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Vertedero ilegal
de La Victoria |
Ocultó al equipo de
gobierno de Ernesto Marín información que tenía sobre un convenio
con la Mancomunidad de la Bahía
“Román debería dimitir
por traicionar a todos los chiclaneros en el caso del sellado de La
Victoria”
El Partido Popular pide la dimisión de José María Román como alcalde
de Chiclana por “cometer alta traición a todos los chiclaneros en
el caso del sellado de La Victoria”. Y es que, según el actual
regidor, el Ayuntamiento había firmado con la Mancomunidad de
Municipios de la Bahía de Cádiz un convenio en 1998 por medio del
cual se regulaba la cesión del vertedero de La Victoria a
dicha Mancomunidad con todos sus derechos y obligaciones.
“La Delegación de Medio
Ambiente clausuró este vertedero con nocturnidad y alevosía cuando
gobernaba el cuatripartito del PP, IU, PA y el PSA de la Sra.
Polanco, y además obligó a dicho gobierno a que redactara el
proyecto de cierre de La Victoria, queriéndole obligar
incluso al sellado definitivo del mismo por un montante aproximado
de seis millones de euros, a lo que el Gobierno, presidido por
Ernesto Marín, se opuso tajantemente en cuanto que entendía que
dicho coste debería pagarlo la Junta de Andalucía”, manifiesta
el Partido Popular.
Los populares aseguran que
“ahora el Sr. Román aparece en escena sacándose de la chistera un
convenio que había firmado en 1998 con la Mancomunidad, convenio que
en ningún momento fue aludido por los técnicos ni hablaron de su
existencia”, por medio del cual hay posibilidades de que la
Mancomunidad de la Bahía de Cádiz se haga cargo de los costes del
sellado: “Todo esto lo dice ahora y lo ocultó al gobierno
anterior de Ernesto Marín, en un claro caso de ocultamiento de
información, con el único objetivo de hacer daño a la ciudad, ya que
todo lo malo que le pasara a Chiclana durante el gobierno del
cuatripartito era bueno para Román y el PSOE”.
Si Marín “no llega a
hacerle frente a las injusticias de la Junta de Andalucía, podría
haber traído consigo un altísimo coste para las arcas municipales,
es decir para el dinero de todos los chiclaneros”.
CONVENIO CON LA MANCOMUNIDAD
El vertedero, como
denunciaron PUENTE CHICO y asociaciones ecologistas, desde
que se abrió trabajó de forma ilegal, sin permiso alguno, ni medidas
correctoras y sin cumplir ninguno de los requisitos
medioambientales. Ha estado funcionando ilegalmente durante
catorce años, llevado a los tribunales por vecinos
colindantes y ordenado su cierre por el Tribunal Superior de
Justicia de Andalucía y el Tribunal Supremo, aunque como ya publicó
–y demostró con documentos- esta revista en enero de 2008, el que
fuera alcalde de Chiclana, el socialista Manuel Jiménez Barrios,
llegó a comprar con dinero público (34.000 euros) el silencio de
los denunciantes ante los tribunales para que no ejecutaran dichas
sentencias.
Cuando el PSOE gobernaba
se dijo que el cierre del mismo correría a cargo de la Junta, pero
al llegar el cuatripartito al poder todo cambió y la Junta aseguró
que tenía que abonarlo el Ayuntamiento de Chiclana. El actual
alcalde, José María Román, confirmó a un medio
provincial la existencia de un convenio de cooperación con el
Consorcio Bahía de Cádiz ¡desde 1998!, aprobado
en sesión plenaria el 27 de agosto de ese mismo año. ¿Entonces
por qué la Junta lo negó y los socialistas chiclaneros nada dijeron
entonces de ese acuerdo?
ROMÁN MIENTE
Ahora sale Román diciendo
que “no tuvimos ocasión de hablar del mismo con el anterior
equipo de gobierno porque, tal y como es público, nunca se nos
reclamó para hablar de éstas y otras cuestiones de interés para la
ciudad”. La flaqueza de memoria de Román es preocupante, porque
él y su partido fueron los que lanzaron a la calle cuando la Junta
cerró sin previo aviso La Victoria, a unos cuantos
chiclaneros en aquella seudo plataforma que se puso como título
Chiclana se hunde.
En vez de hablar de ese
convenio culparon al cuatripartito de cerrar el vertedero y de ser
los culpables de que cien transportistas se quedaran en la calle por
ello. Mayor desvergüenza no cabe. Ahora, como de nuevo el PSOE
gobierna en Chiclana –Polanco y la silente son dos apéndices
necesarios, pero que ni pinchan ni cortan- ya el Ayuntamiento no
tiene que pagar los casi mil millones de las antiguas pesetas que
costaría el sellado. Seguro que la delegada provincial de Medio
Ambiente, Gemma Araújo, que se negó a pagar el citado
sellado, no tendrá ningún remilgo en poner el dinero para que sus
compañeros de partido no lo tengan que pagar. Como dice el refrán,
se coge antes a un mentiroso que a un cojo.