Ernesto Marín emocionado tras recibir el bastón de mando

Tras veintiocho años en el poder, el PSOE perdió la mayoría y la alcaldía por su mala gestión, por presentar su peor candidato y una lista repetitiva y sin interés 

El 2007 nos trajo el cambio  que llevábamos años esperando 

Satisfacción entre los ciudadanos, que aprueban el pacto y se muestran contrarios a la oposición que están haciendo los socialistas 

 

El 2007 que termina ha sido el año del cambio en Chiclana. Tras casi tres décadas de gobierno socialista el sillón de la alcaldía está ocupado por un miembro del Partido Popular, Ernesto Marín. El pacto de esta formación con Izquierda Unida, Partido Andalucista y Partido Socialista de Andalucía ha logrado lo que muchos chiclaneros llevaban años deseando: que el PSOE se fuera a la oposición.  

Este deseo se ha visto cumplido, aunque los socialistas, medio año después, todavía no lo han asimilado, y prueba de ello es la oposición que están llevando a cabo desde el primer día. Lo que no han trabajado en los últimos años lo están haciendo ahora. Cada día, como los plátanos, una rueda de prensa, no importa el motivo, si no hay nada que decir se lo inventan, pero el cuatripartito tiene que recibir su estera diaria. Es curiosa la cantidad de propuestas que presentan en los plenos desde que se han quedado sin trabajo.  

Cuando gobernaban, su único fin era decir no a las comisiones de investigación que le proponía la oposición, no dar información alguna a estos partidos, cometer ilegalidades continuamente como lo han certificado los tribunales de Justicia con numerosas sentencias en contra de sus actuaciones, y gobernar por inercia, ya que en estos últimos años -sobre todo desde que José María Román llegó a la alcaldía por la puerta de atrás tras la espantada y el engaño de Manuel Jiménez Barrios-, hacían siempre lo mismo. 

Marín y Román al finalizar el pleno.

SORPRESAS 

            En estos meses, el equipo de gobierno no ha parado de trabajar y de recibir sorpresas, judiciales y de las otras. Nuevas sentencias en contra del PGOU y del Texto Refundido, fallo contra la actuación municipal con fallo favorable a los vecinos de Las Mogarizas por no haber terminado las obras a tiempo, por lo que todos los chiclaneros tendremos que pagarles casi 50 millones de pesetas; un expediente sancionador contra Chiclana Natural por derribar la casa de la Plaza de España donde irá la sede de esta empresa municipal, cese del gerente de EMSISA por presuntas irregularidades, que pretendía que le abonaran más de 50 millones de las antiguas pesetas, etc. 

EL PELOTAZO DE CÁNDIDA VERDIER 

            Desde el mismo día de la toma de posesión ya se vio cuál sería el talante de Román y de sus concejales, aunque habría que decir en realidad de Cándida Verdier y Manuela Moreno, porque el resto no cuentan para nada excepto en los plenos a la hora de hacer las preguntas. La primera ha dado el pelotazo y la han enchufado en Diputación, aunque en realidad es una estrategia para pagarle OCHO MILLONES AL AÑO y que no salga de la Casa del Pueblo, donde se encuentra habitualmente. A ello hay que sumarle otros dos millones de pesetas más que se lleva como edila en nuestra corporación. 

Saludos desde el balcón de los nuevos gobernantes.

ATAQUES A BUTRÓN 

            El pacto de Izquierda Unida con otros tres partidos, que ha facilitado a Ernesto Marín la alcaldía, no sentó bien al PSOE. Ya en el mes previo a la toma de posesión las presiones a José Pedro Butrón fueron bestiales. Los socialistas, sabiendo que éste no pactaría con ellos, intentaron que a través de IU, con el que habían firmado un pacto para toda Andalucía, reconsiderara su decisión y que si no se aliaba con ellos al menos que no votara al candidato popular.  

Pintadas y cientos de pegatinas llamándole traidor, que siguen colocando los demócratas socialistas, no sirvieron para nada y Butrón, coherente con lo que había dicho durante la campaña electoral, no permitió a Román gobernar con los votos de IU. 

