Puente Chico


José María Román, acusado por el PP de construir ilegalmente

El Partido Popular denuncia que “Román parceló ilegalmente y vendió viviendas ilegales” 

Para el PSOE, “todo lo que sea negativo para Chiclana es bueno para ellos, para luego culpar al alcalde, Ernesto Marín” 

 

El Partido Popular de Chiclana ha tachado a José María Román de “irresponsable” por votar en contra de la aprobación de las ordenanzas de las Áreas de Gestión Básica que propiciarían la regularización de las viviendas irregulares, y más aun cuando él mismo ha sido “parte del problema, no sólo cuando era gobernante de esta ciudad y miró para otro lado, sino que también fomentó este fenómeno parcelando ilegalmente, construyendo y vendiendo las viviendas”.  

            Según el Partido Popular, en 1991 José María Román hizo tres parcelaciones ilegales en la zona de Carboneros y construyó dos viviendas ilegales, declarando en notaría la obra nueva. Además, en la Gerencia de Urbanismo consta la apertura de dos expedientes sancionadores abiertos por la construcción ilegal de esas viviendas por importe de 390.000 pesetas, sanciones que no se llegaron a pagar y, según los populares, “lo más grave de todo es que pese a que en el decreto de Urbanismo se dio orden de derribo, nunca se llevó a cabo. Una vez más se le da trato de favor a los socialistas”. 

            Que José María Román votara en contra de la aprobación de las ordenanzas de las Áreas de Gestión Básica demuestra, según el PP local, “la catadura política de este señor. Vota en contra porque dice que hay que pensar en los vecinos, cuando no pensó en ellos en el momento de parcelar y vender viviendas ilegales”. 

ROMÁN SÓLO PIENSA EN SÍ MISMO 

            “José María Román –aseguran los populares- sólo piensa en sí mismo y no puede soportar que sea el actual equipo de gobierno quien apruebe las ordenanzas de las AGB”. “Si de verdad tuviese voluntad de que esto saliera adelante –agregan- hubiera hecho propuestas concretas, modificaciones al articulado; cuestiones que no hizo en ningún momento porque no soporta que el equipo de gobierno haya realizado unas ordenanzas que puedan dar un empujón a la economía local”.  

Para el PSOE –añade el PP-, todo lo que sea negativo para Chiclana es bueno para ellos, para luego culpar al alcalde, Ernesto Marín. Todo esto demuestra la falta de recursos políticos del PSOE encabezado por Román”. 

DENUNCIADO EN 1995 

            En 1995, poco antes de las elecciones municipales, el Partido Popular, en boca del entonces candidato a la alcaldía, Sebastián Ruiz Benítez, denunció lo que ahora ha vuelto a sacar el PP. Entonces empezaban los debates sobre la legalización de las viviendas ilegales promovidos por una plataforma que se creó en aquellas fechas. En uno de esos debates, Ruiz Benítez se lo soltó en la cara a Román, representante del PSOE en esa mesa y que iba encaminado a ostentar la delegación de Urbanismo si los socialistas ganaban las elecciones. 

            La sorpresa del concejal del PSOE fue tal que poco pudo decir ese día, excepto negar lo que el PP denunciaba, alegando que esa parcela la había vendido algún tiempo antes. Al día siguiente, Ruiz Benítez presentó documentos del Registro de la Propiedad en los que se demostraba que en la fecha en que se hicieron las dos viviendas ilegales él era el propietario de dicha parcela. Las pruebas estaban allí, pero el PSOE, como siempre, en vez de cesar a Román y poner a otro en su lugar lo colocó al frente de otras delegaciones en el siguiente periodo corporativo. 

FAVORITISMO 

            La persona que edificó ilegalmente fue Víctor Acosta, que solía hacer las viviendas que el padre del concejal llevaba a cabo, algunas de ellas ilegales. Entonces negó que José María Román tuviera algo que ver en las edificaciones ilegales que había hecho, algo que ha vuelto a hacer ahora. Acosta se echó la culpa de las ilegalidades cometidas, pero no tuvo ningún tipo de sanción o, mejor dicho, se le impusieron dos por un importe de 390.000 pesetas, pero nunca llegó a pagarlas, ni se derribaron como ordenaba Urbanismo. El favoritismo hacia el socio del padre de Román fue claro.

Este constructor ilegal, según declaró en aquel momento, le compró la finca de Carboneros al ex alcalde socialista en 1990, parceló en tres lotes y construyó, abriéndole Urbanismo los expedientes citados. Lo curioso de esta rocambolesca historia es que Víctor Acosta afirmó que esos terrenos “eran propiedad del padre de Román, si bien estaban a nombre de éste mediante un poder, José María Román ni siquiera sabía que existía esa finca". 

LOS LÍOS DEL CONSTRUCTOR ILEGAL 

Si lo que dice Acosta es así, ¿cómo Román constaba como dueño de la parcela si no sabía ni que existía? ¿Quién firmó el poder según el cual José María Román era el propietario cuando en realidad era su padre? ¿Por qué si el padre era el dueño puso como tal a su hijo sin que, además, éste supiera de la existencia de la susodicha finca? En Notaría, cuando se firma un poder a favor de otra persona, ésta debe dar su consentimiento y firmar el documento, a no ser que la firma se haya falsificado y Román no hubiera comparecido ante el notario. Acosta, cuanto más habla más enreda a Román intentando defenderlo. Estas palabras dejan en muy mal lugar al ex–alcalde y próximo regidor tras el pacto que ha hecho con la tránsfuga Nadine Fernández y Mª Ángeles Polanco.  

HAY QUE TENER MUCHA CARA PARA NEGARLO 

Ante las declaraciones del constructor ilegal Víctor Acosta, el Partido Popular reiteró su denuncia sobre José María Román afirmando que “efectivamente José María Román parceló ilegalmente y vendió viviendas ilegales”. Añaden los populares que “aun no sabemos cómo se es capaz de salir a desmentir unos hechos de los que existen documentos que lo pueden demostrar. Además de constructor ilegal demuestran que son mentirosos. El Partido Popular, como demuestra siempre, cuando dice algo es porque tiene documentación para demostrarlo. Hay que tener mucha cara para venir ahora diciendo que no sabía nada al respecto”. 

Desde el Partido Popular se asegura que Román directamente realizó una de las ventas en Notaría, por lo que “es imposible que afirme que no sabía nada al respecto. La desvergüenza en el líder socialista parece ser que no tiene fin”. “José María Román –continúa diciendo el PP- es un irresponsable, primero por promover la construcción ilegal, construyendo como particular y mirando para otro lado como político, y segundo por no aprobar unas ordenanzas por el mero hecho de que no es él quien las aprueba. José María Román por estos motivos era el primero que debería haber votado a favor de la aprobación de estas ordenanzas”.  

Lo importante para el Partido Popular –añade esta formación- son los ciudadanos y no quien haga o deje de hacer las cosas. El PSOE debería haber planteado cuáles eran las modificaciones que quería que se hiciesen en las ordenanzas de las AGB, cosa que no hizo porque sabía que una vez aceptadas, tendrían que votar a favor”.

 


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