresponde a la Junta.

   Cuando hace unos meses los vecinos del Berrueco cortaron el carril de acceso al susodicho emplazamiento porque las lluvias y el paso de los camiones que estaban recogiendo los lixiviados lo habían puesto impracticable, no pudiendo estos residentes ir hasta sus viviendas por esta causa, Saucedo, con la arrogancia que le caracteriza, amenazó a estos vecinos "con echarnos en lo alto a la Policía Autonómica porque si impedíamos el paso de los camiones provocábamos un delito ecológico". "Si eso es un delito ecológico-añade Cabello-más lo es todavía que miles de litros se vayan al arroyo por una mala gestión en el mantenimiento del vertedero". Menos mal que no ha llovido nada estos días, porque de ser así habrían sido muchos más los litros que hubieran ido al arroyo y más tarde al Iro. PUENTE CHICO lleva años denunciando estas fugas de lixiviados, así como la inhibición de Saucedo y la Junta de Andalucía, lo mismo que los ecologistas, que también ha hecho lo mismo, pero parece que a los irresponsables de Medio Ambiente provinciales y autonómicos no les importa esta cuestión, cuando el peligro es muy grande y el vertedero está avisando de lo que puede pasar.

INICIATIVA CIUDADANA CHICLANA FUTURO

 

volver