 |
|
José Tinoco, un
luchador vecinal. |
José Tinoco, un hombre que luchó por sus vecinos y
dejó huella
El pasado 19 de marzo fallecía José Tinoco Tinoco,
durante muchos años presidente de la A. VV. Fuente Amarga,
que él creó para convertir esa barriada marginada por los políticos
en una zona donde vivir con dignidad. Nueve meses después, sus hijos
le recuerdan con una emotiva carta.
Hola papá:
Hace ya casi 9 meses que
nos dejaste aunque tengo la sensación de que fue ayer mismo cuando
te fuiste sin decir adiós. Y no porque tú lo quisieras así, que
estoy seguro de que no, sino porque la vida no te dio esa
oportunidad. Esa misma vida que tú nos advertías de lo dura que era
desde pequeñitos y nos aconsejabas que debíamos afrontar con coraje
y con fuerza, con mucha fuerza. En estos momentos tan difíciles para
todos nosotros estoy seguro de que la fuerza que tenemos día a día
para continuar adelante, nos la proporcionas tú desde donde estés.
Porque te noto conmigo
papá. Cada vez que voy en la carretera, cada vez que estoy
trabajando, cada vez que estoy con mamá o con mis hermanos o con mis
sobrinos, o cada vez que me surge algún problema, sé que tú estás
ahí, conmigo, con nosotros.
Mucha gente conoce tu faceta pública en Chiclana, lo que hiciste
como presidente de la Asociación de Vecinos de Fuente Amarga,
en la Federación o en la Plataforma del Pinar del Hierro, pero sólo
los allegados conocen el gran trabajo que realizaste en tu vida,
nuestra familia.
FUISTE NUESTRO EMPUJE
A lo largo de mi vida, y
al igual que mis hermanos, mamá y tú, he vivido situaciones
realmente difíciles y duras. Situaciones en las que la vida nos ha
mostrado su cara más horrible y en las que si no llega ser por ti
nos hubiéramos derrumbado como un vulgar castillo de naipes. Papá,
has sido siempre nuestro empuje, nuestra fuerza, nuestro estandarte,
un ejemplo a seguir para todos nosotros. Gracias a ti hemos
aprendido a disfrutar cada momento bueno que nos ofrece la vida.
Gracias a ti hemos aprendido a luchar por nosotros y sobretodo por
los nuestros. Gracias a ti y a mi madre hoy, tanto mis hermanos como
yo, seguimos el buen camino que nos marcasteis desde el principio de
nuestra existencia.
En cuanto a mí, papá, este
año por fin acabo la carrera. Algo por lo que tú luchaste durante
mucho tiempo trabajando todos los días sin apenas descansar. Sé que
ese día en el que me gradúe no estarás de cuerpo presente conmigo
pero estoy seguro de que me harás un guiño cómplice y sabré que
estás orgulloso de que haya completado tu lucha hasta el final.
 |
|
La A.VV. Fuente
Amarga fue su gran obra |
ENTREGARSE A LOS DEMÁS
A veces me pregunto cómo
habría transcurrido todo si esto no llega a pasar. ¡¡Lo feliz que
estarías con tus nietos!! Aún recuerdo cómo te cabreabas el día que
no veías a tu nieta porque mi cuñada tenía que salir o cómo la
querías tener el mayor tiempo posible en brazos; era delirio lo que
tenías con ella. Nosotros le hablamos mucho de ti, incluso te manda
besitos ella sola. Y lo feliz que eras porque tu hija estaba
embarazada de mellizos. ¡No cabía en ti tanta felicidad! En fin,
estoy seguro papá que todo esto lo estás viviendo con nosotros, de
otra forma pero lo estás viviendo seguro.
Papá, tu siempre me decías
que en la vida hay dos caminos, uno de ellos es dar a los demás, el
otro es esperar que te den sin dar nada. El primero te hace mejor
persona y engrandece tu alma, el segundo te va consumiendo y hace
desaparecer el alma. Ahora sé, papá, que tú escogiste el primer
camino y que quizás por eso tu alma creció tanto que ya no cupo en
tu cuerpo y tuvo que marchar con el Señor.
Te quiero papá, con todo
mi corazón, con toda mi alma, con todo mi ser hasta la eternidad. Sé
que nos volveremos a encontrar. Hasta entonces, no me dejes. Sabes
que estando contigo me siento protegido.
Letra por soleá, a mi
padre:
“Carrito de la fortuna, poquito tiempo me duró, cuando más a gusto
estaba el eje se le rompió”.
Me quiero despedir en esta
carta dándote las gracias por todo lo que has significado para
nosotros en nuestra vida y por todo lo que has tirado del carro
durante todo este tiempo. Ahora, como tú nos enseñaste, nos toca a
nosotros tirar del mismo.
Gracias papá.
Tus hijos, Jose, Elena y Javi