Manolo Bienvenido, novillero: “Mi sueño
es torear con picadores, aunque fuese la última novillada de mi vida” Manolo Bienvenido Alcántara procede de familia de toreros. Desde pequeño mamó en su casa todo lo relacionado con el mundo del toro, no en vano su tío abuelo, Mateo Jiménez, y su hermano Pepín, intentaron la loca y bonita aventura de ser matadores, de triunfar en este difícil arte. Su tío Paco y su padre Manolo fueron los siguientes y a ellos les han seguido el propio Bienvenido y su primo Paco Alcántara. En esta entrevista nos cuenta los problemas y vicisitudes que ha tenido que pasar como novillero hasta el momento y también sus sueños y quejas. A
Manolo Bienvenido le gustó ponerse delante de un toro desde que
empezó a mantenerse en pie por sí mismo. El ambiente taurino que reinaba
en su casa y su familia le fue impregnando de ese espíritu tan especial
que rodea a los toreros: “Desde que tengo uso de razón ha sido lo que
más me ha gustado. Con tres o cuatro años, lo más lógico es que juegues al
fútbol como los chicos de tu edad, pero yo era el más feliz del mundo con
una muleta o un capote en las manos”. El
novillero asegura que “siempre he sabido lo que quería, ser torero”.
La primera vez que se puso delante de un becerro tenía ocho años: “Fue
una experiencia muy bonita, en una finca que tenía mi tío Mateo, en la
comunión de mi hermana mayor. Fue la primera vez que vi pasar delante de
mi una becerrita, impresionándome mucho, aunque no hubo revolcón, por
suerte”. Después vendrían algunos, aunque leves. “NUNCA
OLVIDARÉ MI DEBUT ANTE EL PÚBLICO” Sus
comienzos fueron en tentaderos, toreando becerros, que es como suelen
empezar casi todos los novilleros o los que quieren dedicarse a esta
profesión. Con catorce años entró en la Escuela de Tauromaquia de Cádiz,
donde estuvo dos años: “Fue una experiencia muy buena, por lo que le
estoy muy agradecido, en especial al maestro, el difunto Rafael Ortega.
Allí me di a conocer ya que toreé mis primeras novilladas, guardando un
recuerdo muy bonito”.
Santa Olalla del Cala, en Huelva, fue la plaza en la que debutó ante el
público, un 26 de agosto de hace unos añitos. Cuando mató su primer toro “pasé
mucho miedo ese día, pero una vez finalizado el festejo, que fue la parte
seria de un espectáculo cómico, me sentía muy bien y no me cambiaba por el
más grande. Fue una sensación que nunca olvidaré, porque era la primera
vez ante el público, el primer becerro que mataba, la primera ocasión en
que me ponía un traje de luces y encima, corté la primera oreja de mi
carrera como novillero”. Tiene fotos de ese debut, que guarda como oro
en paño.
DEBUTAR CON PICADORES
Desde ese día, Bienvenido ha toreado un buen número de festejos sin picar,
“con la ilusión de que algún día pueda debutar con picadores, que es el
sueño más inmediato que tengo”. Dice el novillero chiclanero que “no
me gustaría morirme sin haber cumplido ese sueño”. A ver si algún
empresario se anima y puede hacer realidad ese deseo. Conoce Manolo, de
sobra, lo difícil que es llegar a triunfar: “Cuesta mucho llegar, pero
aunque pase el tiempo y veas que vas cumpliendo años, te gusta el campo,
los toros, sabes que es difícil, que es un círculo muy cerrado en el que
tienen cabida siempre los mismos y todo se mueve a base de dinero, pero
siempre te queda una pequeña esperanza, porque tienes ilusión y crees en
ti mismo”.
Todo esto es lo que le anima a seguir entrenando casi cada día, “aunque
el paso de los años te hace ver las cosas con otra perspectiva y te buscas
las papas por otro lado”. Estudió Administrativo, aunque ahora está en
la carnicería que tiene su padre en la plaza de abastos: “Estoy
aprendiendo un oficio y tengo la mirada puesta en otras cosas, porque la
ilusión se va perdiendo poco a poco. Del aire no se puede vivir”.
“ESTE
MUNDILLO ESTÁ PODRIDO”
Manolo Bienvenido es muy crítico con el mundillo de los toros: “Esto
está podrido. Llevo ocho o diez años de novillero sin caballos y no he
podido debutar con picadores debido a eso. Es una barbaridad pagar por
torear, que para hacerlo te pidan unas cantidades de dinero que no están
al alcance de todos. Mi familia no puede permitirse ese lujo”. Es el
famoso 33%. “Todos los años salen ciertos novilleros con la cartera
llena de billetes, de sus padres o de un padrino, que van a todas las
plazas, mientras que nosotros, los que estamos secos, nos tenemos que
quedar en casa sin poder torear”, manifiesta dolido.
Acabar con esto es, según el novillero, imposible: “Mientras existan
personas que paguen por torear, a los modestos nos será muy difícil poder
hacerlo”. De todas formas, “siempre te queda la esperanza de que
alguien te ayude, en una buena plaza, triunfar en ella, que te vea
alguien importante y te contrate”. Manolo lleva dos años sin vestirse
de torero: “Hay días que me levanto con la moral por los suelos, otros,
con ganas, pero la ilusión está siempre presente y hay que ir a entrenar
por si llega el día en que te llamen”.
“ES
INJUSTO NO HABER CONTADO CON NOVILLEROS DE AQUÍ EN LA FERIA”
Tampoco está muy contento con lo sucedido este año en el festival
celebrado con motivo de la Feria de San Antonio: “Me parece injusto que
no se haya contado con los novilleros del pueblo, porque si no toreamos en
nuestra feria, dónde nos van a poner”. “Con todo mis respetos hacia
esos matadores-agrega-creo que además de Emilio y Abel,
que son chiclaneros, había varios novilleros que podían haber estado en
ese cartel y que habríamos llevado más gente a la plaza, pues acudirían
nuestras familias y amigos”.
Según afirma, “no ha habido diálogo alguno por parte de los
organizadores del evento (la Peña Francisco Montes, Paquiro), nadie
habló con nosotros y eso es lo que más te duele, que no cuenten contigo,
pues parece que sólo hay dos o tres toreros, y el resto, como si no
existiéramos”. Son los que llevan más tiempo toreando y se sienten
discriminados: “Me parece fenomenal la labor que esta peña está
haciendo por la cultura taurina de nuestra ciudad, pero deben contar con
otros toreros que estamos ahí y que todavía podemos decir mucho”. A
FAVOR DE UNA PLAZA MULTIUSOS
Sobre la corrida goyesca, Bienvenido es claro: “Me parece bueno el
cartel, por lo que te dije antes. Cristóbal y Abel debían estar, y
Canales es de la provincia y traerá a sus seguidores, que en esta
zona son muchos. Hay que darle cancha a los de aquí”.
Está a favor de una plaza multiusos: “En Chiclana hay muchos toreros y
podría ser una buna forma de movernos a todos. Además, el turismo está
creciendo cada año y se les podría ofertar espectáculos que ahora no se
puedan dar por carecer de un lugar donde llevarlos a cabo. En agosto se
podrían dar dos o tres corridas, con figuras, para los que nos visitan.
Creo que algún día lo veremos”. Nos
despedimos con ese sueño que tiene Manolo Bienvenido, torear con
picadores: “Espero cumplirlo, porque ser matador de toros lo veo muy
lejos y dificilísimo. Aunque fuese la última novillada que toreara en mi
vida, me gustaría que fuese con caballos”.
Pues que se cumpla ese deseo, que, en el fondo, no cuesta tanto. |