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Restos encontrados en El Castillo tapados por motivo de la lluvia |
Chiclana trimilenaria, pese a la
propaganda oficial partidista
El hallazgo arqueológico en la
zona del Castillo es de gran importancia para la
historia de la localidad
Los restos más antiguos
parecen pertenecer al Bronce Final, en torno al 1.200 A.C. Pero los más importantes son de origen tartesio y fenicio, con lo que
podemos hablar de un asentamiento turdetano. Los turdetanos son los
descendientes de los habitantes del legendario reino de Tartessos, que
se establecieron en las franjas costeras y que entraron en contacto con
los fenicios que establecieron colonias en la zona.
Debido a la proximidad de la colonia fenicia más antigua de
occidente (Gadir) es lógico que en nuestra localidad aparezcan restos de
estos colonizadores. De hecho no es la primera vez que se hallan restos
fenicios en el término municipal, como es el caso del entorno de Sancti
Petri. También se han encontrado restos romanos de época republicana,
poco habituales en la localidad, así como enterramientos del siglo XVIII
que coinciden con una epidemia que se produjo en la época.
Estos enterramientos pertenecerían al cementerio más antiguo
de Chiclana que se encontraba en aquella zona. Todo esto hay que
contrastarlo y esperar a que concluyan los trabajos, tanto de campo como
de investigación en laboratorio, para dar fechas concretas de datación
de todo lo encontrado.
ZONA ESTRATÉGICA
La gran importancia de estos restos es que han aparecido en
pleno casco urbano, en buen estado de conservación y a un nivel muy
superficial. Hasta ahora restos de una datación tan antigua habían sido
encontrados fuera del núcleo poblacional y la ubicación justamente donde
estaría el castillo, origen de la población chiclanera desde
la Edad Media es, cuando menos, significativo. Se ha encontrado un asentamiento
fortificado con murallas en una zona alta y que permite controlar el
curso del río Iro.
Éstas son las mismas condiciones que reunía la ubicación del
castillo del Lirio, lo que nos lleva a la conclusión de que esta zona es
de gran importancia estratégica en nuestra localidad desde
la Antigüedad. La otra
conclusión a la que se puede llegar gracias a este yacimiento es que
tira por tierra definitivamente la celebración del VII centenario de la
fundación de la ciudad. Además de que la fundación de la ciudad
no fue en 1.303 sino en 1.304, se han encontrado restos prehistóricos en
el término municipal, por lo que la idea de que Chiclana sólo tiene 700
años me parece, y por ser muy suave, poco correcta.
¿SÉPTIMO CENTENARIO?
Esta ciudad se encuentra en un entorno legendario de
la Antigüedad con el desaparecido templo de Hércules-Melkart. Estamos muy cerca
de Cádiz, que orgullosa esgrime que es trimilenaria. Han aparecido
restos fenicios por diversos puntos de la localidad, por lógica el
origen de Chiclana tiene que remontarse a
la Antigüedad. Las autoridades locales justifican la fundación de esta ciudad
en época medieval porque los restos aparecidos no estaban en el casco
urbano, sino a las afueras.
Por lo visto se habían olvidado de un horno romano que
apareció en la calle
La Fuente, que es pleno
casco urbano, ¿o no? Ahora, con estos restos aparecidos en el Castillo,
se supone que servirán para datar más adecuadamente la antigüedad de
esta ciudad. También demostrarán que lo que celebramos en el 2003 fue
meramente el 699 aniversario de una cesión de tierras de un rey a un
noble.
REPOBLACIÓN
Lo que hizo el rey Fernando IV en la zona, con ayuda
de Alonso Pérez de Guzmán, fue una repoblación. Tras
expulsar a los musulmanes de aquí (datada su presencia mediante el
yacimiento de Las Mesas), Fernando IV otorga a Guzmán El
Bueno una serie de tierras entre las que se encuentra la villa de
Chiclana. La expresión yerma que aparece en la carta de
cesión de tierras es bastante frecuente en este tipo de documentos y no
siempre significa que estuviese totalmente despoblada.
Según diversos historiadores, en muchos casos a lo que se
refiere esta expresión es a una reorganización político-administrativa
de una población desorganizada o dispersa bajo la dominación musulmana.
Tampoco hay que olvidar que el nombre de nuestra ciudad es Chiclana de
la Frontera. Las poblaciones que comparten esta toponimia se debe a que en algún momento
formaron parte de la línea de frontera entre cristianos y musulmanes.
Como ciudad de frontera los contactos con los habitantes del
otro lado debían ser constantes, por lo que considerar que estuviese
totalmente despoblada a la llegada de Guzmán El Bueno puede que no fuese
del todo correcto.
TRIMILENARIA
Los restos encontrados en el Castillo son de gran
importancia, tanto histórica como política. Primero, porque cualquier
hallazgo es importante para conocer nuestra historia, y segundo, porque
desmonta o al menos debería desmontar definitivamente el tinglado
del VII centenario, que casualmente coincidió con las elecciones
municipales anteriores. Demuestra que Chiclana tiene más de 700 años en
todo su término municipal que, al igual que Cádiz, es trimilenaria.
CUIDAR LOS YACIMIENTOS
Para terminar me gustaría mostrar mi preocupación por el
tratamiento de los yacimientos arqueológicos locales. No todos son
protegidos como es debido y marca la ley sobre el patrimonio histórico
artístico. Es de todos sabido que ha habido destrozos en hornos romanos
encontrados en el término municipal. Los restos encontrados en Las
Mesas, por ejemplo, no han tenido la difusión que se merecen.
De momento las autoridades locales han dicho que lo que se
encuentre en el yacimiento del Castillo será expuesto en el museo local
de la Casa
Briones, pero hay muchas piezas encontradas en más yacimientos que no sabemos
dónde se van a exponer, o que se encuentran en otros museos como el
provincial de Cádiz. Chiclana es una ciudad muy rica en historia y hay
suficiente material como para llenar más de un museo local sólo con
piezas arqueológicas, mucho más teniendo en cuenta las reducidas
dimensiones con las que cuenta el futuro museo de la localidad.
Mª DEL CARMEN SOTO
RODRÍGUEZ-Licenciada en Geografía e Historia