Visita de miembros de Alkántara a Chauen

La Asociación Cultural Alkántara pretende llevar a cabo un intercambio cultural entre Chiclana y Chauen 

Bajo una misma luna, una manera de unir lazos entre dos culturas 

Una comisión chiclanera ha viajado a Marruecos en dos ocasiones para fijar los objetivos a desarrollar en los próximos años 

Al poner el primer pie en tierra marroquí comienza uno a entender, e incluso compartir, el objetivo, la filosofía y, sobre todo, el empeño de la asociación cultural Alkántara por dar a conocer, unir lazos y estrechar las relaciones entre la cultura y la sociedad marroquí y la española. Sólo hay que abrir los ojos, y la puerta de la memoria, para reconocer en los campos, en las ciudades y en la propia gente, a una Andalucía no tan lejana. Así dio comienzo el viaje a la mágica ciudad de Chef Chauen, “conscientes de que hacíamos un viaje a parte de nuestra propia historia contada por nuestros vecinos, por parte de nosotros mismos al otro lado de un pequeño estrecho de mar”. 

La asociación cultural Alkántara, en un continuo intento de estrechar lazos y llevar a cabo proyectos de interculturalidad, conocimiento mutuo y solidaridad con el país vecino de Marruecos, propuso al Ayuntamiento de Chiclana constituir una comisión que visitara la ciudad de Chauen y entablara los primeros contactos para sentar las bases de proyectos comunes, que contribuyan a fomentar el conocimiento de la cultura y la historia de esta ciudad.  

Pasear por Chauen, un placer

A su llegada el pasado mes de julio fueron recibidos por el primer teniente de alcalde, Abdeluajed Laggdas; el segundo teniente de alcalde, Mohamed Lyazidi, y el delegado municipal de Cultura, Abslam Affasi. En este primer encuentro, se sentaron las bases sobre las dos líneas de trabajo que podrían seguirse en adelante: por una parte, la intención de Alkántara de propiciar encuentros vecinales entre Chiclana y Chauen y, por otra, colaborar con el Ayuntamiento de Chauen para poner en valor, actualizar y abrir al público la biblioteca municipal de la ciudad. 

CONOCIMIENTO MUTUO 

La importancia de fomentar los encuentros vecinales persigue un objetivo claro: el conocimiento de lo ajeno lo convierte en cercano, en propio. O lo que es lo mismo, la perdida de los prejuicios que persisten en España sobre la sociedad y la cultura marroquí pasa por el contacto directo, el conocimiento de esta cultura: “Es necesario que los vecinos se sienten cara a cara, compartan experiencias, vivencias, preocupaciones, para que lleguen al convencimiento de que son muchas las cosas que nos unen y muy pocas las que nos separan”. 

Por otra parte, la puesta en valor de la biblioteca municipal es un paso importante para la segunda parte del proyecto: “Alkántara no sólo pretende que Marruecos sea conocido en España, no sólo pretende acercar la cultura marroquí a los chiclaneros, sino que apuesta también por ayudar y aportar su grano de arena para el fomento de la cultura entre la ciudadanía chauní, el conocimiento de la historia y, sobre todo, el desarrollo de una ciudad con la riqueza patrimonial de Chauen”.  

La biblioteca es uno de los proyectos

INTERCAMBIO CULTURAL 

Un paso fundamental es contribuir al acercamiento del ciudadano chauní a los libros. Abrir las páginas de la historia de Chauen, de Marruecos en general, a sus propios ciudadanos: “El conocimiento de nuestra historia es lo que nos hace amar lo nuestro y luchar por su desarrollo”. Es importante también que el intercambio cultural sea recíproco, abriendo las puertas de España y su historia a Marruecos, “acercando nuestra sociedad a unos ciudadanos que todavía guardan recuerdos no muy gratos del protectorado español en este país”. 

Con estos objetivos concluyó el primer encuentro con los representantes municipales de Chauen. El siguiente paso es conseguir los fondos necesarios para que varios jóvenes, designados por el Ayuntamiento chauní, puedan recibir cursos de gestor de biblioteca y, posteriormente, puedan impartirlos a otros jóvenes de la ciudad, consiguiendo así la puesta en funcionamiento, en primera instancia, de la biblioteca municipal y, posteriormente, de futuras bibliotecas de barrio. Para ello, la asociación Alkántara trabaja en la búsqueda de financiación pública para que las administraciones se impliquen en apoyar este proyecto. 

ENCUENTRO CON ALI RAISUNI 

Es un pozo de sabiduría, de conocimiento, mostrado desde la tolerancia, la serenidad y la afabilidad que le ha otorgado la experiencia al maestro, historiador y presidente de la Asociación de la Dawa islámica en Chauen, Ali Raisuni. Fue la segunda visita que realizó la comisión chiclanera en la ciudad azul.  

Además de enriquecerles con su disertación sobre el protectorado español en Marruecos, la historia de una ciudad estrechamente ligada a España (Chauen está hermanada con Vejer, ya que el fundador de Chauen se casó con una joven vejeriega. Recordar también que una parte de los moriscos expulsados por los Reyes Católicos de España se asentaron el Chauen),  les mostró su archivo histórico y bibliográfico. 

No es cuantificable la riqueza documental que Raisuni custodia en su propia casa: miles de documentos manuscritos procedentes del legado andalusí (desde el siglo XVI-XVII), archivos del protectorado español en Marruecos, una hemeroteca minuciosamente ordenada de más de ochenta años…, todo ello guardado en cajas de cartón y estanterías metálicas, con la necesidad de conservar estos documentos en las condiciones adecuadas. 

La ciudad azul es una joya

CURSOS FORMATIVOS 

El objetivo, consensuado con Raisuni, se bifurca. Por una parte, varios jóvenes colaboradores del historiador se podrían sumar al curso de gestor de biblioteca y conseguir que una de las salas de la casa del maestro se convierta en una biblioteca abierta a la ciudadanía, para su uso y, sobre todo, disfrute. Por otra, los incunables que custodia y documentos históricos, tendrían que permanecer en un archivo con condiciones específicas, adaptado para que pueda ser consultado y visitado de forma más controlada por historiadores, investigadores o documentalistas.  

Alkántara trabaja en un proyecto específico: conseguir que la administración financie la adaptación de este espacio, asesorado siempre por archiveros o documentalistas especializados. En Marruecos existen más de un millón de descendientes de andalusíes, musulmanes españoles que fueron expulsados de sus tierras por  los Reyes Católicos entre 1502 y 1610. De ahí la importancia de que estos documentos de legado andalusí no sólo se conserven adecuadamente sino que salgan a la luz, que se conozcan, porque es una parte viva de la historia, no tan lejana, que acerca aún más ambas culturas.


 

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