Francisco José Gómez

Francisco José Gómez, de profesión inventor

A los diez años hizo una chuleta para los exámenes en una caja de cerillas y desde entonces no ha parado de poner en práctica sus numerosas ideas

    Tiene 30 años, nació en Cádiz pero lleva media vida residiendo en Chiclana y se considera inventor profesional. Se llama Francisco José Gómez, es ingeniero técnico y en los últimos años ha ideado un sin fin de cosas que, según afirma, valen para la vida cotidiana casi todas y aunque parezcan insignificantes algunas de ellas, son de mucha utilidad.

    La fregona, el futbolín o el chupa-chups son inventos que parecen tontos, pero que han solucionado la salud de las mujeres como la primera, han divertido a millones de personas como la segunda o nos han endulzado la vida siendo niños. En Chiclana tenemos otro inventor, Damián Ramírez, que con su fregola está creando puestos de trabajo en Benalup (donde le ayudaron cuando comenzó la fabricación porque aquí los munícipes pasaron de él) desde hace una década.

    Francisco José Gómez es un torbellino hablando. Son tantas las ideas y proyectos que tiene que hay que pedirle calma a menudo durante la entrevista: “Empecé a inventar a los diez años. Fue una chuleta para los exámenes, que metí en una caja de cerillas”. Desde entonces, Francisco ha sacado de su cabeza numerosos inventos. El primero oficial lo hizo hace tres años: “Es un taquito (prismas ergonomizadores)  para que el mueble no cojee”.

INVENTOR DE COSAS SENCILLAS, PERO ÚTILES

    Algunos de ellos han sido patentados para evitar que se los copien: “Tengo una papelera pre-recicladora, una lámina de pinchos de goma para que los pájaros no se posen en los tejados y los ensucien, un controlador de freno para motos, para que éstas puedan controlar el freno trasero con el pie o con un gatillo instalado en el puño izquierdo del manillar; un caballete para motocicletas para la exposición de éstas, más fácil, rápido e innovador que el que tienen actualmente”. Asegura que ha llegado a un acuerdo con una empresa de motos nacional para fabricarlo.

    Las motos le fascinan y por eso la mayoría de los inventos son para este vehículo de dos ruedas. Fue piloto de 80 y 125 cc. de 1992 al 94, quedando cuarto en el campeonato de Andalucía, Open Ducados: “Sufrí un accidente que me tuvo en coma veintidós días, con la pérdida del arco de visión del ojo derecho”. Otro de sus inventos hace referencia a una cúpula oculta, retráctil, para vehículos de motocross, “para que el faro no se ensucie cuando está corriendo una carrera”. También ha inventado rampas de vidrio móviles para ciegos o un artilugio sencillo que recoge la cera de las velas que se colocan en botellas, evitando que se caiga dicha vela.

    Francisco José hasta el momento no ha dado el pelotazo, pero no desespera y no para de moverse y mantener entrevistas con empresas a las que les puedan interesar sus inventos: “Intento vivir de esto, pero no he podido  hasta ahora, aunque espero que esos acuerdos y entrevistas que estoy manteniendo lleguen a buen puerto”.

    Que así sea.

PACO LÓPEZ

 

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