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Risas robadas
Risas robadas, llantos sin sonido... despreciados desde la cuna, sin esperanza, sin amor... abandonadas por ser simplemente niñas.
Dolor, ira, vergüenza... hacen de buenos samaritanos gente sin alma, sin corazón... sin niñez, sin padres ni madres desconocen el ser amados.
Utilizados para la guerra, se crían en el odio, se matan los unos a los otros, sin saber por qué... muertos de hambre, sin futuro sin vida...
Nacieron en un mal lugar, crecieron siendo adultos y morirán a una corta edad...
Sus caritas sucias, llenas de lágrimas, de dolor... sufrimiento del infante marginal... llantos tapados por bofetadas, infancia robada desde el nacimiento dejan de ser niños, no son nadie... desconocen el cariño.
Unos desaparecen, otros mueren... nadie pregunta por ellos, nadie se acuerda de ellos... no existen en nuestro mundo perfecto.
Niños... trabajando de sol a sol, robando lo que pueden para sobrevivir... otros secuestrados... quemados con ácido, sin piernas, sin brazos por las guerras... nadie va a echarlos de menos.
En todo el mundo hay, en todo el mundo son, en tu barrio, en tu trabajo... escondidos y marginados, piden para comer, para beber... aceptan favores por algo de dinero...
¡Basta ya¡ ¡abrid los ojos, los oídos! ved el dolor y el sufrimiento de esos niños que no son... Tienen derecho a ser amados, a ser cuidados y queridos... injusta es la vida que les ha tocado vivir, pero son niños y tienen que vivir como tal. ESTELA GUTIÉRREZ MERAYO
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