Grupo de actores y director.

Caín resucitó a los veinte años de su estreno 

El director, actores principales y la mayoría de los niños chiclaneros que participaron en la película, se reencontraron dos décadas después 

            El pasado 30 de diciembre Chiclana fue una fiesta. El Teatro Moderno estaba a reventar, así como poco después estarían las salas de exposiciones de la Casa de Cultura, en los bajos del edificio, donde se hizo una muestra del film. El motivo: Caín. Veinte años después de su estreno, se proyectaba en nuestra ciudad, en el mismo lugar de entonces aunque reformado, una película que marcó la localidad hace dos décadas durante los tres meses que tardaron en rodarla. Estuvieron casi todos, Don Cuco, Mortadelo, Juani, Pepi, los mellizos y su parte femenina, y, por supuesto, Caín, con algunos años más. 

Encuentro de Caín y Mortadelo años después.

Las primeras alegrías se produjeron al entrar en el teatro, ya que algunos de sus protagonistas, niños entonces, hacía mucho tiempo que no se veían por circunstancias de la vida. Otros no se reconocían y sus caras de perplejidad eran manifiestas. Pero la mayor sorpresa se la llevaron el director, Manuel Iborra; los productores, Antonio Pérez y Paco Amat, así como los actores presentes, Antonio Resines y Carlos Velat, al ver a estos renacuajos convertidos en hombres y a las renacuajas hechas unas madres respetables, algunas con los niños en brazos, que no quisieron perderse la fiesta. 

El encuentro entre los artistas y los que tomaron parte en la película fue muy emotivo. Besos y abrazos por doquier. Superado el momento, Iborra subió al escenario y fue llamando a los actores y a los que habían intervenido en el film. Murmullos cada vez que alguno subía al escenario y el mayor fue con José Antonio Romero, Caín, ahora metido en otras tareas ya que es guardia civil. Faltaron pocos y algunas personas llegaron de Alicante o Madrid como Mª Carmen Romero (Juani en la película), hermana del protagonista de la cinta y también en Caín, que ahora se dedica a la producción, antes fue actriz y es la única que sigue en este mundillo, en el que varios probaron en la siguiente película de Iborra, El baile del pato

Iborra, A. Pérez, Velat y Resines.

ASOMBRO 

            Caín provocó continuas sorpresas y asombro de la Chiclana que había hace veinte años, sobre todo la ermita de Santa Ana, olvidada por la iglesia y el ayuntamiento de entonces, gobernado por el PSOE. También hubo añoranza al ver Sancti-Petri, con esa imagen del antiguo pantalán y las barcas durmiendo plácidamente sobre la arena. El colegio Carmen Sedofeito no ha cambiado mucho desde entonces, lo que indica cómo nos tratan desde la Junta. Pero las mayores risotadas fluían cuando aparecían esos niños, que seguían provocando hilaridad dos décadas después con sus interpretaciones. 

            A mí la película me parece un buen producto, bien dirigido, con buen guión y muy bien interpretado, que ahora se podría hacer también con ligeros cambios, los alumnos pegan a los profesores. Lo demás sigue igual, o casi. 

Antonio Resines, Pepa Martínez y Paco Amat.

NO SE ESTRENÓ A NIVEL NACIONAL 

            Manuel Iborra señaló a este medio que “fue una pena que no se pudiera estrenar en España por exigencia de los distribuidores, que querían que se doblara alegando que no se entendía lo que decían los niños, cuando lo esencial era escucharlos a ellos, con su forma de hablar y sus dejes”. Agregó que “doblar la película habría sido privarla de lo mejor que tiene, que es su frescura, por eso nos negamos a ello y lo pagamos con no poder estrenarla fuera de Andalucía”. 

            Al realizador alicantino se le veía feliz y derrochando simpatía con todo el mundo. Destacar que se han hecho dos ediciones de la película en dvd y se han repartido gratuitamente desde la delegación de Cultura. Todos los presentes que intervinieron en Caín, actores y cuerpo técnico, así como el director del Sedofeito, Paco Gómez, recibieron una copia. 

Carlos Velat, Antonio Resines y Manuel Iborra.

