Chiclana ya no es socialista 

            Durante años hemos estado escuchando a los miembros del PSOE y afines pregonar que Chiclana era socialista y que así sería siempre. Su prepotencia ha sido inmensa en casi tres décadas, pero en las últimas elecciones ha dado la vuelta la tortilla. Ya en otros comicios anteriores, generales y autonómicos, el Partido Popular les había mojado la oreja, pero nunca como en las pasadas, donde los populares se impusieron a los socialistas en cerca de ochocientos votos en Andalucía, perdiendo por sólo 37 en las generales. Mientras el PP ganaba seis mil votos el PSOE, mayoría absoluta en Andalucía, perdía casi doscientos. 

            Por eso se comprenden las caras socialistas al día siguiente, en la concentración llevada a cabo por el asesinato del ex–concejal de Mondragón Isaías Carrasco por parte de ETA. Román, Jiménez Barrios, Blanco y concejales de este partido de Chiclana estaban más serios de lo normal, mientras que los populares estaban radiantes, sobre todo Teresa Ruiz-Sillero, que será parlamentaria andaluza en esta legislatura. Queda claro que los chiclaneros ya no confían en el PSOE, que este partido ya no es el referente para los ciudadanos y que son muchos los que se han cambiado de bando. Ya en las municipales se comprobó al perder cinco concejales y la mayoría y, por lógica, la alcaldía.  

            Han sido muchos años de prepotencia, de maltratar al ciudadano, de mala gestión, de concejales ineptos que no se sabe por qué habían sido elegidos para ocupar puestos de salida y llegar a dirigir concejalías que les venían muy grandes. Los últimos ocho años han sido un desastre, con pérdida de ocho ediles en dos legislaturas, tres Jiménez Barrios y cinco Román. Esto no sucede por nada. Si tan bien lo estaban haciendo no se comprende que hayan pasado de ser los reyes del mambo a estar en la oposición, donde seguirán unos años más, porque a este partido no lo levanta nadie. Chiclana ya no es socialista y con el paso del tiempo lo será mucho menos, porque los vientos han cambiado y soplan en otras direcciones, lejanas a la Casa del Pueblo. 

            Otro partido que está contento es Izquierda Unida. La debacle nacional no se ha visto reflejada en nuestra ciudad. Esta formación política ha recibido el respaldo de sus votantes, en contra de lo que presagiaban los agoreros del PSOE y esos militantes que se muestran contrarios al pacto con PP, PA y PSA, muy pocos por cierto, algunos de ellos buscando pescar en río revuelto en esta crisis creada por un acuerdo PSOE-IU en las pasadas municipales, cuando sabían que aquí no se llevaría jamás a cabo.  

IU ha conseguido 186 votos más y teniendo en cuenta que en Chiclana no se ha hecho campaña alguna por parte de la provincial y regional y que a la asamblea local se lo prohibieron, incluso negándose a que estuvieran en las mesas electorales como interventores, queda claro que José Pedro Butrón y compañeros han recibido el apoyo de los que en mayo les votaron. Ahora ya no pueden decir que los votantes de Izquierda Unida no aprueban el pacto con los tres partidos con los que gobierna en el Ayuntamiento. Decían que estas elecciones serían nefastas para esta formación, pero los números dicen lo contrario y dejan claro que los militantes y votantes de IU están con ellos. Estas elecciones han servido para tapar muchas bocas. El PSOE debería reflexionar y empezar a renovarse. Cuanto más tarde peor le irá en 2011. 

En cuanto a la Coalición Andalucista, era previsible. Dos que se llevan a matar no pueden pasar a quererse tres meses antes de las elecciones. Ya les pasó cuando Pacheco se separó del PA y creó su partido, el PAP, donde se presentó Cándida Verdier, por cierto, a la alcaldía de Chiclana. Estas componendas siempre salen mal. Y mientras, los andalucistas de verdad llorando por las esquinas.

 


Recomienda este
artículo a un amigo

volver