 |
|
Miles
de litros de leche hacen falta en Bosnia |
El suministro de alimentos se ha
reducido en un setenta por ciento, provocando hambre entre la población de
los campamentos bosnios
El Proyecto Lácteo,
de Caravana por la Paz-Cádiz, ha beneficiado a más de doscientos
niños y veinte mujeres embarazadas
Graves problemas de abastecimiento de
leche ponen en peligro el desarrollo de los niños refugiados
En los meses de febrero y marzo de este año, el
equipo de voluntarios y voluntarias de Tareas Solidarias-Caravana por
la Paz que estamos en Bosnia trabajando, hemos detectado que las
personas del campo de refugiados de Gorincani en Bosanski Petrovac, han
sufrido una notable reducción, en un 70%, en el suministro de alimentos
que ACNUR reparte cada mes, sobre todo en la leche. Si antes un
niño recibía un litro de leche para dos días, ahora recibe poco menos de
un cuarto de litro, la misma cantidad que hace el vaso de café o la caña
de cerveza que nos tomamos en nuestro asiduo bar.
En cuanto a otros alimentos, reciben una
docena de huevos por persona, 8 kg. de pasta, un saco de 25 kg. de
patatas, algo parecido en hortalizas y frutas y algunas latas de
conservas, todo esto mensualmente, además de media barra de pan diaria por
persona. En resumen, los alimentos que reciben cada mes son muy poco, sin
contar que el reparto no es puntual, en muchas ocasiones se retrasa
bastante, hasta dos semanas, como también se retrasa el reparto económico
que ACNUR da a cada refugiado, 7,5 euros mensuales.
Aunque es poco dinero, esto
les permite comprar, entre otras cosas, algunos alimentos que necesitan y
que esta organización no les da. Aquellos que
tienen la suerte de trabajar de peón de albañil, recogiendo basura o
cortando leña, pueden tener una alimentación algo más variada y también
una situación más holgada.
Por todo esto, son los niños los que más
sufren estas necesidades, además de estar pasando hambre, porque, sobre
todo, están en la etapa de crecimiento y el no tener una alimentación
adecuada les influirá muy negativamente en su desarrollo. Durante el
periodo escolar muchos de ellos iban a clase habiendo desayunado en casa
un vaso de leche y unas galletas, y aquellos que tenían más suerte y sus
padres algún dinero para darles a sus hijos para la escuela, podían
comprarse algún bollo de pan antes de entrar en la escuela con el marco (
0,5 euros) que éstos les daba al día.
 |
|
Reparto de leche en un campo de refugiados |
A CLASE CON EL ESTÓMAGO
VACÍO
Pero debido a esta reducción, ni el vaso de leche ni
el marco. O van a clase por la mañana con el estómago vacío u optan por no
ir a la escuela. Algunos de los niños incluso
preguntaban a sus padres que por qué los demás niños durante el recreo
podían comprarse un bocadillo y ellos no, que por qué tenían ellos que
estar toda la mañana pasando hambre en la escuela sin poder comer nada.
De esta necesidad que están sufriendo estas
personas, surgió de nuestra organización el realizar el Proyecto Lácteo,
que consiste en repartir leche y alimentos infantiles, potitos de
frutas, carne y verdura y papillas a los niños del campo de refugiados,
desde recién nacidos hasta 18 años, incluidas mujeres embarazadas. Según
el último censo realizado en el mes de julio, con el Proyecto Lácteo
hemos beneficiado a un total de 221 niños y a 22 mujeres embarazadas.
Caravana por la Paz-Cádiz dio a conocer esta campaña en la provincia
en el mes de abril y comenzó a recaudar fondos para este fin.
REPARTO JUSTO
Una vez recaudado el
dinero y mandado a Bosnia, nosotros nos pusimos a realizar el trabajo. Por
otro lado, uno de los beneficios indirectos de este programa consistía en
que el dinero que gastáramos en comprar estos alimentos, quedara lo mejor
repartido en las tiendas y farmacias del pueblo, contribuyendo así en la
medida de lo posible a una mejora global y más justa de la economía de la
localidad.
Con el dinero recaudado hemos repartido en
esta primera etapa del proyecto, en los meses de julio y agosto, más de
1500 litros de leche, alrededor de unos 500 botes de potitos y casi
100 cajas de papillas de un kilo, todo ello con una inversión que ronda
los 550 euros quincenales. En cada reparto hemos dado a niños recién
nacidos y hasta 2 años, seis potitos y una caja de papillas; de 2 a
3 años, tres litros de leche y de 4 a 18 años y mujeres embarazadas, 2
litros de leche.
LA FALTA DE DINERO,
PRINCIPAL PROBLEMA
Aunque no hemos resuelto el problema
alimenticio de estas personas, sí que les hemos ayudado de la mejor manera
posible; lo que ocurre es que el problema principal que tenemos es el
dinero. Ahora mismo nos hemos quedado sin fondos, pero nos haría falta en
estos momentos unas cuatro veces más del dinero que hemos estado
recibiendo hasta ahora, para que los niños del campo, como Arton Arifi,
Mustafa o Katerina, reciban de nosotros al menos 8 litros de
leche en vez de los 2 que les estamos proporcionando y que ahora, que ha
comenzado el curso escolar, vayan a clase todos los días habiendo
desayunado un vaso de leche y unas galletas, e incluso tengan, si no es
ser demasiado iluso, un marco para comprarse en el recreo un bocadillo
como el resto de los niños de Bosanski Petrovac que van al colegio con
ellos.
|