 |
|
Javier García
Teba con su premio detrás |
Javier Gª Teba gana el V
Premio Raúl Moreno de Mérida con Al viento de la utopía
La obra teatral cuenta la
historia de Cipriano Rivas Cherif, cuñado de Azaña, intelectual y
director teatral represaliado por el franquismo
El autor teatral Javier García Teba sigue recibiendo premios en los
distintos certámenes en los que toma parte. El último ha sido en
Mérida, donde ganó el primer premio de la quinta edición del Raúl
Moreno con la obra Al viento de la utopía, prestigioso
galardón avalado por la FATEX (Federación de Teatro
Aficionado de Extremadura), que agrupa a un centenar de grupos
teatrales de esta comunidad y Portugal. El premio consiste en una
placa, un premio en metálico (3.000 euros), estreno y publicación de
la obra en la primavera de 2009.
Al viento de la utopía
es una obra de gran formato y de corte histórico que cuenta la vida
de Cipriano Rivas Cherif, el cuñado de Azaña, pero,
sobre todo, “trata de recuperar la memoria histórica de todos los
olvidados por la España oficial que los enterró bajo medio siglo de
cenizas”. Javier García Teba ha escrito esta obra sobre
Rivas Cherif contada por sí mismo, pero, sobre todo, habla de “memoria
histórica y de solidaridad”.
Para escribir esta obra
García Teba indagó sobre importantes personajes de la época
(artistas, músicos, actores, cantantes…,) “que fueron célebres y
reputadísimos personajes durante la República, y que han sido
barridos por décadas de oscurantismo, olvidados por la cultura
oficial”. “¿Quién se acuerda hoy del payaso Carrete
–se pregunta-, del actor Miguel Maciá o del compositor
Óscar Esplá?”.
En vísperas de su muerte en 1967, Cipriano Rivas Cherif repasa los
principales acontecimientos de su vida: su actividad teatral durante
la República, su relación con Azaña, su encarcelamiento en el Dueso,
sus montajes teatrales en la prisión como medio de ser libre…, hasta
su exilio a México. Y lo cuenta a un chico de vocación franquista y
que se presenta como periodista: “Fue un intelectual de primera
magnitud (ignorado durante muchísimos años por la España
oficial, como tantos)”. Se relacionaba con personajes de la
talla de Unamuno, Valle Inclán o Margarita Xirgu.
SECUESTRADO Y CONDENADO A MUERTE
Pero también era el cuñadísimo de Azaña, y eso le obligó a
exiliarse a Francia al término de la guerra. Fue secuestrado por la
Guardia Civil y condenado a muerte. Finalmente se le conmutó por la
cadena perpetua y puso a hacer teatro a todos los presos del Dueso:
“Estuvo en una celda de castigo once meses –comenta García
Teba-, le quitaron la pluma y el papel, a pesar de lo cual siguió
escribiendo utilizando papel higiénico y sus propios excrementos”.
Finalmente pudo salir hacia México en 1947, donde fue acogido, como
casi 30.000 exiliados más, por el presidente Lázaro Cárdenas.
La vida de Cipriano Rivas es muy interesante “porque es el primer
director teatral como lo conocemos hoy, y no un mero asistente de
las divas”.