Bueno, pues por fin, tendremos nuevo recinto
ferial. Tras dos años anunciándolo el PSOE ese momento ha llegado. Es
más grande y dicen que será la leche esta feria, por lo que la
expectación aumenta día a día. Construido en una zona de marisma,
rellenado con escombros, este nuevo ferial tendrá que asentarse con el
paso del tiempo. En la primera edición no creemos que tengamos muchas
novedades, porque éstas no suelen llevarse a cabo desde hace varios
años. Es una repetición año tras año.
Lo que sí notaremos a partir de ahora con mayor intensidad es el fino
olor que emana de la ecológica y pionera depuradora que linda con este
terreno. El día que estuvimos dando una vuelta para comprobar cómo era,
soplaba levante y el olor era insoportable. Si sopla este viento, que
siempre, o casi, está presente en cada feria, tendremos la más olorosa
de la Bahía, con lo que podremos añadir un logro más a esta forma de
gobernar de los socialistas: nuestra feria no sólo es la mejor sino la
que más huele (lo de mejor lo dejamos para otras pituitarias menos
exigentes).
El año pasado tuvimos una feria que no estuvo mal, aunque sigue
careciendo de actuaciones de relumbrón cada día de la semana, por lo que
suponemos (a finales del mes de mayo no se conocía el programa oficial
de feria), que habrá pocas novedades, con lo que si queremos pasar una
buena feria habrá que hacer lo de siempre: beber, cantar y bailar en las
casetas.
Equimar dispondrá de más espacio para su concurso hípico y como
la han puesto al lado de la depuradora se mezclarán los olores de los
equinos con los de las aguas residuales, habrá dieciocho casetas más que
el año pasado y estarán al lado del lago que han hecho, donde más de
uno, con la cogorza correspondiente, irá a parar si se descuida un pelín.
Como es la primera, los posibles errores que se cometan deberán servir
para ediciones posteriores. Esperemos una buena Feria de San Antonio y
que ustedes la disfruten.
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