La huída hacia adelante de José María Román 

            El que fuera alcalde de Chiclana, José María Román, está atravesando el momento más negro de su carrera política. Al descontento de su partido, PSOE, por la pérdida de la mayoría absoluta y la alcaldía tras veintiocho años en el gobierno de la ciudad, se le une el malestar de muchos militantes, que llevan esperando casi un año para descabalgarle del cargo de secretario local. En septiembre se tenía que haber celebrado una asamblea para elegir nuevo mandamás, pero las altas esferas socialistas aconsejaron esperar hasta marzo, fecha de elecciones generales y autonómicas, para llevarla a cabo.  

            Por si esto fuera poco, el 24 de abril tenía que declarar en el juzgado número 2 de Chiclana como imputado en el Caso Coto San José, donde se le acusa de prevaricar y malversar fondos públicos, por lo que Román está pasando un mal momento, pues los cargos son muy graves y podría suponer el fin de su carrera política. Esto le llevó a realizar una propuesta descabellada a Izquierda Unida, amparándose en que era un ejercicio de responsabilidad: Si él era el obstáculo se iba y así podrían José Pedro Butrón y compañeros romper el pacto con los otros tres partidos y aliarse con los socialistas para que éstos volviesen a gobernar. Guión de película de cuarta. 

            Román sabe, como bien ha dicho el actual concejal de Urbanismo, que es un cadáver político y que sus días están contados. Venir a estas alturas, diez meses después, a querer pactar con IU aduciendo que se va si él es el problema, es querer tomarle el pelo, una vez más, a los chiclaneros. Butrón dijo antes de las elecciones que Román, candidato del PSOE, no sería alcalde con los votos de IU. Pero habría dicho lo mismo si el candidato hubiese sido otro, porque no es cuestión de un nombre sino de un partido, y no se puede pactar con una formación que lleva incumpliendo la ley sistemáticamente y que tiene innumerables sentencias judiciales corroborándolo. 

            Si hubiesen sido Moreno, Castañeda, Muriano o cualquier otro, Izquierda Unida tampoco habría pactado con ellos, pero no lo han querido interpretar así y han intentado manipular a los ciudadanos con que era sólo con Román, y que si éste se va ya no hay motivos para no pactar ambos partidos. Hay que ser ilusos y tener perdido el norte. Los que durante décadas maltrataron a la oposición y en los cuatro años anteriores a Butrón, y que en los diez meses que llevamos con el nuevo equipo de gobierno no han dejado de hacerlo, ahora quieren pactar con IU. A Butrón le dicen de todo cada día, siguen poniendo pegatinas llamándole traidor en señales de tráfico. Y quieren que pacte con ellos. Manda …… 

            ¿Pactar a cambio de qué? Pues a cambio de lo que ellos critican al cuatripartito: hacer un pacto por la pasta, la que tuvieron y no tienen y quieren volver a tener. Y por el miedo a que no sean sólo Román y Sebastián Verdugo los únicos que tengan que declarar ante un juez. Si hace diez meses IU no pactó con el PSOE ¿por qué va a hacerlo ahora? Un verdadero ejercicio de responsabilidad habría sido no ir como cabeza de lista cuando sabía Román que perdería la alcaldía porque nadie lo traga. Pero fue candidato. O haber dimitido la misma noche que perdió la mayoría y haber dejado a otro compañero.  Ahora, cuando tiene la soga al cuello, suena a chiste.

 


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