Hace 25 años se produjo este incendio en Polanco

Veinticinco años del incendio que destruyó las antiguas instalaciones de Maderas Polanco en el polígono El Torno

En estos años se ha convertido en el principal grupo maderero andaluz y uno de los más importantes de España 

            El 12 de julio de 1981, domingo, es una fecha que nunca olvidarán Juan Polanco y su esposa Dolores Enri, porque vieron impotentes cómo se quemaba su empresa de maderas que tenían en el Torno, donde hoy se ubica la Unión de Viticultores. Lo pasaron muy mal los primeros meses y el traslado a donde se encuentran actualmente no fue un camino de rosas. Veinticinco años después, el Grupo Polanco está a la cabeza de las empresas madereras y en continua expansión por Andalucía y otras comunidades. 

            Juan Polanco estaba en su casa disfrutando del descanso dominical cuando llegó uno de sus empleados, Melchor, que venía a anunciarle una catástrofe: la fábrica de maderas estaba ardiendo. Se fue pitando con su esposa Dolores Enri. Sirenas de bomberos, policía, vecinos y trabajadores de su empresa intentando controlar lo incontrolable fue lo que se encontraron. “Allí pasamos la primera noche y no nos movimos Loli y yo en las cuatro siguientes –recuerda Juan- , metidos dentro del coche haciendo guardia y vigilando que se apagaran los tableros totalmente”. 

            Al día siguiente, lunes, había que hacer el trabajo pendiente. Una cuadrilla se fue al Hotel Atlántico de Cádiz y la otra se dedicó a adecentar las instalaciones destruidas. Estaba cercano el 18 de julio, día de la paga extra: “Para poder hacer frente a ese pago tuve que vender un coche Peugeot que tenía, cumpliendo así con mis colaboradores”, manifiesta Polanco. 

Las llamas lo destruyeron casi todo

PÓLIZA SIN RENOVAR 

            Cuenta que “estábamos haciendo nuestros primeros pinitos con la importación de madera y teníamos una póliza de seguros flotante”. Cuando fueron a echar mano de ella se encontraron con la sorpresa: “La póliza había vencido y no la habíamos renovado en parte, costándonos mucho dinero”. Los meses posteriores al incendio fueron muy duros: “Trabajamos más si cabe, partiendo de cero otra vez, una situación que nos hizo pasar un año de carencias y cinco de hipotecas”.  

AYUDA DE MUCHA GENTE 

            “En momentos como éste –señala Juan Polanco- te das cuenta que no estás solo, que tienes colaboradores que te han visto nacer y crecer y que están dispuestos a ayudarte”. Todos unidos consiguieron que nunca se encontrara solo ante el grave problema: “Nunca olvidaré las palabras de Carreño, el encargado, sobre el cobro. Me dijo que sus mujeres sabían comprar fiado durante seis meses y que no me preocupara por ellos, que si no había dinero para cobrar que no cobrarían”. “Ellos confiaron en mí y yo en ellos –agrega-, y así conseguimos recuperar poco a poco lo perdido y levantar de nuevo la empresa”. 

            Los proveedores y clientes también colaboraron, aceptando los aplazamientos pedidos. Nueve años más tarde se trasladaron al Pago de Tejarejo, a unos terrenos adquiridos dos años antes del incendio, donde han ido creciendo sin parar hasta convertirse en el grupo maderero más importante de Andalucía y de los primeros del país. 

PACO LÓPEZ

 

 

 

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