Comparsa Los Tropicales


Tino Tovar, autor de Los tropicales


Cuarteto ¡Ozú...opa¡


Chirigota Esto está amargao


Chirigota Los Machomen


Chirigota Los Polillas


Chirigota Los encerraos


Comparsa Símplemente Cádiz


Comparsa Non Plus Ultra

 Aquí está otro año vuestro crítico más repulsivo. Regolfo vuelve a sus fueros, esta vez por los pelos, pero aquí está. Dispuesto a recorrer en silencio todos los recovecos del Falla, callado, mirándolo todo con atención, oyendo mucho y hablando poco. Analizándolo todo sin pasión pero también sin objetividad. Que no están los tiempos para ir de neutral por la vida. Tengo que reconocer que, con los años, me estoy volviendo cada vez más agrio: afronto esta nueva edición del Concurso Oficial de Agrupaciones del Gran Teatro Falla 2002 con verdadero escepticismo. Y es que de hace unos años para acá, coincidiendo con su engrandecimiento mediático, el nivel artístico del concurso ha bajado varios enteros. Las razones ya se analizarán en otro momento. Pero que el nivel baja en picado, a pesar de lo que digan los interesados en sacar tajada de todo este desaguisado. Y ya el año pasado, baste con que repasen ustedes las crónicas que están por aquí cerca (en un link de ésos que Lauren va regando por la güé) me dio la impresión de que el nivel de ingenio y frescura de las coplas a concurso, salvo contadísimas excepciones en un certamen donde hay cientos de repertorios, tocaba fondo. Por eso este año no espero casi nada de casi nadie. Por eso vengo predispuesto a que no me guste casi nada. Y casi nada, efectivamente, me va a gustar. He descubierto que me estoy convirtiendo en un amargado y resentido derrotista. ¿Qué vamos a hacer? Peor sería ser padre de una ninfa.

De momento, hablar, lo que se dice hablar, sólo hablaré de lo que me apetezca. No todas las agrupaciones que desfilen  por esa casa de integristas del tequierocarnavá y el caditasitadeplatalasaladaclaridá y elañoquevieneúvolvereeeeee en que se ha convertido el Falla, serán objeto de comentarios. Ni El Fantasma de Gosh los sacará a todos en sus fotos... en realidad, no sé si por ello, deberán enfadarse las agrupaciones ignoradas o, por el contrario, deberían estarnos agradecidos.

En fin. Que empiezan las clasificatorias o preselección o preliminares o como ustedes quieran llamarlas. Se llamen como se llamen, serán, como siempre, duras de roer, larguísimas hasta lo kafkiano y más este año en que las sesiones están acabando tan tardísimo, tío, que no sé yo qué tenían de malo las sesiones de tarde. Pero en fin, de esas cosas yo no entiendo, que doctores tiene la iglesia (y monaguillos) y en esas cosas no hay que entrar. Para eso están las asociaciones de autores y los intereses de Canal Sur. Po eso, amigos, que empezamos.

 

Bienvenidos al Falla 2002 (Preselección)

Er Moi y sus mandamientos. Carapalo ha sido siempre un tipo inteligente. Menos talentoso que astuto y conscientes de sus limitadísimas posibilidades como autor solitario, ha rastreado el panorama cada año, escaneando con agudeza por dónde han ido en cada momento los derroteros. Ha esperado paciente la ocasión, se ha rodeado de la gente adecuada y ha dado el pelotazo. Una táctica de guerrillas (esperar agazapado hasta el momento oportuno para dar el golpe certero) con la que se ha ganado a pulso la fama que hoy goza. Esta estrategia le ha reportado inolvidables pelotazos como Un montón de guanaminos, El crimen del mes de mayo o Los últimos en enterarse. Los demás años han sido intentos fallidos a esperas de mejores oportunidades. Ensayos de laboratorio, donde ha conjugado repertorios y, sobre todo, cómplices e intérpretes. Este año es otro experimento fallido. Habrá que esperar.

Los simios regresaron. Nunca debieron hacerlo.

Náufragos se reafirma: la juventud NO siempre lleva la razón comparseril. Cursi. Tópica. Mu bien cantaíta, sí señor, pero a estas alturas pocas comparsas no cantan bien. Hay que decir algo. La modalidad, por ahí, no va a ningún sitio. De todas formas, tengamos en cuanta su inexperiencia. Tienen por delante aún muchos años para recular y buscar otras fórmulas más interesantes.

El que sí que me ha sorprendido ha sido Sánchez Reyes y sus Tatachán: no es que haya que tirarle cohetes, pero en este primer pase me ha parecido que superan sus lacios precedentes: los punicías, los maestros... En las distancias cortas, Reyes es un tipo ingenioso, con un elegante sentido de la ironía y, sobre todo, un gran experto en jugar con el lenguaje y retorcerlo hasta el chiste (siamés pobre del Yuyu). En estos últimos años parecía haber perdido cierto prestigio como autor (no así como articulista de prensa), pero para mí que este año le ha salido una chirigota muy simpática (me huelo que me va a acabar gustando más que su presunto último triunfo, que fue El club de Fans de E. Castro -¿entienden lo que les decía antes de Carapalo, aquí aparece otro ejemplo de su táctica de guerrillas?-).

El Arco de la Rosa supera quizás a La Galeona, pero me siguen pareciendo un poco merengosos, pasteleros, sensibles hasta la hiperestesia, con más gustito que garra... un hijo amanerado de aquellas comparsas del Tito. Aun así tienen cierta elegancia y cantan muy bien. Algunas letras le salen a este chico la mar de bien. Quizás en breve les cambie la voz y se hagan hombres. Esperaremos a semifinales, de todas formas para ver sus evoluciones.

Los tropicales viven en una isla desierta. Sin responsabilidades. Sin preocupaciones. Gozando la vida con alegría y sencillez. Con camaradería y tranquilidad. Sin estrés, sin sofocones, disfrutando el día a día, las cosas sencillas, la vida sosegada. No estoy describiendo el tipo. Describo la sabia filosofía que en la que estos tíos se recrean (y yo que me alegro) después de los tristes avatares del año pasado. Lo celebro. Amigos. No sabéis cuánto. Esta agua de coco lo bebo a vuestra salud.

Quillo, Tino, te he visto cantando con muchas ganas, muy alegre ¿estás más contento este año que otros?

Yo siempre he estado contento, pero después de la experiencia del año pasado en esta ocasión nos hemos planteado al principio que teníamos que disfrutar con todo, porque si no esto no tiene sentido. Después de tanto trabajo lo que quieres es disfrutar. Llegué al teatro con la tensión de siempre, pero me he dicho que había que disfrutar del momento y de lo que hemos hecho y he disfrutado un montón, posiblemente la vez que mejor lo he pasado cantando en el Falla.

Ya lo creo. Habéis cantado muy bien, más relajados...Se nota que ya no tenéis ese miedo a lograr un premio...

Puede que sea así, pero la posibilidad de obtener un premio está ahí y la ilusión es bonita, pero sí es verdad que el haber ganado varios premios nos quita esa tensión e incluso ese interés, que si llega, bienvenido sea.

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