A ROMÁN NO LE QUIERE NADIE 

            Los votantes de esta formación sabían esto y le votaron masivamente. Los chiclaneros queríamos un cambio y eso es lo que se ha hecho, cambiar. A Román no lo quiere nadie y él lo sabe, pero su orgullo y tantos años siendo el malo de la película en favor de Manuel Jiménez Barrios no los iba a tirar por la borda. Todos rogaban porque fuese el candidato socialista, lo dijeron en las entrevistas que PUENTE CHICO hizo a los candidatos de los demás partidos, se respiraban aires de cambio y el cambio llegó. Los únicos que no estaban de acuerdo con el pacto para que gobernara Marín eran los del PSOE y algunos, pocos, votantes de IU. 

Marín dando las gracias a los chiclaneros

TRÁNSFUGAS QUE NO LO SON 

            Precisamente los socialistas son los que iniciaron la campaña contra los ediles de IU llamándoles tránsfugas, cuando saben muy bien que mienten, porque no se han ido a otro partido, no han renegado de Izquierda Unida y seis meses después siguen perteneciendo a él a pesar de los expedientes abiertos, más para contentar y calmar a los que perdieron el sillón que por convicción. En IU siempre apoyaron a Butrón y en sus visitas a Chiclana, tanto de los jerifaltes provinciales como regionales, criticaron con dureza a los socialistas, llegando a comparar nuestra ciudad con Marbella (Valderas). 

            Esa cantinela ya la han dejado de lado, lo mismo que lo del pacto por la pasta, sobre todo después de ver que los chiclaneros no tragan, que no son tontos, que saben que cobran lo mismo que ellos y, sobre todo, desde que colocaron a dedo a Cándida Verdier en Diputación por esos OCHO MILLONES AL AÑO, que ése sí que es un pacto por la pasta puro y duro, y carísimo para los ciudadanos, que pagaremos unas cantidades estrambóticas para que este señora se dedique a dar notas y ruedas de prensa cada día. Aunque suponemos que será en estos meses iniciales, porque este ritmo no lo podrán mantener mucho tiempo, y menos cuando Román sea defenestrado tras las elecciones generales. 

El nuevo alcalde se encontraba muy satisfecho

VENDETTA SOCIALISTA 

            Los socialistas en estos meses no han hecho cosa que poner zancadillas a Chiclana. Y decimos bien, porque no se entiende que se quiten unas subvenciones de Unión Europea por no cumplir el plazo de ejecución de las obras de Brake y Fábrica de la Luz cuando no es culpa de los actuantes gobernantes sino de los anteriores, que concedieron los trabajos de forma poco clara a una empresa de los hermanos de Manuel Chaves, Climo Cubiertas, que ha presentado antes de las elecciones municipales suspensión de pagos, dejando muchas ciudades y pueblos empantanados.  

Mientras que a Chiclana Francisco González Cabaña, secretario provincial de los socialistas y presidente de la Diputación, le ha retirado la citada subvención, a Medina, gobernada por el PSOE y con el mismo problema, se la ha mantenido. La vendetta es clara y mucho nos tememos que continuará con otras cantidades y proyectos en los próximos meses. Así entiende la democracia el PSOE.

Cientos de chiclaneros aclamando al nuevo equipo de gobierno

LA CALLE, UN CLAMOR CONTRA EL PSOE 

El cuatripartito, aparte de los problemas que se ha encontrado, tiene que lidiar con sus malas artes, y si no que se lo digan a Marín, al que siempre alabaron cuando no estaba en política y ahora persiguen con saña porque ha entrado en ella y, además, les ha quitado la alcaldía, eso sí, democráticamente, como el PSOE ha logrado otras con pactos con cualquiera que quisiera apoyarles, sin importarle las ideologías.

 

Todo esto le está pasando factura al PSOE de Chiclana, ya que en la calle, hasta los que les apoyaban, les están dando la espalda. Nadie entiende esa manera de hacer oposición, de insultar continuamente, de convertir los plenos en un circo, de intentar hacer perder los nervios a Marín y demás ediles de equipo de gobierno con insultos y sin dejarles hablar, ausentándose sin motivo alguno, en fin, demostrando la poca, o ninguna, ética política que tienen. La calle es un clamor contra el PSOE y lo que pasó en mayo debería hacerle recapacitar.  

RAMÓN F. MERAYO

 

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