María Jesús Castañeda, concejala de Fiestas

La nueva concejala de Fiestas ha dado un giro radical al carnaval de este año

No habrá concurso de agrupaciones, ni proclamación de la Chiclanera Mayor, sólo cinco días de fiesta y un pregonero de categoría

Los cambios servirán para comprobar hacia dónde camina esta manifestación festiva, en claro declive desde hace años

   María Jesús Castañeda es la nueva concejala de Fiestas. Éste será el primer carnaval en el que tenga la máxima responsabilidad de lo que pase y su llegada no ha sido a la chita callando sino que los cambios que ha previsto para esta fiesta son espectaculares. Cinco días de festejos, pregonero carnavalero de pro en vez de los mamarrachos que nos trajeron en años anteriores, nada de proclamación de Chiclanera Mayor, nada de concurso, pregón en otro lugar..., son algunas de las innovaciones.

   Cuando la anterior concejala, Tere Varo, llegó a este cargo, le dimos un voto de confianza y le deseamos toda la suerte posible. Pero sus actuaciones dejaron mucho que desear y cada año las cosas fueron a peor, pues su cabezonería le impidió rectificar una vez comprobado que lo hecho había fallado. Como en su momento criticamos duramente su labor no vamos a repetirnos. María Jesús Castañeda se enfrenta a su primer carnaval y el reto es grande, pues esta fiesta está en un declive preocupante desde hace cuatro años. Ella también se merece un voto de confianza.

   Lo peor de un edil es que cuando llega al cargo pretende borrar lo realizado por su antecesor. Así lo hizo la anterior responsable de Fiestas y así nos ha ido. La nueva, como tampoco podía ser menos, ha querido dejar su impronta y la revolución ha sido total. Para empezar, los días de carnaval han pasado de días a seis, se ha suprimido la proclamación de la Chiclanera Mayor y esto se hará en la Feria, como antes del plante de las damas, grandes y pequeñas, en tiempos de Juan Doncel-Muriano.

EL PSOE ARROJA LA TOALLA CON EL CARNAVAL

   Teniendo en cuenta que el carnaval no es una fiesta que haya arraigado entre los chiclaneros de la misma forma que la Feria, puede resultar hasta comprensible el cambio, sobre todo viendo que el PSOE local ha decidido no apostar, ni gastar, más por el carnaval y apoyar la otra festividad. Este año será de transición y dependiendo de cómo salga así actuarán en años venideros, aunque nos tememos que esto no hay quien lo levante. Castañeda, y los socialistas, han cortado por lo sano. Nosotros, que tanto criticamos en años anteriores, nos alegramos del giro dado, aunque habrá que esperar los resultados de éste.

El Mellao ha sido el único pregonero que medio se salvó en el último lustro

PROGRAMACIÓN ENDEBLE

    De todas formas, los actos programados son muy pocos y endebles. El festival de agrupaciones que sustituye al concurso es una buena idea, que hace años venimos pidiendo desde estas páginas, lo mismo que los propios carnavaleros. No es lógico que en una competición haya una sola agrupación en una modalidad, aunque después el jurado le dé el segundo o tercer puesto. Hacer un certamen con cinco o seis grupos no es de recibo. Cuando salían trece y tenían que programar dos días en el añorado Cine Bailén, los resultados eran otros. Había ambiente en el local y en la calle, al que se unían otras chirigotas callejeras como las del grupo Pazocalle o Manolo Moreno.

    Tampoco tendremos agrupaciones de calidad de Cádiz (un acierto de Tere Varo), ni esos miles de concursos de tanguillos, pero sí habrá numerosas fiestas gastronómicas. Lo de comer, y gratis, nos gusta una jartá. Este año la delegación de Fiestas se ahorrará un buen pico.

ACIERTO CON EL PREGONERO

    El pregonero ha sido un acierto, pues Selu es de los autores más importantes que ha dado el carnaval gaditano en toda su historia y con él tenemos el pelotazo asegurado. El que venga acompañado de su grupo es otro aliciente, pues sus chirigotas han creado un estilo inimitable. Los concursos de pasodobles y popurrís siguen y la cabalgata, también. A ver si este año hay un poquito más de ingenio y se acaba con tanto cutrerío como desfila por nuestras calles. El carrusel de coros cada año está más flojo, ya que los que vienen son los menos buenos. El cartel de Antonio Vela ha sido otro acierto.

RECUPERAR LA CALLE

   El carnaval se debe vivir en la calle y ahí es donde falla el nuestro. El escaso ambiente que hay desanima a cualquiera y muchos días las agrupaciones han tenido que estar a la caza del oyente, que casi nunca encontraban. El carnaval, mal que nos pese, no es una fiesta que atraiga al chiclanero, por lo que habría que analizar ésta y otras cuestiones y ver qué hacer con él. La cantera que durante muchos años tuvimos, gracias a Perete, Pérez Corso o Andrés Ruiz, principalmente, ha desaparecido y el intento de la Escuela del Carnaval se quedó en eso cuando llegó la anterior delegada y decidió no apoyar algo que su propio partido había vendido como imprescindible para mantener esta manifestación festiva y cultural.

   Ya lo denunció Álvaro García hace dos años en PUENTE CHICO. Él fue el encargado de llevarla a cabo (bajo el mandato de Juan Antonio Benítez) y había varios grupos de niños entusiasmados con el carnaval, que habrían sido los futuros integrantes de comparsas y chirigotas. Ahora no hay escuela ni nadie que esté dispuesto a enseñar a los niños desde abajo.

ABURRIMIENTO DE LOS AUTORES

   Los autores también han dado un paso atrás, tras muchos años escribiendo coplas. De los más antiguos ya no queda ninguno y ahora el más veterano es Miguel Ángel García Argüez, que también anda desencantado y últimamente piensa más en cantar por las calles de Cádiz, donde disfruta y reconocen su trabajo, que en hacerlo por la calle La Vega y sus aledaños, ante escaso público y sin que valoren los ensayos de varios meses y el tiempo empleado en componer las letras.

    Álvaro y Antonio de la Llave, El Titi, son los únicos que siguen al pie del cañón, pero enfocadas sus agrupaciones al concurso del Falla, donde cada año son mejor recibidos. El primero todavía no ha conseguido llegar a semifinales (a ver si este año se estrena), pero el segundo ya ha estado en varias ocasiones y a un nivel muy digno. Este año, por no tener, no tendremos ni a la chirigota del Grupo Pazocalle, que ha decidido darse un descanso. En fin, que pintan bastos carnavaleros y lo cosa está mu malita, que diría Chiquito.

   Finalmente, desde estas páginas queremos mandarle nuestro apoyo y buenos deseos a Tere Varo, que sabemos que anda pachuchilla. Esperamos y deseamos que todo se solucione y que se recupere pronto de sus dolencias. Hemos discrepado con ella como política, pero a nivel personal queremos para ella lo mejor. Le deseamos, de corazón, todo lo mejor.

PACO LÓPEZ

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