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Así que ¡¡¡tatachín!!! se levanta el gran telón de esta cajita de sorpresas (o de Pandora) que será el Falla 2001: no sé si el milenio nuevo o si el viejo, o qué es esto, pero el coro vencedor del año pasado, este año como DE CAI, CAI, abre el concurso. Gran expectación. El repertorio es un regodeo en el gaditanismo más reaccionario. Piropos a discreción. Proyecciones de imágenes tipycal gadita. Al público se le hincha el pecho de orgullo. Venga Paco Alba y venga cadilomejón. Aplausos rayanos al pelotazo. La gente se deja querer con facilidad. Aun así, este coro rebosa una frescura musical e interpretativa que hoy por hoy parece no tener rival. El estribillo es una maniobra de demagogia de bastantes quilates. El popurrí no aburre, a pesar de la reincidencia narcisista. Este coro es de lo mejor del concurso, pero el chovinismo gadita es de lo peor del mundo. LA CALLE COMEDIAS es un grupo que comienza a desconcertar a sus propios seguidores. La sofisticación y el afán de huir del auto plagio del Tino Tovar resultan difíciles de seguir para la mayoría del público. Vibro en el foso oyendo cantar a estos chicos, pero me incomoda la frialdad que creo percibir en el público. - ¿Cómo ha ido todo, Tino? -
A mí me ha gustado mucho, hemos trabajado mucho, lo he visto desde el
gallinero, porque este año no salgo, y bien, estoy muy contento... La
comparsa de los niños sigue al pie del cañón, derechitos por su vereíta.
En semifinales esperamos las letras selectas...Y deambulando por los
pasillos me encuentro con Fernandito, el Bati, cuartetero en excedencia. |