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Butrón y Blanco
cuando presentaron la denuncia |
Admitida la demanda
interpuesta por los militantes de la asamblea local de Izquierda
Unida de Chiclana contra la gestora
José Pedro Butrón, José
Antonio Blanco y sus compañeros podrían recuperar el grupo municipal
La vista donde se tendrán que imponer medidas cautelares en torno a
la militancia de los miembros de la Asamblea Local se verá el
próximo 30 de enero en el Juzgado Mixto nº 2 de Chiclana. En la
misma tanto José Pedro Butrón como José Antonio Blanco y el resto de
sus compañeros deben quedar de nuevo habilitados para volver a ser
los titulares del Grupo Municipal en el Ayuntamiento de Chiclana.
Con la esperanza de que
por fin “se cumpla la ley y se respeten los derechos de todos los
compañeros de Chiclana” acogió la Asamblea Local de Izquierda
Unida de Chiclana la admisión por parte del Juzgado nº 2 de Chiclana
de la demanda que interpusieron el pasado 26 de noviembre contra la
dirección provincial y andaluza de Izquierda Unida. También se prevé
la celebración (como pieza separada del procedimiento principal) de
una vista para la adopción de las medidas cautelares solicitadas en
su escrito de demanda por parte de los denunciantes.
Se celebrará el próximo 30
de enero. Para el coordinador Local de Izquierda Unida y concejal en
el Ayuntamiento, José Pedro Butrón, “la noticia es
realmente positiva, puesto que vamos a poder defender nuestros
derechos como militantes y aclarar de una vez por todas los
infundados ataques recibidos desde diversos ámbitos”. Esta
demanda “va a colocar a cada uno en su sitio y, sobre todo, va a
dejar en mal lugar al actual alcalde de Chiclana, José María
Román, puesto que él sabe que apartarnos del Grupo Municipal y
declararnos como no inscritos, no tiene sustento legal ni
estatutario”.
DEFENDER SUS DERECHOS
Lamentan el haber tenido
que llegar a esta situación pero “era la única manera que nos
quedaba para tener un proceso estatutario y legal sobre la cuestión
de la pertenencia a la organización”. Pertenencia de los
militantes de Chiclana “que jamás hemos puesto en duda, pero que
las últimas actuaciones de determinados miembros de la dirección
habían puesto en una situación nada deseada para nadie”. Dice la
asamblea local que “no hemos tenido más remedio, pero la defensa
de nuestros derechos democráticos y constitucionales era fundamental
para Izquierda Unida en Chiclana. No nos han dejado otra vía de
actuación”.
Han solicitado que se
interrogue al ex-coordinador provincial, Antonio Roldán, y al
coordinador andaluz de la formación, Diego Valderas, por lo
que quizás tengan que comparecer en Chiclana para que expliquen en
qué basan la baja de los más de 30 militantes de Chiclana “sin
haber practicado ningún tipo de procedimiento de expulsión y sin
respetar las garantías estatutarias y democráticas de los mismos”.
A partir de ahora esperan
poder tener “algo de interlocución, puesto que hasta ahora se
habían negado a mantenerla alegando que no éramos militantes, lo que
nos está creando graves perjuicios en el ejercicio de nuestros
derechos políticos que nos asisten como militantes y como ciudadanos”.
“Nuestro ánimo –afirman- está en encontrar una solución
que cierre heridas y fortalezca a la verdadera organización en
Chiclana. Dejemos de lado el Pacto Tapadera de Chiclana y a
las personas interesadas que lo han propiciado”.