LO PASAMOS MUY BIEN” 

            Antonio Resines (Mortadelo) nos contó lo bien que se lo había pasado durante el rodaje. En la película pegaba collejas continuamente a los alumnos del 5º R, los peores estudiantes, a los que trataba de borricos, asnos y lindezas similares: “Ahora no podría hacer nada de esto, porque a los escolares no se les puede tocar, y son ellos, en muchos casos, los que se dedican a zurrar a los profesores”. Resines ha trabajado en casi todas las películas de Iborra, con el que le une una gran amistad y eso se nota en el ambiente. 

LOS NIÑOS FUERON MUY BUENOS EN EL RODAJE” 

            El profesor, Don Cuco, está interpretado por Carlos Velat, un excelente actor que consiguió con este papel el premio al mejor actor en el Festival de Cine de Zaragoza. Sobre si fue difícil el rodaje por la edad de los que intervinieron, Velat aseguró que no, “hacían caso de todo, se lo pasaban muy bien y nosotros les dimos mucho cariño y estaban dispuestos a rodar siempre porque era como un juego para ellos”. El entrañable maestro se ha apartado voluntariamente de la tele, donde hizo varias series, dedicándose desde hace años al teatro: “No se puede saturar a la gente con tu presencia, por eso es mejor dejarlo y probar otros caminos”. 

Cartel de la exposición y la película

DISFRUTÉ MUCHO” 

            José Antonio Romero tenía catorce años cuando rodó la película: “Disfruté mucho, me trataron muy bien y nos lo pasábamos de miedo”. Durante el rodaje tuvieron a un profesor que les recordaba que a pesar de ser artistas durante tres meses no podían dejar sus obligaciones, aprovechando los descansos para estudiar las materias correspondientes. Ha visto muchas veces la película: “No me he emocionado tanto como otros porque estoy cansado de verla, ya que cada vez que viene alguien a casa quieren que la ponga, pero sí he sentido algo especial al reencontrarme con algunas de las personas que participaron y que hacía mucho tiempo que no veía”. 

CAÍN RECIBIÓ MUCHOS PREMIOS” 

            Paco Amat es uno de los productores: “Fue una pena que no se pudiera distribuir por España al negarnos a que se doblara. En Berlín o Moscú, entre otros festivales, aplaudieron durante muchos minutos al finalizar la proyección, lo que demuestra que si es una buena película llegará a la gente como llegó a la de estos países, donde las críticas fueron excelentes”. En el Festival Iberoamericano de Huelva también triunfó.  

COCACOLO NO VINO 

            Faltó Ramón Reparaz, Cocacolo, que ha hecho poco cine aunque nunca lo ha abandonado, ya que se dedica al doblaje desde hace años. Semanas atrás perdió a su madre, Mara Goyanes, una de las mejores actrices precoces de nuestro cine junto a Marisol o Rocío Dúrcal. Una gran pérdida. Tampoco estuvieron Santi Arisa, que hizo la música y que interpretaba al director de la banda municipal, ni Sisa (padre de Caín), ni Pau Riba, el mendigo. 

José A. Romero (Caín) y Antonio Resines.

VERÓNICA FORQUÉ, LA GRAN AUSENTE 

            La persona que suscitó las mayores expectativas fue Verónica Forqué, esposa de Iborra y que hacía de madre de Caín. Muchos esperaban poderla saludar, pero no pudo ser ya que esa noche estaba representando por España ¡Ay, Carmela! Con Santiago Ramos. Sabemos que le habría gustado mucho haber estado aquí y ver a los niños que trabajaron con ella. Destacar su gran interpretación y lo bien que habló con acento andaluz. Según nos contó Iborra, la madre de Caín (José A. Romero) grabó el texto de ella en una cassette y se lo envió, trabajando durante varios meses la pronunciación, con ese buen resultado. Toda una profesional.  

            Fue una fiesta y así habrá que recordarla. Parece que ahora podría proyectarse a nivel nacional. Los tiempos son buenos y hay películas que cuestan más entenderlas, con grandes críticas y premios en San Sebastián. Los productores están en ello, como nos aseguró Amat. 

PACO LÓPEZ

 

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