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Desde
niño ya era un deportista luchador |
Es todo un ejemplo para personas que
padecen enfermedades que les ocasionan dificultadas para poder llevar
una vida normal
José de Alba Ruiz, un
hombre que se supera ante la adversidad
Ser paralítico
cerebral, con una minusvalía del 65%, no le ha impedido hacer deporte y
competir a gran nivel
Desde hace años, ser minusválido no es sinónimo de estar incapacitado
para poder hacer deporte y llevar a cabo diversas actividades que hasta
no hace mucho era casi una quimera. Tenemos muchos ejemplos y en las
olimpiadas paralímpicas se ven casos realmente excepcionales de lo que
el ser humano es capaz de hacer cuando se lo propone a pesar de sus
deficiencias físicas. Sin embargo, no hace falta ir muy lejos. En
Chiclana tenemos a José de Alba Ruiz, atleta laureado en muchas
ocasiones y torneos.
José de Alba Ruiz
nació con hemiparexia cerebral espática en el lado izquierdo del
cerebro, es decir es paralítico cerebral: “Mi cabeza no me
funciona del todo bien al igual que mi brazo y pierna izquierda, que
también están afectados. Tengo una minusvalía del 65%”. Desde muy
pequeño, para que la movilidad de la pierna y el brazo se mantuvieran lo
máximo posible y no se le atrofiaran y fueran a peor, le apuntaron a
cursos de natación. Con cinco o seis años ya nadaba como un pez y con
once años ya empezaba a competir.
“Mi primer gran momento –explica José- llegó con trece años
cuando, representando al Club Polipace (U.P.A.C.E.), fui a competir a
Badajoz, donde quedé primero en los 25 y 50 metros libres. Me dieron dos
medallas y me sentí verdaderamente contento y emocionado”. Ese mismo
año, 1991, fue a los campeonatos nacionales que se celebraron en Logroño
donde quedó tercer clasificado, “pero para mí esa medalla de bronce
era todo un éxito y venía muy contento. Además, luego, todos mis
compañeros y yo fuimos recibidos y felicitados por el alcalde; estaba un
poquito nervioso”.
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Con algunos de los trofeo ganados. |
ATLETA
Continuó compitiendo y al año siguiente, 1993, volvió a los Campeonatos
de España y esta vez aún fue mejor ya que quedó segundo. A partir de
ahí, y como U.P.A.C.E. no tenía piscina donde seguir entrenando, “me
aficioné al atletismo”. Desde entonces, ha sido muchas veces campeón
o subcampeón de España en las modalidades de 1500, 800 y 400 metros, “incluso
conseguí ser record nacional de los 800 metros lisos en los nacionales
para paralíticos cerebrales celebrados en San Fernando en 1999, batiendo
el anterior que ya tenía yo también”.
En los campeonatos de España para paralíticos cerebrales de 2007, en
LLoret de Mar (Barcelona), “conseguí el segundo puesto en los 400
metros lisos”. A pesar de sus muchos éxitos, cuando más se emociona
es “cuando me reconocen mi esfuerzo y dedicación por mejorar en todo
lo que hago, como por ejemplo cuando en 1995 me eligieron Mejor
Deportista Masculino de San Fernando (fue una gala muy bonita)
o el día que recibí la carta, enero del 2000, en que me comunicaban que
estaba preseleccionado para los Juegos Paralímpicos de Sydney 2000,
aunque al final no pude ir”.
MUCHOS AMIGOS EN MUCHOS SITIOS
“No quiero ser vanidoso por los éxitos conseguidos –afirma-
aunque es verdad que estoy orgulloso de ellos, pero lo que quiero
transmitir es que con el deporte se disfruta mucho y se hacen muchos
amigos en todas partes, que todos los que tengan alguna deficiencia o
minusvalía debieran practicarlo, sea el deporte que sea”. José de
Alba señala que “es verdad que para nosotros requiere un gran
esfuerzo y que no siempre tenemos cerca algún club o entrenador
dispuestos a ayudarnos, pero así y todo hay que intentarlo”.
Este singular atleta nos cuenta lo que se siente cuando se hace una
buena carrera y se llega a la meta, o cuando juega un buen partido de
fútbol o de tenis: “Es imposible de explicar; muchas veces me he
puesto a llorar de alegría, otras cierro el puño y hago gestos de
triunfo como Nadal o me pongo a saltar…”, pero lo que le pasa
es que se emociona “y esa emoción es la que quisiera que todos los
que tenéis minusvalía lo sintierais alguna vez porque es algo
maravilloso y porque te sientes bien contigo mismo”.
AGRADECIMIENTOS
José quiere reconocer la labor que ha hecho con él desde pequeño su
preparador Manolo Izco, “al que le debo todo lo que he llegado
a ser en lo deportivo, además del cariño con el que me ha tratado,
ayudándome a superarme, también humanamente”. Este año tiene nuevo
entrenador, Raúl. “He tenido también la suerte de tener un
padre que siempre me ha animado en todo lo que he hecho y, sobre todo, a
querer y a practicar el deporte”, agrega.
Se siente muy orgulloso de pertenecer al Club Deportivo Ciudad de
Chiclana, “donde hago labores de ayudante de entrenador de mi
primo José Mari Fernández (al que todos conocemos como
Leyenda), al que le agradezco todo lo que me anima y hace por mí,
y a su presidente, José Luís Velázquez, por los reconocimientos
que me hacen desde el club”. En la liga local de fútbol sala tiene
el carné de jugador “gracias al interés de mi primo Leyenda y
al buen entendimiento con la organización, Futsal, lo que me hace
sentirme más integrado todavía con mis compañeros y amigos del equipo”.
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También juega al tenis. |
INTEGRACIÓN
Actualmente, además de fútbol sala y atletismo, practica tenis en una
liga aficionada del Club de Tenis Alba, en el Barrio Jarana, “donde
jugamos familiares y amigos y donde pasamos muy buenos y divertidos
ratos”. Resalta esto “porque quiero dar el mensaje de que lo
importante en el deporte y en la vida es haberlo intentado, sea lo que
sea, aunque no se consigan títulos ni medallas. En la vida, a
veces, no alcanzamos los objetivos buscados”.
A través de U.P.A.C.E. ha trabajado en verano en el Aquasherry,
en mantenimiento de jardines y ahora está haciendo un curso de
jardinería, también en U,P,A.C.E., para seguir progresando “porque me
han dicho que dentro de poco me conseguirán un trabajo de jardinero.
Mientras, estudio y hago prácticas durante el curso y hago funciones de
monitor de los demás alumnos de U.P.A.C.E. en las excursiones y viajes
que se organizan”.
De todas formas, no todo es fácil, “yo también paso malos momentos,
pero gracias a Dios mi gente me anima y vuelvo a ser una persona alegre
y con ganas de hacer cosas”. “Soy feliz, tengo una familia y
amigos que me quieren y ayudan, tengo mi cochecito y dentro de poco
espero tener mi trabajo definitivo, así que todos los que tengáis
minusvalías no veniros abajo y pensad que hay muchas cosas que podéis
hacer y conseguir, por eso os digo que luchéis por ellas”,
manifiesta José de Alba.