Arturo Pérez-Reverte presentó su libro Cabo Trafalgar en Cádiz, coincidiendo con el 199 aniversario de la batalla

Arturo Pérez-Reverte con La Caleta de fondo

“Este libro quiere recuperar la memoria de lo que pasó en Trafalgar, que los políticos quieren dejar en el olvido porque las derrotas no se recuerdan”

    El escritor Arturo Pérez-Reverte, presentó su última novela, Cabo Trafalgar, coincidiendo con el 199 aniversario de la batalla del mismo nombre. El viaje en barco desde Cádiz programado por la editorial Alfaguara para conocer in situ el lugar donde discurrió, se vio frustrado a causa del mal tiempo, teniendo que cambiar a última hora el recorrido.

    Pérez-Reverte explicó al lado del faro de Trafalgar cómo se había gestado la obra y los motivos para llevarla a cabo: “El afán político de ocultar esta batalla me hizo escribirla. Quiero recordar con esta novela algo olvidado, ya que entre imbéciles y demagogos han desmantelado la memoria de España”. Agregó que tanto políticos como militares le habían comentado que las derrotas se olvidan y por eso no se habla de ésta.

    También se mostró muy crítico con los políticos en general, a los que acusó de despreocuparse de la cultura “para que puedan seguir manipulándonos”, haciendo referencia a la propia batalla de Trafalgar: “Es inaudito que no haya en el faro o en sus alrededores una piedra, placa o algo que hable de esta batalla naval, la más importante y sangrienta de nuestra historia conjuntamente con la de Lepanto”. “Aquí obviamos el tema –agregó- pues son muchos los ingleses que se acercan hasta ese lugar para verlo y se llevan una decepción por la falta de información”.

Pérez-Reverte presentó Cabo Trafalgar en Cádiz

“NINGÚN POLÍTICO ASUME LA DERROTA O EL ERROR”

    El autor de Cabo Trafalgar estuvo navegando por la zona el año pasado por estas fechas, comprobando los vientos, el estado de la mar, “la distancia por los sonidos y si se veía o no la costa”, trabajando con planos y cartas marinas de la época “para que el lector entendiera cómo era una batalla naval y que leyendo el libro se encontrara dentro de ésta”. Para ello ha recurrido a un lenguaje fácil, bruto a veces, coloquial, ya que “quiero que lo pueda entender cualquier persona y este libro es algo más difícil de leer que otros míos anteriores”.

    Recuperar la memoria fue el lema del encuentro con la prensa: “En España se olvida todo, ningún político asume la derrota o el error, no son capaces de dar la cara después de la tragedia, y en este sentido nada ha cambiado entre los de antes y los de ahora, que están todos cortados por el mismo patrón”. Habló de dignidad, especialmente de los que lucharon y murieron, asegurando que “la lección de dignidad siempre la da el pueblo como sucedió en Trafalgar o en el 11-M, la dignidad la tiene la gente, que va por delante de la clase política”.

RESPETO PARA LOS QUE PELEARON

    Arturo Pérez-Reverte afirmó que no inventaba nada, “cuento lo que pasó, para lo que he consultado cientos de libros, de mapas, he construido barcos para desarrollar la batalla como se produjo y he trabajado duro durante mucho tiempo”, teniendo como referencia a Benito Pérez Galdós: “La mía es una novela diferente a la suya, he tenido más documentación que él, documentalmente es impecable y cada dato que doy es real. He combinado los datos técnicos con un lenguaje claro y con algo de humor negro. Lo que escribió Galdós está tan bien hecho que nadie se ha atrevido a hacer nada en esa línea y yo tampoco he intentado superarlo porque lo he hecho a mi manera”.

    Recordó así mismo que en este trabajo no hay un héroe concreto, que todos los que lucharon lo son y que tiene un gran respeto “para el que pelea y un mayor desprecio para el culpable de que éste se encuentre allí luchando”. Definió al héroe como una mezcla de “cabreo, dignidad y mala leche, que es lo que tuvieron los que pelearon en Trafalgar, gente reclutada a la fuerza en tabernas y cárceles y que respondieron al verse atacados por los ingleses”.

El escritor paseando por el cabo de Trafalgar

GODOY FUE “UN IMBÉCIL” Y EL REY “UN MIERDA”

    Godoy y Gravina tampoco salieron bien parados, especialmente el primero de ellos, al que tildó de imbécil y de ser, como el rey, Carlos IV, “un mierda”, mientras que al almirante Gravina le acusó de llevar a la carnicería a sus hombres en vez de negarse a ir a combate, manifestando que “tragó como político lo que no debía haber hecho como militar”. Reverte espera que para el bicentenario hagan algo los estamentos políticos para darle la importancia que se merece.

    Reseñar finalmente que la climatología en el cabo de Trafalgar el día que se presentó el libro fue similar a la que sufrieron los marineros españoles hace doscientos años, con la mar azotando con fuerza, mucho viento y amenaza constante de lluvia, aunque al final ésta no apareció.

RAMÓN MERAYO

 

 

volver