El futuro de nuestra playa es cada año más negro

El futuro no está tan claro como nos lo venden

No estamos preparados para lo que se avecina en las próximas décadas, y el presente no nos hace sentirnos optimistas

   Ya hemos entrado en el siglo XXI y en el tercer milenio y las cosas no están tan claras como parece. Es obvio que por poner unos dígitos en el calendario no se cambia de repente la forma de vivir ni el concepto de las cosas, pero también es cierto que nuestros legisladores, los políticos, están a años luz de lo que realmente significa el futuro, cercano y lejano. Decir que estamos trabajando para el futuro es no decir nada, porque siempre se hacen las cosas de cara al futuro y éste se comporta en consonancia a los actos que hayamos llevado a cabo.

   
   Nuestro futuro depende de nuestro presente, del día a día, de las actuaciones que estos políticos hagan hoy y mañana. Sobre cómo se ha desarrollado la política en Chiclana desde que se instauró la democracia decir que podía haber sido mucho mejor. De unos buenos comienzos del PSOE cuando llegó al poder se ha pasado a un estado general de corrupción, amiguismo, favoritismos, especulación, pasotismo, permisividad municipal ante estos desaguisados, inhibición e implicación en ilegalidades diversas, estando incluso el alcalde por medio, primero José Mier y luego Manuel Jiménez.

   Mier nos tuvo ocho años dentro de la ilegalidad al no publicar las Normas Subsidiarias en el Boletín Oficial de la Provincia, como marca la ley, y aplicarlas con todas sus consecuencias. Lo normal habría sido que les hubiesen caído miles de denuncias de los ciudadanos, pero se quedó en agua de borrajas. Jiménez también cometió ilegalidades. El TSJA así lo dictaminó en el asunto de las carpas de Sancti-Petri. Ambos sabían que estaban cometiendo dichas ilegalidades, pero no les importó seguir adelante, lo que demuestra que se diferencian muy poco uno de otro.

MUCHA PROPAGANDA

   Esta es la característica principal de los socialistas chiclaneros en los últimos años. Les gusta más una foto y una rueda de prensa que a un tonto un lápiz. Publicitan hasta la expedición de gases por salva sea la parte. Cada día nos ofrecen a través de su prensa innumerables medidas “de gran calado para la ciudad”, que hasta el momento sólo son proyectos, algunos irrealizables y que nunca veremos en su totalidad o en una parte importante.  La tan cacareada estación de autobuses ya no saben dónde colocarla, la gran plaza sobre el Iro es menos gran plaza aunque continúan llamándola así, esa grandísima Plaza Mayor acumula más retrasos que Iberia en huelga, la casa Briones, futura sede (y tan futura) del museo local y de la Fundación Fernando Quiñones, se caerá un día cualquiera y causará una desgracia, porque por allí pasan cada día miles de personas.

   El poblado de Sancti-Petri continúa su derrumbamiento lento y su estado es cada vez más penoso. La pionera depuradora de moluscos que visitó Doña Carmen de España y del PSOE cuando comenzaba su andadura (accidentada) política a principios de la década de los 90 sigue como entonces. El castillo también ha visto pasar el tiempo sin que ninguna administración pública le prestara la menor atención, excepto para pelearse como niños maleducados los concejales de turno de Chiclana y La Isla.

 


El medio ambiente de Chiclana se deteriora con el consentimiento municipal

LOS GALLOS

   Hace treinta años, más, el futuro urbanístico era el Cortijo Los Gallos. Entonces nadie quería edificar en la playa o en el Coto La Campa. Los Gallos se vendió como el paraíso de Chiclana. Hicieron publicidad en Ceuta, Melilla, Jerez, Sevilla y otros lugares tan cercanos como estos. Muchos picaron (perdón, en qué estaríamos pensando, queríamos decir que compraron) y lo que se auguraba un destino feliz, al lado de la playa (queda a cuatro o cinco kilómetros) se convirtió en un purgatorio.

   Lo de paraíso sería porque tenían menos papeles que Adán y Eva, porque sino no se entiende este calificativo. Parcelas vendidas e hipotecadas varias veces, a personas distintas, carencia de infraestructuras

y de los más elementales servicios como el agua y la luz, fueron el resultado de la urbanización de esa zona inundable de Chiclana, que treinta años después, más, acarrea los mismos problemas y el promotor, el insolvente Pepe Vázquez, sigue haciendo de las suyas con total impunidad.

MEDIO AMBIENTE

   Este es uno de los apartados en los que nuestra ciudad ha visto como el empeoramiento ha ido a más con el paso de los años. Poco queda ya de aquella playa que salía en la película Cateto a babor a finales de los 60, las grandes extensiones de pinares han ido desapareciendo con la misma rapidez que afloraban los chaléts, hoteles y campos de golf. Se han modificado las Normas Subsidiarias para que se puedan hacer más campos de golf e instalaciones turísticas, mientras que miles de chiclaneros no pueden hacerse su casa o ampliarla porque el Ayuntamiento se lo impide alegando que no se puede edificar hasta que no se apruebe el PGMO, no importa que tengas licencia municipal para hacer obras.

   En el Pinar de Hierro se podrá construir, cuando el PSOE dijo meses antes que allí no se pondría ni un ladrillo. Ahora alegan que pueden perder el pleito y éste costaría varios miles de millones de pesetas (varios cientos de millones de euros), y como dijo Ecologistas en Acción, “se han bajado los pantalones ante el promotor y han actuado cobardemente en este tema”.

   El vertedero de basuras de La Victoria sigue sin cumplir los requisitos por lo que se le autorizó. Allí se llevan diariamente muebles, ruedas, enseres diversos, que son enterrados entre las basuras. Ahora quieren hacer uno de escombros, con lo que la degradación de esa zona aumentará considerablemente.

FUTURO MUY NEGRO

     Viendo el presente que tenemos no podemos estar muy contentos con el futuro que nos espera. Las viviendas han subido en pocos años más del doble. El blanqueo de dinero ha marcado una carrera desenfrenada hacia las compras de inmuebles. El centro de Chiclana está casi muerto, el tráfico empeora por momentos, Correos sigue masificado y adocenados los empleados en unas cajas de cerillas a las que llaman oficinas, las colas en los centros sanitarios son de aúpa cada día, siguen haciendo falta más médicos, más colegios e institutos, el centro de especialidades (aún por inaugurar) es otra caja de cerillas teniendo en cuenta a la cantidad de personas que deberá atender...

   La red viaria está en unas condiciones lamentables, algunos polígonos industriales tienen sus calles que da pena verlas, las barriadas siguen con los mismos problemas de siempre, el suelo para construir se está acabando y eso traerá conflictividad laboral, pues Chiclana ha vivido en estos años de la construcción, las pocas casas con historia que tenemos se caen o las derriban, nos quieren meter con calzador  un séptimo centenario que causa sonrojo y vergüenza a las personas decentes por querer quitarnos cuatro o cinco mil años de nuestra historia.

    Cuando ya casi no nos quedan viñas se ponen a promocionar nuestros caldos, los engaños inmobiliarios  siguen presentes, como las inundaciones cuando caen tres gotas, la participación ciudadana desde el Ayuntamiento continúa de capa caída...

    Este es el presente que tenemos.¿Podemos esperar un buen futuro?

 

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