Paco López, con sus ídolos ciclistas Eddy Merckx y Bahamontes

Eddy Merckx, el mejor ciclista de todos los tiempos, un lujo del que pudimos disfrutar

Visitó la fábrica de VIPREN, el museo taurino y el de Muñecas Marín, y las Bodegas Sanatorio, demostrando su gran humanidad y sencillez

   El mes pasado se celebró la Gala del Deporte de VIPREN. Celebraban el veinte aniversario de la creación del grupo deportivo y para festejarlo trajeron al campeón de campeones ciclistas: Eddy Merckx. La ocasión lo merecía y el corredor belga no defraudó a los que le admiramos, aunque los más jóvenes no llegaron a tener una idea exacta de a quién tenían al lado o sobre el escenario donde se entregaron los galardones. También disfrutamos de otro ídolo, español, Federico Martín Bahamontes, que es un asiduo visitante.

   Era muy pequeño cuando Bahamontes competía por las carreteras de medio mundo demostrando que no había nadie como él subiendo las montañas más altas. Sabía de sus hazañas por la radio y el Marca, entonces de tamaño sábana, con pocas páginas y menos fotos aún. La televisión todavía no existía en España. Era conocido como el Águila de Toledo y aparte de lo que contaban las crónicas, había una serie de leyendas que hacían de este escalador un mito viviente. Ganó un tour, pero podrían haber sido más si hubiese tenido un buen equipo detrás. Fue el primer español que lo logró.

LLEGÓ EL CANÍBAL

   A Bahamontes le siguieron otros, pero ninguno llegó a interesarme tanto, aunque era seguidor de Anquetil y Poulidor. De pronto apareció un conquense, Luis Ocaña, que parecía el digno sucesor del campeón castellano. Claro que también surgió otro ciclista que le impidió ganar muchas de las carreras más importantes: Eddy Merckx. Ocaña fue uno de sus más fuertes rivales, ganando un Tour y perdiendo otro en una caída cuando tenía al belga a varios minutos en la general. De no haber sido por éste, habría vencido en muchas pruebas.

   La irrupción del belga fue apoteósica. En su primer Tour ganó ocho etapas, las metas volantes, la general, la montaña y la regularidad. Hoy, ciclistas que tienen cinco Tours en su haber que han ganado alguno sin vencer en ninguna etapa. Vergonzoso. “Son otros tiempos-manifestó en el encuentro que tuvo con la prensa en la fábrica de VIPREN-, ahora se preparan todo el año para esta carrera”. Elegante en la respuesta.

Eddy Merckx venenciando en las Bodegas Sanatorio

MUCHOS CAMBIOS EN VEINTE AÑOS

    Eddy Merckx lo ganaba casi todo. Participaba en cualquier carrera por pequeña que fuera. Sus ansias de victoria no tenían límite y por eso le apodaron El Caníbal. Lo devoraba todo. Las más de quinientas pruebas ganadas dan una idea de la importancia de este corredor, que es el más importante de la historia sobre dos ruedas. Nadie ha logrado lo que él y dudo que salga alguien que llegue a superarle. Su carrera no tiene parangón.

    Sobre el dopaje cree que se ha magnificado mucho el del ciclismo, cuando se da en todos los deportes: “Es el más vulnerable y el más controlado. Hay que hacer controles para mantener  el estilo puro del deporte, pero no contra uno en particular para publicidad de algún magistrado”. “El ciclismo es algo más que el Tour, hay otras pruebas-afirmó-pero está muy mediatizado por los medios de comunicación y todos quieren estar en él”.

EL DEPORTE, UNA BUENA ESCUELA DE LA VIDA

   El mejor ciclista de todos los tiempos también nos dejó un mensaje para los más jóvenes: “Lo importante es que éstos hagan deporte, porque es una buena escuela de la vida y todos los padres deberían apoyar la práctica de éste”. Valoró muy positivamente la labor que está haciendo VIPREN patrocinando a más de dos mil deportistas. Fue un caballero sobre la bicicleta y lo es cuando se ha bajado de ella. VIPREN  ha dado el pelotazo trayéndolo.

PACO LÓPEZ

 

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