El petardazo de los fuegos fue el comienzo
del mal año socialista

El año 2002 ha dejado patente la ineficacia y la falta de ideas del equipo de gobierno

Irresponsabilidad en la feria, cobardía por abandonar a su suerte a los afectados por los cohetes y nula capacidad para afrontar los problemas, bagaje socialista

La retirada de la ilegal tasa de bomberos, la oposición a un hotel en la Plaza Mayor y el aumento de la delincuencia, ha sido lo más significativo

   El año que termina ha sido movidito. Es posiblemente uno de los más ajetreados y el que más quebraderos de cabeza le ha creado al equipo de gobierno socialista  en las dos últimas legislaturas. La bonanza que da la mayoría absolutísima se truncó en la feria con los graves sucesos de los cohetes, siguiendo el lío que se montó con la ilegal e irracional tasa de bomberos que nos quiso meter sin vaselina el prepotente José María Román. El hotel que el PSOE quiere poner en la Plaza Mayor ha sido otra de las cruzadas que los chiclaneros han emprendido contra la gestión del citado edil y su partido.

   El 2002 no será un año que el alcalde, Manuel Jiménez, El Risitas, y su delfín, José María Román, El Cuñao, recuerden con agrado en el futuro. Tampoco lo ha sido para la concejala de Fiestas, Tere Varo. El carnaval le provocó el primer disgusto y la feria la trae por mal traer desde junio. Las declaraciones poco afortunadas que hizo media hora después de los gravísimos incidentes de los fuegos artificiales dejan claro su talante, que ha chocado con todas las personas y entidades con las que ha tratado en estos tres años y medio que lleva al frente de la delegación.

INCOMPETENCIA CLARA

   El concejal de Inseguridad Ciudadana y de Atascos, Manuel Rodríguez, es otro de los listos del grupo de gobierno socialista. Su ineficacia al frente de las delegaciones que, en teoría, dirige, ha quedado patente este año. Lo de la feria es de cese inmediato, porque se cachondeó de los informes del Oficial Jefe de la Policía Local, Manuel Domínguez, sobre la inseguridad y peligro del recinto ferial.

   El delegado de Protección Civil, Antonio Delli Paoli, ha quedado en la sombra, pero su gestión es igual de nefasta al frente de este cuerpo como Manolón del suyo.

La timocena del séptimo timonario, otra gracia de Quiñones

LA SUERTE DE LOS TORPES

   La feria ha demostrado que hemos estado viviendo de la suerte todos estos años, suerte que se acabó y que hará cambiar drásticamente los conceptos de seguridad del PSOE, que hasta junio de 2002 no existían. Los males de sesenta personas nos traerá (esperamos) un cambio para las siguientes fiestas, eso sí, a costa del susto y de la salud de miles de personas que podían haber perdido la vida esa noche.

   El pasotismo y la callada por respuesta de los socialistas, en especial del alcalde, es vergonzosa y le inhabilita moralmente para dirigir los destinos de esta ciudad en el futuro, aunque, desgraciadamente, su malísima gestión al frente del Ayuntamiento, su cobardía para enfrentarse a los problemas de sus ciudadanos y la falta de respeto hacia éstos, no le impedirán seguir al frente de un ayuntamiento viciado, con numerosas irregularidades e ilegalidades cometidas este año y en los que lleva al frente del mismo.

ROMÁN, EL BOMBERO LORERO DEL ALCALDE

   José María Román no tiene palabra y es un tahúr. Dijo que dimitiría si tenía que retirar la tasa de bomberos y no lo ha hecho. Claro que tiene su coartada: dimitiría si la retiraba en aquella reunión con asociaciones afines, a las que había aleccionado antes del patético encuentro. Lo de tahúr es porque este peligroso edil juega siempre con las cartas marcadas. Sabía antes de la reunión el resultado de ésta y por eso se chuleó ante los presentes. Eso de ser apaga fuegos del alcalde, su señor y protector, le creó adicción a jugar a los bomberos, pero se quemó. Tragarse la tasa ha sido una cura de humildad que esperamos no olvide nunca, a pesar de su mala memoria.

UN CAMPO DE GOLF EN LA PLAZA MAYOR

   Que no se corten estos socialistas. En vez de un hotel de lujo en la Plaza Mayor que hagan un campo de golf. Como tenemos pocos y hacen falta cien más para poder reutilizar el agua de la depuradora, podríamos ser pioneros en campos de golf en el centro del casco urbano. El agua de la EDAR del Torno, en vez de mandarla a La Victoria, podría servir para esta instalación. Y si hay que derribar la Iglesia y el Arquillo, se tira, lo mismo que la Casa Briones. Total, para qué queremos un museo municipal y una fundación si en este pueblo no se lee y a la gente le importa un pito sus tradiciones. Si hasta se han inventado una efemérides y les da igual.

EL TIMO DEL CENTENARIO

   El coordinador del mal llamado séptimo centenario, Pedro Quiñones, tampoco ha tenido un buen año, porque ha quedado con el culo al aire en cada uno de los actos que organizó este año. La timocena fue una vergüenza, el desfile de la historia, otra aún mayor, que de haberse celebrado en carnaval podría haber quedado hasta bien. Nos ha costado muchos millones de pesetas, que no se verán reflejados en la ciudad o en la población, porque no han hecho nada importante que quede para el futuro.

PLAZA DE ABASTOS, PELOTAZO URBANÍSTICO

   La idea de hacer la plaza de abastos detrás de la actual, en Las Albinas, huele a pelotazo de amigos de los gobernantes. Donde está ahora es un buen sitio, o al lado, pero nunca donde la quieren colocar. Los afectados ya han mostrado sus quejas y se niegan a trasladarse donde quieren Jiménez y Román. En el proyecto se contempla, además, que encima del mercado haya un centro geriátrico, lo cual no deja de sorprender, a no ser que se trate de una nueva terapia y lo mejor para estos ancianos sea darse una vueltecita por los puestos de la plaza cada día.

LA DELINCUENCIA AUMENTA PELIGROSAMENTE

   2002 tampoco ha sido un buen año para la seguridad ciudadana. Han aumentado peligrosamente los delitos. Los robos han estado a la orden del día. Hemos tenido varios atracos en bancos y establecimientos, tanto en Chiclana como en La Barrosa. Han asaltado a clientes dentro de un banco o se han llevado joyas a escasos metros del Ayuntamiento.

   Entre lo positivo, con matices, está la aprobación inicial del PGMO, aunque, como ya dijimos hace meses, premia a los malos que parcelaron y construyeron ilegalmente y castiga a los buenos, que no incumplieron la ley y que al final han quedado como los tontos de la película. Lo de Sancti-Petri es otra actuación más de las muchas a las que nos tiene acostumbrados el PSOE, ayudando a la especulación y participando de forma activa y decisiva en ella.

   En resumen, que este año que termina ha sido muy conflictivo y ha demostrado que necesitamos un cambio de política y políticos como el comer, si queremos, de verdad, mirar hacia el futuro con ilusión y esperanza.

 

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