El Consejo Local de Medio Ambiente, un florero, un objeto de decoración del gobierno municipal socialista

 



Pinar de Hierro, último enclave natural de gran arbolado

   Transcurría el año 1.997, si no recuerdo mal, y ya los miembros del Consejo Local de Medio Ambiente denunciaron públicamente que este órgano municipal era una farsa. Apenas había transcurrido un año desde su creación. Un Consejo creado con el respaldo del Reglamento de Participación Ciudadana, aprobado por el Pleno Municipal, y por tanto de obligado cumplimiento para el gobierno socialista. Se le dotó de un Reglamento específico, también aprobado por el Pleno Municipal por unanimidad, en el que se le otorgaba competencias y misiones.

   O sea, que respaldo legal tiene el que le corresponde. Pero los socialistas, al parecer, estas normas legales se las

pasan por el forro de sus caprichos y conveniencias. Aquí nos rigen según les convenga a ellos, ya sea en Urbanismo, en Seguridad Ciudadana, en Tráfico, en Asociaciones de Vecinos, en Deportes, Cultura, etc., etc.. Ésta es mi opinión y me baso en los conocimientos y experiencias adquiridos. Ejemplos tengo cientos.

   Si se desprecian las normas legales que la misma sociedad nos imponemos para regular una justa convivencia, se está despreciando el Estado de Derecho. Una mayoría de votos no legitima para hacer lo que le venga en ganas. Muy al contrario. Me fui. Me levanté de la mesa del Consejo de Medio Ambiente. Esas reuniones para mí siguen siendo una farsa, una tomadura de pelo. Se incumplen sistemáticamente las misiones encomendadas al Consejo, se les niega información, se le hurtan competencias...

ASUNTOS DE VITAL TRASCENDENCIA QUE NO CONSULTAN

   Dos asuntos de vital trascendencia para el medio ambiente de Chiclana colmaron mi paciencia. La modificación de las Normas Subsidiarias para descatalogar casi ocho millones de metros cuadrados, clasificados como suelo no urbano, protegido por masa arbórea, para destinarlos, entre otras cosas, a la construcción de otro campo de golf. Para ello los socialistas municipales no consultaron, ni por asomo, con el Consejo de M. A., para qué lo iban a hacer, ¿para que les dijeran que no y se formara el escándalo?. Para ellos, los socialistas, priman los intereses de los golfistas.

   El otro asunto es el acuerdo entre el equipo municipal socialista y el promotor del Pinar del Hierro para que se pudiera construir en esa zona verde que tanto representa para el medio ambiente de Chiclana. Impresentable cambio de postura y criterio de los ediles socialistas. Habían prometido públicamente que allí no se construiría, que la zona la protegerían para bienestar de los ciudadanos, para mejorar nuestra calidad de vida. Pero en un verdadero ejercicio de ..., cambiaron de parecer.

GATO ENCERRADO EN EL ACUERDO

   Pero eso sí, las razones que esgrimieron los socialistas para justificarse son de fábula. Dijeron: “Es que si no le damos permiso para construir, NOS PODEMOS ESTRELLAR, nos puede llevar a juicio y lo perdemos, debiéndole indemnizar con unos SIETE MIL MILLONES DE PESETAS”. Amigos lectores, ¿ustedes se creen que el promotor va a llegar a un acuerdo que le perjudica?. A saber: si no llego a acuerdo vamos a juicio, el que gano y me indemnizan con siete mil millones. Todo esto sin poner un sólo ladrillo, ni contratar a nadie..., sin gasto alguno. De llegar a un acuerdo no gano ni la mitad de esos siete mil, y además tardo años en hacer la urbanización. Tengo que contratar, comprar materiales...., en fin, un engorro.

    Creo que aquí hay gato encerrado, me parece que existen cosas en ese acuerdo que no nos han explicado, o que se le escapan a mi torpe razonamiento. Pues bien, ninguno de esos asuntos se llevaron previamente al Consejo para que por los miembros de éste se debatiera y se informara al Pleno, antes de que éste tomara una decisión, como así dice el Reglamento. El Consejo es un órgano complementario al Pleno, sus decisiones no son de obligado cumplimiento, sino que asesoran e informan al Pleno.

   Abandoné la reunión en señal de protesta por este irregular uso que los socialistas vienen haciendo de ese Consejo. Basé mi protesta en la dignidad, tanto la personal como la política. Dije que, al parecer, cada uno tiene un baremo para medir esa dignidad y que el mío pasaba por, entre otras cosas,  el cumplimiento de las normas sociales que nos hemos impuesto y que allí se incumplen sistemáticamente. Y que si no se corrige tan lamentable comportamiento yo, con mi presencia, no le doy legitimidad, ni credibilidad a tal despropósito. Y en esa postura me mantendré.

  AGUSTÍN LUCENA BUTRON-CONCEJAL INDEPENDIENTE DEL GRUPO MUNICIPAL PARTIDO POPULAR

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